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ABC SÁBADO 16 4 2005 Sociedad 51 Hoy se elegirá al presidente que guiará los pasos de la Organización Médico Colegial durante los próximos cuatro años. Los 52 presidentes de los colegios de médicos provinciales decidirán entre la política continuista del actual presidente, Guillermo Sierra, y la única alternativa de esta convocatoria, la de Isacio Siguero, presidente del Colegio de Sevilla GUILLERMO SIERRA Traumatólogo y presidente de la OMC ISACIO SIGUERO Oftalmólogo y presidente del Colegio de Médicos de Sevilla Necesitamos que el médico esté motivado para mejorar la calidad asistencial TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: E. AGUDO La Organización Médico Colegial está estancada, debe modernizarse TEXTO: N. R. C. FOTO: HERCE MILLÁN ¿Qué destacaría de su presidencia en los últimos cuatro años? -Hace cuatro años hicimos una apuesta por la independencia de esta institución del poder económico y político y por la transparencia en la toma de decisiones. También apostamos por la colaboración con las distintas administraciones, sociedades científicas y sindicatos. Todo eso se ha conseguido y con esa idea queremos continuar. Aunque hay temas importantes pendientes, como la motivación del personal y el reconocimiento de la profesión. Yo renunciaría al cargo de la presidencia si consiguiera que el médico estuviera motivado y satisfecho. Sólo por eso merecería la pena renunciar al cargo, porque redundaría en una mejor calidad asistencial para los ciudadanos. -Un informe asegura que nueve de cada diez médicos consideran insuficiente su reconocimiento social, sueldo y estabilidad laboral. ¿Cómo se ha llegado a esto? -Hay que decir que hace años hubo intereses políticos para desprestigiar a la profesión médica porque teníamos demasiada influencia social. Hoy los propios políticos se han dado cuenta de que somos el motor del sistema. Necesitamos llevar al Parlamento una reflexión profunda de nuestro sistema sanitario para saber si es sostenible, para conocer por qué el médico no está identificado con este sistema, por qué los gerentes de los hospitales son cargos de libre designación que bailan al son de las elecciones o por qué se abusa de las urgencias... Necesitamos un pacto de Estado para mejorar el Sistema Nacional de Salud. -Situaciones como la del hospital Severo Ochoa tampoco ayudan a mejorar el respeto por el médico. -Efectivamente, por eso hemos pedido que este asunto no se cierre en falso y se investigue hasta el fondo el comportamiento hospitalario, el profesional y el de aquellas personas que pudieron extraer datos clínicos fuera del hospital. Pero también hay que saber que, si se hubiera desarrollado el Plan de Cuidados Paliativos del año 2000, posiblemente no estaríamos poniendo en tela de juicio las sedaciones que se hicieron en urgencias. -Otra de las asignaturas pendientes es la carrera profesional. ¿Por qué es necesaria? -Cuando había concursos libres de oposición anuales para ir de un hospital a otro, no se hablaba de la carrera profesional porque había posibilidades de promoción. Era una forma indirecta de carrera profesional. Hoy hay un estancamiento de profesionales y es necesaria esa carrera profesional, que en nuestra opinión se está confundiendo con promoción interna. La carrera profesional debe ser única para que a todos los especialistas de un mismo nivel se les exija el mismo número de méritos. Estamos en contra de que se ligue a la fidelidad del sistema, como quieren algunas Comunidades. -Un estudio advierte que en los próximos quince años 12.000 médicos abandonarán la profesión. Entre tanto, otros emigran. ¿Nos quedaremos sin profesionales? -Es lamentable esa situación, pero es un problema de oferta y demanda. Si a los profesionales que están aquí se les diera lo mismo que en otros países, tenga por seguro que no se irían. El riesgo es que hoy la medicina no es de las profesiones elegidas. Espero que tengamos la suficiente