Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 17 4 2005 Sociedad 67 Los sonidos que emiten estos cetáceos tienen una función social dentro del grupo y sirven además como visión acústica, similar a las sondas de barcos Uno de los grandes retos de los científicos es comparar el repertorio acústico de belugas en libertad y en cautividad Biológos del Oceanográfico de Valencia, durante la grabación de los sonidos de un beluga o visión acústica. Así, funcionan al igual que las sondas y sonares de los barcos actuales, ya que emitir sonidos y recoger después su eco, estos animales pueden situar los objetos, especialmente los peces que le sirven de alimento, ya que tienen poca visión debido al ambiente oscuro donde se mueven y el poco olfato del que disponen. FOTOS: EDUARDO MANZANA mente volvieron a ser similares, lo que podemos interpretar que pueden utilizar el sonido para escanear el nuevo ambiente y establecer los territorios A las grabaciones acústicas, se sumaron después videos sincronizados, con el fin de estudiar la emisión de estos sonidos junto al movimiento de las belugas y poder relacionar sonidos con aparición de estímulo. Así se consiguió diferenciar que al menos siete correspondencias entre sonidos y comportamientos. Es decir se ha podido comprobar que existen vocalizaciones diferenciadas que tienen relación con un contexto específico y determinado, relacionado sobre todo con la presencia de los cuidadores. De esa forma los cetáceos reconocen, después de tantos meses, que son quienes les traen la comida. Según los biólogos, la vocalización podría ser una llamada de atención para conseguir el pescado. Comunicación en el Ártico En cualquier caso, los especialistas rechazan que se pueda interactuar con estos cetáceos, y explican que la reproducción del sonido de un animal cuando éste no está presente, debe llevarse a cabo con mucho cuidado, en cualquier caso si que se les introduce estímulos como reproduciendo sonidos naturales o tirando objetos al agua pero de forma gradual. El estudio de la bioacústica centrada en belugas no es nuevo, pero el acuario valenciano es pionero en centrar los trabajos en el comportamiento acústico. En cualquier caso, los resultados se comparten con las que se llevan a cabo en el acuario canadiense de Vancouver, donde tienen seis belugas. de ellas una cría. Además, los investigadores del Oceanográfico de Valencia coinciden en destacar la importancia científica que tendría poder comparar el repertorio acústico de las belugas grabado en cautividad con el de belugas en libertad, algo difícil de conseguir dada las condiciones en las que viven estos cetáceos en su hábitat natural, pero que serviría para determinar si se pierden o varían estos registros en diferentes condiciones. Además, la comunicación de los distintos grupos de belugas que viven en el Ártico pueden ser diferentes dependiendo de como está compuesto el grupo, el número de miembros y donde están. Patrones de migración En este sentido, según los expertos, el conocimiento de cómo se comunican las belugas contribuirá a conocer más de su estructura social y detectar posibles dialectos en las diferentes poblaciones. Además, diferenciar acústicamente estas poblaciones facilitaría el estudio de patrones migratorios y la distribución de las especies, una información imprescindible para su protección legal. De momento, explica Fossa, no se ha interactuado con las belugas y las investigaciones se han limitado, en esta fase del estudio, a la grabación y procesamiento de los sonidos. Entre las primeras conclusiones destaca no sólo la variedad y grado de frecuencia del repertorio acústico, sino también la amplitud de los sonidos tonales. Además, se pudo comprobar la modificación del repertorio acústico de las mismas belugas en el acuario del Mar de Plata y en el Oceanográfico, que ha servido como herramienta para comprobar el grado de adaptación de estos mamíferos marinos, según explica el científico. Así, en las cuatro primera semanas después de su llegada a Valencia los cambios fueron muy notables, pero después volvieron paulatina- Las belugas son cetáceos de color blanco que pueden medir hasta siete metros