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14 Nacional LUNES 18 4 2005 ABC elecciones vascas Los partidos El PSOE considera derrotado el plan Ibarretxe y se postula como una nueva alternativa Blanco califica de muy interesante el panorama político que se abre b El secretario de Organización socialista admite que pese a su caída, el PP sigue siendo una fuerza importante en el País Vasco con la que es necesario contar M. MARÍN MADRID. Misión cumplida y con nota. Así lo consideró ayer un exultante PSOE en su sede madrileña de la calle Ferraz tras conocer el resultado electoral del País Vasco. Es un escenario fantástico y muy interesante admitió el número dos socialista, José Blanco, al concluir su primer análisis de los datos y en alusión al idéntico número de escaños, 33, obtenidos por el bloque nacionalista y por la suma de PSE y PP. El primer análisis de los socialistas sobre los datos de las urnas pasó por dos claves: primera, el PSE de Patxi López ha sido la única fuerza de las que estaban representadas hasta ahora en la Cámara de Vitoria que ha conseguido aumentar su número de escaños, cinco más, y su número de votos, unos 20.000 más que en 2001, lo que, según Blanco, sitúa a los socialistas en el nivel de los mejores resultados obtenidos en unas autonómicas vascas segunda, será previsiblemente, con el 23,5 por ciento de los sufragios, el partido determinante que la estrategia auspiciada por José Luis Rodríguez Zapatero pretendía. Y así lo transmitió ayer el PSOE. Sin pasar por sus manos, ningún proyecto podrá triunfar a no ser que el PNV caiga de lleno en manos de los herederos de Batasuna. En pocas palabras, la estrategia de Zapatero pasaba por poner a Ibarretxe en el aprieto de tener que optar por una alianza con el sucedáneo de Batasuna, EHAK, para asegurarse repetir como lendakari, o de obligarle a rectificar el camino hacia ninguna parte que había emprendido con su plan secesionista y pedir auxilio a Patxi López como única forma de mantenerse en Ajuría Enea. Eso sí, en este segundo caso, con el plan Ibarretxe en la papelera y a la busca de una nueva fórmula que refuerce el autogobierno vasco, pero sin estados libres asociados ni nada que se les parezca. Esto es, invitando a Ibarretxe a incorporarse a la senda marcada por Patxi López con su propuesta de nuevo estatuto de autonomía en dos años mediante una negociación global que consiga al menos el respaldo de dos terceras partes de la Cámara. Otro dato que refrenda el optimismo de los socialistas es el acierto de su apuesta por desmarcarse de la línea por la que optó en 2001 con Nicolás Redondo- -ir a rebufo del candidato del PP, Jaime Mayor, en un bloque consti- José Blanco valora los resultados en la sede de Ferraz JAIME GARCÍA LOS ERRORES SOCIALISTAS CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN apatero, que ha protagonizado la campaña socialista vasca, se había planteado alcanzar tres objetivos en estas elecciones: disputar la primacía al nacionalismo para obligarle a negociar un Estatuto nuevo, liquidar el constitucionalismo rompiendo con el PP y, finalmente, permitir a ETA tener su propio Sinn Fein bajo la forma de EHAK. Todo eso exigía un buen resultado del PSE. Patxi López debía acercarse al PNV, sobrepasar al PP y, no obstante, sumar con éste más escaños que el tripartito. No va a ser así. El PSE alcanza 18 escaños. Uno menos de los del PP en 2001. Con 15 escaños del PP, ambos partidos, cuyas relaciones parecen difíciles de empeorar, sumarán 33, los mismos que tenía hace 4 años Ibarretxe, reducido ahora a 29 poltronas, o a 32 con Madrazo. En fin, el PSE, que pretendía ganar las elecciones, ha conseguido en todo caso superar en tres escaños al PP. Eso es todo. Y, lo peor, abrir la puerta a unos representantes de ETA virtualmente descontados hace dos semanas. El colmo. El fantasioso trasvase masivo de votos nacionalistas no se ha produci- Z do. En Alava, donde se ha celebrado un test adicional, se ha comprobado que el acoso de las huestes de Javier Rojo a los populares ha dado un simple empate, quitando muy poco al nacionalismo. Confirmación de que todo lo que no sea sumar en el campo constitucionalista refuerza al adversario. El resultado es paradójico a primera vista, pero transparente si se examina con cuidado: el PSE sube gracias al empujón del principio de voto útil que suele, también esta vez, favorecer al partido que gobierna España. Pero menos que en 2001, porque en realidad es el PP quien recorta la ventaja del PSE. Es un bajísimo rendimiento de la maragillazación del socialismo vasco. Donde mejor se aprecia el grave error cometido es en la tolerancia de EHAK, que supera en dos escaños a Batasuna. Además de comprobar que uno de los problemas políticos vascos es la exagerada desproporción de lunáticos sueltos, Zapatero empuja a Ibarretxe a los brazos de una disparatada herencia leninista de Batasuna. Con 35 escaños no parece posible un gobierno PSE- PP alternativo al nacionalismo, desechado además de antemano, y gratuitamente, por Zapatero. Es lo que tiene los auténticos problemas: no desaparecen porque uno se empeñe en cerrar los ojos. De momento, Otegi ha salido en la ETB para reclamar como propio el triunfo del PCTV- EHAK. tucionalista frente a otro nacionalista- -y haber acudido ahora a las urnas con una alternativa intermedia entre el tripartito gobernante y el inmovilismo que el PSOE atribuye a la candidata del PP, María San Gil. La equidistancia que Patxi López ha demostrado ha resultado un éxito para él y para los que, conscientes de lo difícil que era ahora plantar cara a Ibarretxe para desalojarlo del poder, apostaban por su candidato como un firme y sólido aspirante para dentro de cuatro años. De igual modo, el PSOE ha asumido como un éxito de su táctica el haber presentado a López a través de un paralelismo con Zapatero en las pasadas elecciones generales. El mensaje de cambio que ofreció Zapatero para vencer a Aznar debía ser el mismo que el de López para desalojar a Ibarretxe. Y es lo que el PSOE cree que ha calado en el electorado no nacionalista. Sin pronósticos Tan eufórico parecía Blanco que tildó los resultados de López de espectaculares y se remitió al PSE como el vencedor moral y político No avanzó absolutamente nada de eventuales pactos ni de los condicionamientos exigibles para que Ibarretxe pueda repetir, pero dejaba entrever que en gran medida las complicadísimas jugadas de ajedrez que se avecinan dependen mucho de los socialistas. Blanco tampoco valoró la sorprendente irrupción de EHAK en el Parlamento vasco, con dos escaños más que la antigua Batasuna. Lo que sí quiso dejar claro es que tanto el PNV como el PP han sufrido un serio