Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Los domingos DOMINGO 17 4 2005 ABC EL FUTURO DEL CATOLICISMO A lo largo de sus más de 26 años de pontificado, Juan Pablo II cambió por completo la faz de la Iglesia. Su sucesor en el solio pontificio habrá de continuar el trabajo comenzado por Karol Wojtyla, así como afrontar los desafíos sociales Nuevo rostro y viejos retos de la Iglesia ñana arranca uno de los Cónclaves más esperados de la historia reciente de la Iglesia católica. Se trata nada menos que de elegir al sucesor de Juan Pablo II el Grande, un Pontífice reconocido en todo el mundo y respetado como el principal referente moral del mundo globalizado. Sea quien sea el que se asome al balcón central de la basílica de San Pedro tras el ¡Habemus Papam! tendrá que afrontar una serie de desafíos, que vendrán marcados por el peso del histórico pontificado de Karol Wojtyla y por una sociedad cada vez más alejada de Dios pero que continúa volviendo la vista una y otra vez hacia Roma. Dentro de la propia Iglesia, muchos piden un cambio de rumbo en algunos aspectos polémicos, como la moral sexual o la participación de seglares y mujeres en la liturgia eclesiástica. Estos son, a grandes rasgos, algunos de los retos para el nuevo pontificado. Ma JESÚS BASTANTE ENVIADO ESPECIAL Doctrina moral. Las enseñanzas de Juan Pablo II en esta materia han provocado no pocas disensiones en la Iglesia, así como la incomprensión de una sociedad cuyo modelo de vida fue calificado por el Papa como la cultura de la muerte La condena de las relaciones prematrimoniales, el uso del preservativo (aun en la prevención del sida) o las nuevas formas de familia, como las parejas homosexuales, han llevado a buena parte de la sociedad a criticar el inmovilismo de la Iglesia respecto a la sexualidad. El próximo Papa se encontrará con diferentes presiones para modificar una doctrina que en algunos puntos cuenta con varios siglos de vigencia. Diálogo fe- razón. Uno de los mayores retos planteados por Juan Pablo II fue el diálogo fe- razón y la respuesta de la Iglesia ante los avances científicos. Aunque este Papa no se opuso a la investigación para el bien de la Humanidad, sí criticó una bioética basada en la eliminación de vidas humanas, e insistió en la defensa de la vida desde su comienzo hasta el final. El próximo Papa se topará con nuevos avances médicos y científicos, y con el desafío de ofrecer una palabra firme sobre la clonación y la investigación con células madre embrionarias. Colegialidad. Cuestión que ya ha sido planteada esta semana por algunos cardenales, como Martini (Milán) o Maradiaga (Honduras) Este Papa reconoció la necesidad de articular nuevas formas de funcionamiento de su ministerio. El próximo Pontífice establecerá unas bases para la participación de cardenales y obispos en las decisiones de la Iglesia, así como una doc- Rezos por el Papa difunto. La situación de las mujeres es uno de los retos de la Iglesia trina duradera sobre la posible renuncia del Santo Padre. mujer continuará siendo el gran desafío desde el interior de la Iglesia. AP religiones del mundo condenaron a todo el que utilizase el nombre de Dios para matar a otro ser humano. Iglesia en el mundo. Durante su pontificado, Juan Pablo II se convirtió en el Papa viajero proyectando la imagen de la Iglesia por toda la Tierra y colaborando en el aumento del número de católicos en Asia y África. El próximo Papa habrá de continuar con esta labor, prestando especial atención a las desigualdades entre ricos y pobres, triste reflejo de que la única verdad universal del mundo globalizado es la pobreza y la discriminación de los más débiles. Los seglares y la mujer. Uno de los mayores logros del Vaticano II fue, junto con la opción por los más pobres, la propuesta de aumentar la responsabilidad de los seglares en la vida de la Iglesia. Pese a que cada vez son más los laicos que colaboran en tareas de cierta relevancia, su participación activa en la liturgia y en las tomas de decisiones importantes ha quedado muy lejos de los deseos conciliares. El papel de la Diálogo ecuménico. El nuevo siglo será religioso o no será La expresión de Karl Rahner sigue teniendo vigencia a las puertas de un nuevo pontificado. Juan Pablo II apostó decididamente por el diálogo con otras religiones y la lucha por la unidad de los cristianos. Tras el 11- S, el mundo, que se alejaba progresivamente de Dios, regresó sacudido a la búsqueda de la trascendencia. El nuevo Papa habrá de afrontar la ineludible tarea de trabajar por la unidad de las confesiones cristianas. Islam: La tragedia de las Torres Gemelas y la posterior guerra en Irak, así como una interminable cadena de atentados obra de integristas islámicos, harán del diálogo con el islam un elemento de suma importancia en la actuación del nuevo Papa, quien hará suyas las conclusiones del encuentro por la paz celebrado en Asís en 2003, donde los representantes de todas las Reevangelización de Europa. El Viejo Continente se queda sin vocaciones. El que fuera vivero de la evangelización de América, Asia y África ha de aceptar que pronto serán pastores de estos continentes los que vengan a reevangelizar Europa. En busca de de dicha reevangelización, Juan Pablo II animó la creación de nuevos movimientos apostólicos, que en los próximos años pasarán una auténtica prueba de fuego, una vez que sus fundadores e inspiradores vayan falleciendo. Vocaciones y celibato. La escasez vocacional ha vuelto a resucitar el debate sobre la obligatoriedad del celibato y su visión como un don, no como una imposición. Muy probablemente, el sucesor de Juan Pablo II tendrá que afrontar una solución a esta cuestión, que tristemente se ha puesto en boca de todos tras los casos de pederastia en Estados Unidos.