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62 Cultura JUEVES 14 4 2005 ABC Fernández Guerra homenajea a la música de cine en el Quijote de Pabst S. G. MADRID. El ciclo Concierto- Proyección que organiza el Teatro de la Zarzuela alcanza su sexta edición. En esta ocasión la película elegida, ha sido Don Quijote (1933) de G. W. Pabst, que se proyectará esta tarde. y para la que Jorge Fernández Guerra ha creado una nueva partitura. El compositor madrileño se ha tenido que enfrentar a dificultades mayores que sus colegas precedentes pues la película franco- británica, primera realizada por el director alemán tras exiliarse de su país, nació ya con sonido, banda sonora incluida (la música incidental y las canciones fueron creadas por Jacques Ibert e interpretadas por su protagonista, el bajo ruso Chaliapin) Una película con banda sonora supone muchas obligaciones y determina la estética, por eso mi trabajo ha sido ilustrativo y un homenaje a la música cinematoráfica clásica explica. Sin embargo, le ha permitido a Fernández Guerra reencontrarme con mi pasado como músico teatral Asegura que la inspiración para crear esta partitura, de casi hora y media, no la ha tomado del texto literario y sí del propio filme. Fernández Guerra ha realizado un juego de sonoridades, en las que participan el arpa, la celesta y el vibráfono, con otros instrumentos más habituales. Cuando hay que cantar, canta la cuerda, como Dios manda subrayó. José Ramón Encinar, quien realizó la elección de la película, será el encargado de dirigir hoy a la Orquesta de la Comunidad de Madrid en el Teatro de la Zarzuela. La mujer sin sombra de Strauss, llega al Real bajo el prisma del teatro kabuki Dirigida musicalmente por Pinchas Steinberg, la escena es de Ichikawa b Interpretada por Robert Dean Smith, Eva Johansson, Alan Titus, Luana DeVol y Julia Juon, esta ópera supone el punto cumbre de la colaboración entre Richard Strauss y el escritor Hugo von Hofmannsthal SUSANA GAVIÑA MADRID. El Teatro Real estrena mañana La mujer sin sombra ópera con música de Richard Strauss y libreto de Hugo von Hofmannsthal, que llega en una producción de 1992 realizada para la Ópera de Baviera por Ennosuke Ichikawa, uno de los grandes difusores del teatro kabuki en Occidente. Pinchas Steinberg es el encargado de la dirección musical de esta partitura, considerada una obra maestra y que presenta grandes dificultades. Afrontar esta música es un reto porque requiere una plantilla de músicos más grande que cualquier otra ópera. Su principal problema- -añade- -es la estructura, muy compleja pero también muy inteligente. Como ocurre en Wagner, Strauss utiliza la orquesta por temas A estas dificultades, se sumaba el hecho de que es la primera vez que la Orquesta Titular del Teatro Real se enfrenta a ella. Para mí la música es como un lenguaje, y esta orquesta entiende aquéllos que son más próximos al sonido latino como es el repertorio italiano de Rossini o Puccini. Sin embargo, les resulta más difícil el alemán cuyos fraseos son más largos. Pero creo que lo hemos hecho bien matiza. Los intérpretes también deben enfrentarse a unas grandes exigencias técnicas. Para esta ópera se necesitan seis solistas de primera calidad. Es una obra maestra que requiere muchos niveles de voz y de coloratura asegura Luana DeVol, que interpreta a la mujer de Barak. Un personaje que va evolucionando dramáticamente a lo largo de la obra desde la amargura a la calidez Un lenguaje de imágenes Además del excelente reparto, uno de los mayores atractivos de este título es la producción, que ha contado con un equipo completamente japonés (dirección, escenografía, figurines e iluminación) A Madrid no ha podido viajar su creador, el nonagenario Ennosuke Ichikawa, pero sí un asistente suyo, Isao Takashima. El anterior director de la Ópera de Baviera, Sawallisch, quiso abordar esta ópera no de una manera realista, por eso llamó a Ichikawa puntualiza. El montaje, de gran belleza y con numerosos cambios de escena, no es auténtico teatro kabuki, pero sí una combinación de algunos de sus elementos. En él se da sobre todo un lenguaje de imágenes. La palabra kabuki hace referencia a tres cosas: ka, canto; bu, baile; y ki, drama. Y estos tres elementos existen en esta ópera. Nuestro principal deseo era encontrar el camino para unirlos, combinándolo con los cantantes El vestuario estará formado por quimonos, pero no en el sentido tradicional del kabuki afirma. Por su larga duración, la ópera empieza a las 19 horas. Eva Johansson, como la emperatriz EFE Steinberg: El problema de esta ópera es su estructura, muy compleja pero también muy inteligente