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ABC VIERNES 15 4 2005 Nacional 23 El parricida de Elche planeó los crímenes y luego se ensañó con su mujer y sus hijos b Los investigadores hablan de Diecinueve heridos y una harinera de Huesca destruida, al parecer, por un rayo ZARAGOZA. La Policía ha abierto una investigación sobre las causas de la explosión que se produjo ayer en una fábrica de harinas situada en pleno centro de Huesca, y que causó heridas a 19 personas, al menos cuatro de ellas de gravedad. Testigos presenciales atribuyeron la deflagración al efecto de un rayo, ya que en ese momento caía una fuerte tormenta con aparato eléctrico sobre la ciudad. premeditación, pues antes de subir a su casa, cogió de la furgoneta la maza con la que luego golpeó brutalmente a las víctimas G. M. I. G. M. B. ELCHE. Las autopsias practicadas a la mujer y los dos hijos del parricida de Elche están evidenciando una forma de actuar muy selectiva, enfocada desde el principio a un resultado mortal de necesidad. Las tres víctimas fueron asesinadas de la misma manera y prácticamente sufrieron el mismo número de golpes. Todos los mazazos fueron asestados únicamente en el cráneo, tanto en la cara anterior como en la posterior, y no se han detectado signos de violencia en ninguna parte del resto del cuerpo. La brutalidad empleada fue extrema y los destrozos en las cabezas revelan un claro ensañamiento. La postura de los cadáveres apuntó desde el principio a que la agresión se produjo sin que las víctimas pudieran tener opción a defenderse. La autopsia ha ratificado estos extremos. Los tres dormían plácidamente. La primera víctima fue la mujer. El examen de su cadáver no ha revelado ningún signo, aunque mínimo, de rasguños en manos y brazos, típicos en estos casos porque la víctima se protege instintivamente de su agresor. Estado en el que quedó la fábrica de harina después de la explosión EFE Limpió la maza y se lavó las manos En su declaración, Maciá aseguró que no sabía por qué había matado a su familia, que la quería mucho, y sólo acertó a decir que se le había ido la cabeza. Sin embargo, a falta de conocer todos los extremos del caso, llama mucho la atención que cogiera de la furgoneta la maza que utiliza a diario en su trabajo de albañil, se la metiera en un bolsillo de su mono y subiera a su domicilio supuestamente para recoger unos cien euros. Esta circunstancia evidencia premeditación. Su comportamiento, además, revela una frialdad tremenda. Tras cometer los tres asesinatos, limpió la maza y se lavó las manos. Cogió diversos efectos de su casa, entre ellos dos ordenadores, bajó a la calle y volvió a irse de juerga con dos amigos tras comprar cocaína. La juez instructora del caso decretó ayer el secreto del sumario. Fuentes judiciales indicaron que José María Maciá Navarro declarará esta mañana en el juzgado número 3 de Elche. El parricida tendrá que explicar cómo mató a su mujer y sus dos hijos. Mientras, se estará celebrando en el tanatorio el sepelio, y momentos después, su enterramiento.