Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Sociedad VIERNES 15 4 2005 ABC Ciencia España logra doce medallas de oro en la Feria mundial de Ginebra b Más de un millar de innovacio- nes creadas en 42 países se exhibieron en este Salón, que desde hace más de tres décadas es el referente de los inventores J. M. F- R MADRID. España ha conseguido este año doce medallas de oro, diez de plata y siete de bronce en la trigésimotercera edición del Salón internacional de Invenciones de Ginebra. Siguiendo la tónica de años anteriores, los inventores españoles han logrado también menciones especiales del Jurado internacional integrado por más de cuarenta expertos, en este foro en el que han participado más de un millar de innovaciones procedentes de cuarenta y dos países. La empresa Controlsa, además de una medalla de oro, ha sido galardonada con el premio García Cabrerizo a la Invención Española, por un marco especial que permite el funcionamiento de dos puertas, una rápida en su zona intermedia y otra frigorífica externamente. Asimismo, el premio especial de la Oficina Española de Patentes y Marcas, con medalla de oro y felicitación del Jurado, se ha otorgado a la innovación Pestillo de media vuelta, con dispositivo antiintrusión automático original del inventor Zeljo Bebek, afincado en Valencia. Las autoridades de Ginebra premiaron también al inventor español José Luis de la Torre, por su dispositivo indicador de frenada universal sin conexión con el vehículo que también logró una medalla de oro en esta exposición mundial. Otros inventores españoles galardonados con medallas de oro en el Salón de Ginebra fueron Vicente Blázquez, Arturo Valero, Juan Antonio Martín, Rafael González, Saturnino Muñoz, Agustín Auría y la firma Sator Fata. Este grupo de estudiantes de Hong Kong refleja la gran diversidad étnica de la Humanidad EPA El ADN de diez mil personas dibujará el árbol genealógico de la Humanidad El Proyecto Genográfico analizará 100.000 muestras sanguíneas b Esta iniciativa de cinco años de duración, impulsada por National Geographic e IBM, reconstruirá cómo y cuándo poblaron el mundo los humanos modernos A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. El más ambicioso árbol genaológico de la Humanidad moderna, un proyecto de cinco años de duración que rastreará las migraciones de las variopintas poblaciones étnicas desde la aparición de nuestra especie, ha sido puesto en marcha por la National Geographic Society, IBM y la Fundación Waitt Family. El Proyecto Genográfico se acometerá en diez centros de investigación, donde se analizarán marcadores genéticos de 100.000 muestras sanguíneas que serán recogidas de comunidades étnicas de todos los continentes. A su término, los científi- cos esperan averiguar de dónde proceden cada una de esos grupos poblacionales y cómo y cuándo llegaron a los lugares donde viven en la actualidad. Toda esa historia de viajes y diversidad biológica humana está escrita en los genes, a través del lenguaje cifrado del ADN. El 99 por ciento del genoma humano es invariable, pero existe un pequeño porcentaje de unidades de ADN que varía entre los distintos grupos étnicos. Surgidos ocasionalmente por mutaciones, esos polimorfismos genéticos son los marcadores que proporcionarán los mimbres para reconstruir el árbol genealógico humano. El Proyecto Genográfico presentado esta semana en Washington, tiene un precedente fallido en el Proyecto sobre la Diversidad de Genoma Humano, una iniciativa internacional propuesta en 1991 por el genetista Luigi Luca Cavalli- Sforza. Esa iniciativa no llegó a fructificar por la ausencia de fondos públicos, a lo que contribuyó la oposición de muchos antropólogos y de varias comunidades indígenas. Los primeros temían un resurgir de las actitudes racistas mientras que los segundos pensaban que era una cortina de humo para extraer información genética de utilidad médica en beneficio exclusivo de los grandes laboratorios. Interrogantes pendientes El objetivo del Proyecto Genográfico es mucho más ambicioso, ya que se quiere recopilar una cantidad de muestras biológicas cien veces superior. Para evitar ahora toda suerte de suspicacias éticas, la recogida de muestras será supervisada por un comité asesor, externo e internacional, y serán donadas voluntariamente por diez mil personas de todo el mundo, una muestra representativa de la diversidad genética humana. Los impulsores del Proyecto Genográfico fomentarán la participación voluntaria de una forma peculiar. A cambio de 100 euros, los donantes podrán saber cuál es la historia precisa de sus antepasados más remotos. En los diez laboratorios, el ADN será sometido a un sofisticado estudio biocomputacional para analizar diversos marcadores genéticos. Concluidos los análisis se dispondrá de una valiosísima base de datos sobre la variedad genética humana con su correspondiente información antropológica (lenguaje, costumbres sociales... Entonces se conocerá mejor cómo se pobló el mundo. Hay inequívocas evidencias, fósiles y genéticas, de que nuestra especie se originó en África, pero otras muchas cuestiones permanecen abiertas, como la progresiva colonización de los demás continentes. Las fechas y las rutas de ese viaje, por el espacio y el tiempo, son aún inciertas. En cinco años habrá respuestas esclarecedoras. Dos huevos de dinosaurio dentro de su madre; nuevo paso hacia las aves J. M. N. MADRID. El raro hallazgo, publicado hoy en Science de dos huevos de dinosaurio aún dentro del cuerpo materno, supone una nueva prueba de que las aves descienden directamente de una de las familias de estas fabulosas criaturas, que consiguieron dominar el planeta durante más de ochenta millones de años. Científicos del museo canadiense de Ciencias Naturales, en colaboración con dos equipos de paleontólogos taiwaneses, autores del estudio, expli- can que el fósil, procedente de China, pertenece a un oviraptor, miembro del grupo de los terópodos. En su interior, dos huevos con cáscara, ambos de idéntico tamaño, sugiere que estas criaturas, dotadas de dos oviductos, produjeron los dos huevos al mismo tiempo. Este sistema reproductivo guarda similitud tanto con los reptiles primitivos, que tenían dos oviductos (las aves sólo tienen uno) como con las aves, que son capaces de producir un solo gran huevo a la vez en cada oviducto.