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20 Nacional LUNES 18 4 2005 ABC elecciones vascas Ganadores y perdedores El fracaso del PNV, gran perdedor de los comicios, y la espectacular irrupción de Batasuna, tras la careta del PCTV, marcaron el 17- A, donde el constitucionalismo avanza Ganan los ausentes ÁLVARO MARTÍNEZ Al tópico futbolero que señala que es posible ganar el partido sin bajarse del autobús la peculiar morfología de la política vasca añade otra perla en la enciclopedia de lo insospechado: se puede ser el vencedor de las autonómicas vascas sin ni tan siquiera presentarse. Al menos eso cabe colegir después de que Arnaldo Otegi (Elgoibar, 1958) haya conseguido sentar de nuevo al brazo político de ETA en el Parlamento de Vitoria tras colonizar la lista mirlo blanco que se presentaba bajo el estrafalario nombre de Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) Resultado, nueve escaños, dos más de los que logró Sozialista Abertzaleak hace cuatro años. La probada sagacidad del entramado etarra (lanzar el señuelo de Aukera Guztiak, sabedor de que la Justicia anularía su candidatura) ha llevado a este ex convicto por secuestro a convertirse en el titiritero que, probablemente, manejará los hilos del nuevo y estrambótico grupo parlamentario. El discurso del PCTV presenta la misma horma doctrinal que cualquiera de los moldes en los que se ha corporeizado Batasuna en los últimos años; no cabe por lo tanto dudar de su compromiso con los fines que persiguen los dirigentes abertzales. Malas, muy malas noticias, depara para el Estado de Derecho este regreso. El entramado político etarra pasa así de la nada al todo: presencia en las instituciones, subvenciones a cargo del erario, espacio informativos en los medios de comunicación públicos... y, lo que es más preocupante, voz y voto en esa especie de proceso constituyente que Ibarretxe había anunciado que iba a emprender desde hoy mismo. Se termina, pues, la astenia y aflicción que parecía perseguir al brazo político etarra desde que entró en vigor la Ley de Partidos que, a su vez, derivó en la ilegalización del comando político de ETA. La presencia, aunque sea diferida, de Batasuna en la Cámara vasca supone a su vez un paliativo a la apnea económica que sufrían sus arcas. Por otra parte, si no existe duda razonable de que el PCTV es la voz de su amo Arnaldo Otegi podría convertirse en muñidor de los intereses etarras en el hipotético proceso de negociación con ETA del que se viene hablando desde hace meses. De llevarse éste a cabo, Batasuna podría estar presente en ese escenario y elevar el listón de sus condiciones. el escrutinio, no es así en absoluto. Porque los números y la proyección política que depara este 17 de abril distan mucho de parecerse a la situación que el lendakari y su partido gozaban desde hace cuatro años. En cualquier caso, ningún análisis de lo ocurrido ayer (y en especial la primera reacción del propio Ibarretxe) hace augurar que su deriva hacia la secesión vaya a sufrir modificación alguna, pese al fracaso sin matices que cosechó ayer su Plan. Y si el fenómeno muta, puede que sólo sea para extremar la reivindicación y subir la apuesta. Con menos de treinta escaños (pierde cuatro respecto a mayo de 2001) -y el auxilio insuficiente que aporta Madrazo (lo que en los baztokis se conoce irónicamente como el socorro rojo -el líder nacionalista tendrá que echar mano de nuevos socios y de muchas, demasiadas, explicaciones y justificaciones para poder permanecer en Ajuria Enea. El que el tripartito que encabeza no haya alcanzado la mayoría absoluta es ahora mismo lo de menos, pues más complicado para Ibarretxe será el buscar amparo del Partido Comunista de las Tierras Vascas, sobre quien pesa la larga sombra de Batasuna. Los resultados que deparan las urnas ponen por lo tanto a prueba el radicalismo del lendakari en funciones, que, desde hace cuatro años, ha ido medrando hasta hacer irreconocible aquella cara supuestamente amable que aterrizó en la lendakaritza Hace tiempo que Ibarretxe ha pasado la frontera y superado (con otras palabras, eso sí) con hechos el discurso montaraz de Arzalluz. Él ha sido quien ha puesto, negro sobre blanco y en un documento, un proceso constituyente en el País Vasco. Lo próximo, seguramente, habría de ser el referéndum de autodeterminación; pero siempre que Ibarretxe consiga permanecer en Ajuria Enea. Porque nada hace vaticinar que el proceso de mesianismo en el que parece inmerso Ibarretxe vaya a detenerse. Puede, incluso, que vaya a más. Sobre todo porque su principal baza ha sido convencer a parte de la opinión pública de que él respeta las reglas del juego, cuando hace cuatro meses que rompió la baraja. Tiempo de reflexión para un partido que ve tambalearse su hegemonía, víctima de un colosal error de cálculo. Arnaldo Otegi y la cabeza de lista por Guipúzcoa del PCTV, Nekane Erauskin txi López, lo que para un aspirante novato suponía algo así como el crédito exigible para entrar en Oxford. A Ibarrexte hay que derrotarlo en las urnas dijo el presidente del Gobierno allá por enero. Técnicamente no ha sido así, pues el PNV sigue siendo la fuerza más votada, si bien Francisco Javier López Álvarez (Portugalete, 1959) ha conseguido llevar al PSE a la segunda plaza y pasar de 13 a 18 escaños. El ascenso en apoyo popular del candidato del PSE ha sido aceptable, más allá del grandilocuente objetivo que se había marcado el jefe del Ejecutivo. En un escenario político donde teóricamente es muy sencillo tomar posición, tan refractario a los grises y donde tan fácil es encontrar acomodo sobre lo que está en juego, el candidato socialista eligió el lugar donde habita el claroscuro. Y no le ha ido nada mal, pese a no despejar las incógnitas que su discurso desplaza al electorado. En el ecuador de campaña, cuando las encuestas no pitaban de acuerdo con el optimismo antropológico de Zapatero, la táctica de éste y de López fue evitar el descalabro a costa de las críticas al PP. Dicho y hecho, o al menos eso indica el traslado de votos que se ha producido entre populares y socialistas. Pero con ese caladero no bastaba, teniendo en cuenta la dimensión real de la zancada que finalmente han dado los socialistas. Además, la excesiva tutela ejercida por el presidente del Gobierno, especialmente prolífico en sus apariciones de campaña, ha termi- Patxi López PATXI LÓPEZ Candidato del PSE Como dicta una vieja tradición de la política vasca, el partido que gobierna en La Moncloa se convierte en la segunda fuerza política en el País Vasco. Algo más ambicioso que este arcano se mostró hace meses Rodríguez Zapatero, quien puso en la victoria la nota exigida para el examen de reválida de Pa- JUAN JOSÉ IBARRETXE Candidato del PNV Técnicamente hablando, Juan José Ibarretxe (Llodio, 1957) es el ganador de las elecciones. En la práctica, y a expensas de los pactos postelectorales a los que sin remedio habrá de conducir María San Gil