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14 Nacional JUEVES 14 4 2005 ABC elecciones vascas Análisis PERFIL DE LEHENDAKARI JOSÉ MARÍA MUGURUZA ABOGADO l seguimiento de la campaña electoral, y muy especialmente del debate televisado que fue un fiel reflejo de la misma, me ha llevado a un análisis de la personalidad de los candidatos a lehendakari, cuya trascendencia puede quedar disminuida si tenemos en cuenta que su designación es más bien resultado de la aritmética parlamentaria, pero que pienso que alguna influencia debe tener en la decisión de voto al tratarse de la institución personal más representativa de los vascos. Pero más que orientar este análisis hacia la comparación de uno con otro, quiero hacer la de cada uno consigo mismo, su propia evolución. Y en este sentido adelanto mi impresión personal para tratar de razonarla después: a mi juicio, la figura de María San Gil crece, la de Ibarretxe se empobrece y Patxi López desaparece. Todo observador de la vida política constató en su momento el problema que al Partido Popular vasco le planteó la sucesión de una personalidad de tanta relevancia política como Jaime Mayor. Los populares vascos lo resolvieron bien: hicieron su propia reflexión con el detenimiento y profundidad que la decisión requería y eligieron a María San Gil. Y todo hace pensar que acertaron, puesto que creo que E María San Gil está dando plena satisfacción a las esperanzas que en ella depositaron sus compañeros de partido. Por sintetizar de alguna manera las cualidades de la candidata que, a mi juicio, están produciendo este exitoso resultado, a mí me vienen llamando la atención su proximidad a los ciudadanos, su credibilidad personal y la solidez de su propuesta política. Yo creo que los ciudadanos de a pie vemos en María San Gil a alguien como nosotros y no a un dirigente político sofisticado y trasladado a una actividad que tiende a convertirse en una órbita cerrada en sí misma y aislada de la vida real. Y es por ello seguramente por lo que, de acuerdo o no con ella, todos saben que dice la verdad, porque respira convicción y fortaleza en sus principios. Otro tanto cabe decir de su propuesta política. De acuerdo o no con ella, nadie podrá negar su solidez. María San Gil ofrece hacer de la lucha contra ETA la prioridad del Gobierno, orientando hacia ella la utilización de todos sus recursos institucionales y capacidad de comunicación en plena colaboración con la acción de los poderes del Estado. Asimismo, propone la reorientación de la acción del Gobierno hacia el servicio a los ciudadanos, en lugar de ponerla al de quiméricos proyectos iden- Juan José Ibarretxe sube a la tribuna del Congreso para explicar su plan titarios o de reformas estructurales que solamente interesan a esos dirigentes políticos que viven aislados de la vida real. Y al proclamarse, como lo hizo en el debate televisado, vasca y española, está planteando algo tan sencillo como es sumar lo vasco y lo español, dos riquezas de nuestro país cuyo tratamiento excluyente es sencillamente absurdo. Por lo que se refiere a Ibarretxe, creo que está quemado por su propio plan. Su radicalidad, el aplastante rechazo del Congreso de los Diputados y el temor que ha suscitado en los propios ciudadanos vascos, han provocado evidentes vacilaciones en el candidato, que unas veces anuncia un referéndum dentro del ámbito vasco de decisión y otras lo presenta como punto de partida para una negociación con las instituciones del Estado. Pero el señor Ibarretxe sabe perfectamente que ambas cosas son imposibles. No es posible convocar un referéndum sobre su plan por la sencilla razón de que sería ilegal y una confrontación de ese calibre no sería aceptada por una gran mayoría de la ciudadanía. Y semejante proyecto no puede servir como punto de partida para una negociación con las instituciones del Estado, que ya se han pronunciado rotundamente en contra, por la sencilla razón de que el derecho de autoderminación, incluida la facultad de secesión de España, que constituye su soporte fundamental, es absolutamente inconciliable con la soberanía del pueblo español sobre todo el territorio nacional, incluido el País Vasco, que consagra la Constitución. Todo esto lo sabe el señor Ibarretxe, le IGNACIO GIL Lo sensato es dar una oportunidad a la estabilidad estructural y a una acción de gobierno integradora como propone María San Gil hace vacilar y el resultado es que su figura se empobrece. Y nos queda Patxi López que, a mi juicio, se ha autoeliminado como candidato como consecuencia de su indefinición. O no sabe lo que quiere hacer o no lo quiere decir, hipótesis ambas que le invalidan. Todo lo que hemos sabido de él y de su propuesta política es un plan que nadie ha tomado en serio y su intención de formar gobierno con los ciudadanos Así no se puede ser lehendakari. Por lo que se refiere a ese plan para convertir nuestra Comunidad autónoma en una comunidad nacional, da la impresión de que él mismo prefiere ya olvidarlo y se refugia en esos brindis al sol tan vacíos de contenido como son las apelaciones a mesas de partidos y negociaciones multilaterales que sabe perfectamente que son imposibles mientras los nacionalistas sigan reivindicando el derecho de autodeterminación. Y en cuanto a formar gobierno con los ciudadanos supongo que nadie entiende lo que quiere decir, pero revela una indefinición inaceptable en un candidato a lehendakari. En resumen, yo creo que el electorado vasco tiene ante sí dos opciones, o la continuidad del nacionalismo o el cambio liderado por María San Gil. La alternancia es consustancial con la democracia, puesto que permite la expresión del pluralismo y la posibilidad de que distintas opciones políticas tengan su oportunidad de aportar lo mejor de sí mismas a la acción de gobierno. Más de veinticinco años de hegemonía nacionalista son demasiados y el cambio se hace necesario máxime si tenemos en cuenta su progresiva radicalización. Es una temeridad seguir alimentando confrontación e inseguridad, que es lo que nos ofrece el Plan Ibarretxe y pienso que lo sensato en este momento es dar una oportunidad a la estabilidad estructural y una acción de gobierno integradora como propone María San Gil. Por todas estas razones, creo que María San Gil apunta a lehendakari, solamente le falta superar la prueba de la aritmética parlamentaria.