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ABC JUEVES 14 4 2005 Nacional 21 A la izquierda, un empleado del servicio funerario traslada el cadáver de la mujer asesinada; a la derecha, el parricida, José María Maciá EFE LA VERDAD Un hombre asesina a mazazos a su mujer y a sus dos hijos en un piso de Elche El parricida, de 34 años, fue detenido cuando hacía unas compras b El homicida, sin antecedentes policiales y en tratamiento de desintoxicación, confesó a los agentes que se le fue la cabeza tras consumir cocaína y alcohol MARÍA TERESA BOLÍVAR ELCHE. Actuó con una frialdad propia de una máquina movida por el alcohol y la cocaína. José María Maciá, natural de Elche, estaba considerado por sus vecinos como un hombre afable y cariñoso con su mujer hasta que ayer se descubrieron los cadáveres de ella y de los dos hijos de la pareja, de seis y dos años, en su domicilio. Nada hacía presagiar que el hombre, de 34 años, sería capaz de cometer un crimen tan horrendo, que fue materializado a mazazos. La Policía lo detuvo en Torrellano, una pedanía de la ciudad, a donde acudió para comprarse unos zapatos y ropa tras zafarse de su hermano, con el que discutió y quien trató de retenerlo tras descubrir los cadáveres. El detenido admitió- -arrepentido y aduciendo que se le fue la cabeza -su crimen ante la Policía. Relató que no durmió en casa esa noche y salió de copas, en la vecina localidad de Muchamiel, con un compañero tras acabar ambos su jornada laboral. Durante la madrugada, regresó al domicilio familiar junto a su amigo y alguien que le suministraba droga. Fue a por dinero. En ese momento, y mientras dormían su mujer e hijos, los mató golpeándoles en la cabeza con un objeto no punzante identificado con una maza. Luego, acudió a un club de alterne y acabó por agredir a su compañero, a quien, no obstante, acompañó a urgencias. Los cuerpos de la madre y el mayor de los niños estaban en la cama de matrimonio, mientras que el pequeño, de dos años, yacía muerto en su cuna. Ni siquiera los agentes, curtidos en este tipo de sucesos, pudieron evitar las lágrimas tras observar la escena del crimen. El hallazgo se produjo sobre las ocho y media de la mañana, en el número 62 de la calle Pablo Picasso de Elche. En torno a las cuatro de la mañana, se dirigió a casa de sus padres y allí se cruzó con su hermano, que le quiso acompañar a su casa al detectar que algo no iba bien. Al entrar en el piso, ambos forcejearon y el parricida, tras agredir a su hermano, salió corriendo. En cualquier caso, fue un vecino el que telefoneó a la Policía al escuchar un fuerte alboroto. A partir de ahí, el asesino vagó por las calles adyacentes e incluso entró en una farmacia y más tarde en un bar para pedir un taxi. Algunos vecinos lo vieron por las calles del barrio con las manos y la cara ensangrentadas. Posteriormente, se desplazó a la pedanía de Torrellano. Durante unas tres horas se estrechó el cerco policial hasta que fue detenido en torno a las 11.30 de la mañana. Las primeras investigaciones policiales revelan que el hombre, empleado en una empresa de conservación de asfaltos, es consumidor habitual de sustancias estupefacientes y alcohólico. De hecho, estaba recibiendo ayuda para superar sus adicciones. La noticia del asesinato conmocionó ayer a la ciudad. Los vecinos del barrio, atónitos, aseguraron que, al menos de puertas para afuera, la pareja no aparentaba problemas. La chica, identificada como T. A. M. T. de 34 años, trabajaba en un centro comercial de la zona. De hecho, el asesino no tiene antecedentes penales, ni la Concejalía de Servicios Sociales había actuado nunca con esta familia. Un infarto al conocer la noticia La madre de la joven sufrió un infarto al ser informada del asesinato. También se vivieron escenas desgarradoras entre las madres y padres del colegio Miguel de Unamuno, donde el mayor de los niños estudiaba. El centro dispuso de atención psicológica para atender a sus compañeros. Los cuerpos fueron trasladados ayer al Instituto Anatómico Forense de Alicante, donde hoy se les practicará la autopsia, que determinará las causas exactas de las muertes. El homicida permanece en la Comisaría de Elche y, previsiblemente, hoy también pasará a disposición judicial. Con este triple parricidio, se elevan a 28 las muertes asociadas a la violencia doméstica en 2005 en España. En lo que va de año han muerto 24 mujeres y 4 menores, dos de ellos los pequeños ilicitanos. Aunque curtidos, los agentes que inspeccionaron la escena del crimen no pudieron contener las lágrimas Ropa, zapatos y una operación bancaria que delató al asesino Tras cometer el crimen, José María Maciá se dirigió hasta la pedanía de Torrellano. La tranquilidad que mostró en los comercios donde entró sorprendió a sus dependientes que aún no pueden creer que sea el autor del horrendo asesinato, a juzgar por su actitud. Primero, entró en la tienda de ropa Camp Manu, situada en las proximidades de la Avenida Segarra, donde se compró ropa nueva y dejó en los probadores la que llevaba manchada de sangre. Más tarde, accedió a una oficina de la Caja de Ahorros del Mediterráneo y sacó dinero de un cajero. Al parecer, fue esta operación la que permitió a la Policía Nacional detectar su presencia en la pedanía. Tras abandonar el banco, se dirigió descalzo a una zapatería. Su propietaria aseguró que, según el dependiente que le atendió, el joven estaba muy tranquilo Incluso ofreció explicaciones al decirle que la grúa le había quitado el coche y necesitaba calzado El comerciante comprobó que olía a alcohol. En ese momento, los agentes de la Policía procedieron a la detención del supuesto autor del triple crimen y le pusieron las esposas sin que ofreciera resistencia alguna, según la versión de la dueña.