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44 MIÉRCOLES 20 4 2005 ABC Internacional Scilingo, tras la lectura pública de la sentencia AFP Familiares de víctimas de la represión celebraban ayer el fallo a las puertas de la Audiencia Nacional CHEMA BARROSO La Audiencia Nacional condena a Scilingo a 640 años de cárcel por 30 crímenes en la dictadura argentina Considera probada su participación en dos vuelos de la muerte en 1977 la primera sentencia por un delito de lesa humanidad- -recogido en nuestro Código Penal en 2003- -cometido en el extranjero NATI VILLANUEVA MADRID. A la Sala no le cabe ninguna duda de que Scilingo tuvo conocimiento de las ilícitas actividades desarrolladas por el Grupo de Tareas en la ESMA, que éstas se incardinaban en el plan ideado y ejecutado por las Fuerzas Armadas Argentinas para el establecimiento de un determinado sistema político e ideológico previa eliminación de aquella parte de la población nacional que, por motivos políticos, ideológicos o religiosos pudiese representar un obstáculo para tales objetivos. Scilingo, como la mayoría de los militares pertenecientes al Ejército argentino, aceptó ese plan y los objetivos perseguidos por el mismo... Por esta razón, en sentido genérico, y por su participación directa en dos de los llamados vuelos de la muerte durante la dictadura argentina b La Justicia española dicta Hechos probados El sistema de eliminación de personas consistía en la detención en lugares secretos para poder interrogar a los detenidos bajo tortura y obtener información. Después, se les mataba o se les mantenía secuestrados Se conseguía así una limpieza ideológica, familiar o social que permitía cumplir el plan de construir una nueva Argentina purificada de la contaminación subversiva y atea Se inició la detención masiva de ciudadanos, la práctica de torturas con métodos científicos el exterminio generalizado Al detenido se le tumbaba en una cama metálica, se le ataba por los pies y por las manos y se le aplicaba la picana (descargas) en distintas partes del cuerpo, siendo de especial crueldad cuando se hacía sobre los genitales de los secuestrados Scilingo tuvo pleno conocimiento de las actividades que allí se realizaban, así como del número de detenidos, la penosa situación en la que se encontraban, las capuchas, los grilletes o el olor nauseabundo que impregnaba la zona dos a cabo por el Grupo de Tareas, por lo que estos últimos no le son directamente imputables En la sentencia, los magistrados explican por qué condenan a Scilingo por crímenes contra la humanidad y no por genocidio- -como pretendían las acusaciones y el Ministerio Fiscal- El primero de los delitos, dicen, tiene un carácter más amplio y, además, los hechos enjuiciados no se ajustan al tipo de genocidio previsto en el artículo 607 del Código Penal (la des- (1976- 1983) la Audiencia Nacional condenó ayer al ex capitán de corbeta Adolfo Scilingo a 640 años de cárcel por un delito de lesa humanidad con resultado de 30 muertes con alevosía, detención ilegal y torturas. Los Tribunales españoles dictan así una sentencia histórica, pues es la primera condena en virtud del principio de jurisdicción universal y sobre un delito recién estrenado- -octubre de 2003- -en nuestro Código Penal. Llegó a perder el equilibrio La Sala considera probado que durante su estancia en la Escuela de Mecánica de la Armada Argentina (ESMA) Scilingo participó en dos vuelos de la muerte En ellos, un total de 30 disidentes argentinos- -13 en un viaje y 17 en otro- -fueron arrojados vivos al mar desde aviones. En la sentencia se relata cómo Scilingo llegó a perder el equilibrio y estuvo a punto de caer también él al vacío, lo que otro de los oficiales evitó. Ese incidente le afectaría profundamente en el futuro Fue el propio ex militar el que cuando se autoinculpó ante el juez Garzón en 1997, relató varios de los episodios que ahora constan en la sentencia condenatoria, como los prolegómenos de aquellos viajes sin retorno, en los que se engañaba a los detenidos diciéndoles que había que vacunarles porque iban a ser trasladados al sur, lo que significaba que pasarían a una situación de detención legal. Para ellos eso era una buena noticia, pues así, al menos, sus familiares les podrían localizar. Para que lo celebraran, y como una especial broma macabra les hacían bailar con música brasileña apunta la resolución. Después se les narcotizaba. Junto a su participación directa en estas dos acciones, los magistrados le atribuyen haber tomado parte en un secuestro- -algo que también confesó él mismo en fase de instrucción- -y haber presenciado las torturas a una joven universitaria sin hacer nada por impedirlas o evitarlas La Sala considera probado que la ESMA era un centro de detención ilegal, secuestros, torturas y desapariciones y cifra en 5.000 el número de personas que pasaron por allí desde el comienzo hasta el final de la dictadura. Sin embargo, estima que Scilingo no tuvo participación directa en otros actos lleva-