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32 JUEVES 14 4 2005 ABC Madrid MANUEL LAMELA Consejero de Sanidad Cuando se producen infracciones graves como en Leganés no pueden meterse en un cajón El consejero considera probado que en el hospital Severo Ochoa se han producido irregularidades de efectos legales en las actuaciones de la unidad de urgencias TEXTO: MARIANO CALLEJA FOTO: SIGEFREDO MADRID. Absolutamente tranquilo Así dice que se encuentra Manuel Lamela en medio de la crisis política más importante de esta legislatura en la Comunidad de Madrid, como la ha definido un miembro del Gobierno de Esperanza Aguirre. El consejero de Sanidad está convencido de que ha actuado bien- hasta ahora no ha habido equivocaciones -en el caso de las supuestas irregularidades cometidas en el hospital Severo Ochoa, pero la seguridad que intenta transmitir se ve traicionada por un cierto nerviosismo que asoma en algunas de sus respuestas. Este abogado del Estado, al que Mariano Rajoy ha definido como uno de los mejores políticos del PP, intenta ahora salvar el barco en medio del temporal, con una parte de los médicos, la oposición, los sindicatos e incluso las asociaciones de vecinos en contra. ¿Un consejero de Sanidad puede trabajar con el colectivo de médicos en su contra? -Lo primero que cree el consejero de Sanidad es que no tiene en contra a la clase médica. Pueden ser algunos médicos por distintos motivos, lo cual es sensiblemente distinto. Muchos médicos del sistema me dicen todos los días que la primera obligación que tengo es investigar, clarificar lo que ha pasado en el Severo Ochoa y cerrar el asunto cuanto antes. En el sistema sanitario madrileño hay magníficos profesionales y estamos hablando de un problema circunscrito a un hospital, que afecta a tres o cuatro profesionales. Y tenemos 70.000 profesionales en el sistema, con 33.000 médicos colegiados. -Lo cierto es que en público sólo se oyen voces críticas a su gestión. -No creo que sea necesario que esto se convierta en un enfrentamiento corporativo ni entre profesionales. Cuando estás en política, por desgracia no siempre estás para que te aplaudan. A veces tenemos que tomar decisiones impopulares e ingratas, que también van en el sueldo. Problemas y errores tiene que haber, porque todos somos humanos, pero cuando hay infracciones graves no podemos mirar para otro lado y meterlas en un cajón, porque llevaría al deterioro del sistema. ¿Qué error ha cometido usted en toda esta crisis? -Mi mayor error fue pensar que la oposición tendría lealtad institucional y era capaz de ser responsable y entender que hay cosas por encima del interés partidista, como es el general de los ciudadanos. Por desgracia, ha quedado comprobado sin género de dudas que el Partido Socialista de Madrid y su máximo dirigente no comparten ni entienden esto. El error ha sido confiar en él e intentar comunicarle lo que tenemos entre manos para que no trascendiese a la opinión pública y que fuese investigado desde y con los profesionales, si es necesario en el ámbito judicial, pero con la cautela suficiente y sin generar alarma social. ¿Ha habido precipitación en algunas de sus decisiones? -No. Todas las decisiones que he tomado han tenido el apoyo de profesionales médicos. Para ver si ha habido precipitación hay que tener presente dos intereses esenciales: el interés general, por encima de todo, y el de los profesionales, con las máximas garantías de honorabilidad y de presunción de inocencia. Cuando una persona es jefe de una unidad denunciada y además es objeto de la denuncia por esos mismos hechos muy graves, pues, mire usted, lo prudente es que, temporalmente mientras dure la investigación, se aparte de esa responsabilidad. ¿Puede aclararnos si estamos ante un caso de sedaciones irregulares, eutanasia, errores administrativos o incluso de asesinos en serie, como dice el señor Simancas? -Primero, la denuncia habla de 400 presuntos homicidios. Eso lo dice la denuncia y eso es lo que le comuniqué a Simancas. A partir de ahí, quien ha hablado de eutanasia es él. Las investigaciones que se hacen por parte de los inspectores dejan claras dos cosas: que hay violaciones graves de efectos legales en las actuaciones del hospital de la unidad de urgencias y sus responsables. ¿Cuáles son esas infracciones Lamela asegura que ante una situación similar volvería a actuar exactamente igual