imaginación para solucionar el problema antes de que aparezca. El primer paso es recuperar la satisfacción de la profesión. El médico debe tener un entorno favorable, que se le escuche y se le trate con dignidad. -Hay quien le acusa de ser menos crítico con este Gobierno. -No sé si habrá alguien a quien le gustaría que hiciéramos su trabajo de oposición. Mi obligación es colaborar con quien gobierne para lograr mejor asistencia sanitaria y profesionales más satisfechos. ¿Cuál será su principal apuesta si resulta elegido? -Hay tres pilares fundamentales en mi programa electoral. El primero es adecuar la Organización Médico Colegial a la realidad autonómica del país, porque ahora es absolutamente centralista. También quiero devolver la independencia a la Asamblea de Presidentes; y por último, intentar que esta organización no sea tan endogámica. No tenemos una presencia firme en la sociedad; nos miramos mucho el ombligo, y debemos salir al exterior porque tenemos mucho que decir. -En su programa electoral también habla de la necesidad de mejorar la relación con los sindicatos. -Sí, la relación con los sindicatos es muy importante. En muchos casos los médicos somos asalariados, y debemos ir de la mano de los sindicatos para luchar por la defensa de los intereses generales. Pero también se deben mejorar las relaciones con organizaciones empresariales. Tenemos médicos con empresas sanitarias y, por tanto, debemos tener una vía abierta. ¿Cómo valora la gestión del actual presidente? -No quiero hacer ninguna crítica. Creo que hay que mirar hacia adelante y modernizar la organización. Es cierto que el primer año funcionó bien, pero ahora está estancada. ¿Cómo se puede luchar contra el desencanto de la profesión? -Los médicos no están bien pagados, y tampoco se nos ha dado el protagonismo que merecíamos en la estructura pública. En cambio, recibimos las quejas de los pacientes. Somos la primera barrera entre el sistema sanitario y los enfermos, y no tenemos ni arte ni parte en esa organización. ¿Ayudaría la carrera profesional? -Sí, es una de las grandes promesas de los partidos políticos, aunque no hay nada. Imagínese que un teniente saliera de la academia militar y toda su vida estuviera con esa categoría. Ya no es cuestión de ganar más, sino de conseguir ese reconocimiento. Si tuviéramos una formación pagada con recursos públicos, adquiriríamos más conocimiento, y eso, sumado a los años de experiencia, nos permitiría subir en la escala, como sucede en Canadá o Inglaterra. ¿Habría dado su apoyo incondi- cional a los profesionales del Severo Ochoa? -No tengo suficientes elementos de juicio. Yo pido a los partidos políticos del color que sean que investiguen antes de tomar posiciones. Este caso se politizó desde el primer momento, y no es bueno ni para la sociedad ni para el prestigio de los profesionales. ¿Debemos seguir pagando una formación tan cara como es el MIR para que después aprovechen esa formación otros países? -Es una pena que los médicos con formación MIR se tengan que ir al extranjero. Pero debe saber que el Gobierno de Portugal está pagando entre el 70 y el 80 por ciento más de lo que se paga en España. Si aquí se ofrecieran esos salarios, no se irían, ¿Apuesta por la sanidad pública o por la privada? -La sanidad no debe ser ni la sanidad pública ni la privada ni la privada contra la pública ni al revés. La sanidad son los enfermos, y los enfermos lo que quieren es tener una asistencia médica de calidad y ser tratados de la mejor forma posible. Si el Estado no posee los suficientes recursos, ¿por qué no debemos complementar la sanidad pública con la privada? Lo que se busca es la mejora de la asistencia sanitaria. -Ha dicho que si gana no se presentará a la reelección. ¿Por qué? -Tengo 63 años, y llevo once como presidente del Colegio de Sevilla. Creo que la Organización Médico Colegial necesita un revulsivo. Es un compromiso social que adquiero e intentaré corregir lo que no funciona. Si no lo consigo, no insistiré.