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ABC MIÉRCOLES 13 4 2005 25 El Gobierno francés se muestra incapaz de frenar el crecimiento del no a la Constitución europea La OTAN se prepara para desembarcar en África con unas maniobras en Cabo Verde Rumsfeld insta a Bagdad a que asuma su seguridad para facilitar la retirada Mueren cinco personas en dos atentados suicidas en Mosul b Las manifestaciones contra Estados Unidos se trasladan a las ciudades suníes; ayer cientos de personas marcharon en Samarra para pedir su salida inmediata ABC BAGDAD. En una visita sorpresa a Irak, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, aseguró ayer que no hay una estrategia pública para la retirada de las tropas de Irak, pero insistió a la vez en que los iraquíes cumplan el calendario político prometido y mejoren su seguridad para facilitar así la salida de las fuerzas extranjeras. Insistió en que la retirada depende de la capacidad de las fuerzas iraquíes para hacerse cargo de la seguridad. Y aunque evitó contraer ningún compromiso, lo cierto es que el debate está ya abierto, y que en el mismo altos mandos militares norteamericanos señalan que la salida podría tener lugar a primeros de 2006 No tenemos una estrategia de salida. Tenemos una estrategia de victoria afirmó enfáticamente tras reunirse con el nuevo presidente iraquí, Yalal Talabani, y con el primer ministro, Ibrahim Yáfari. No obstante, Rumsfeld subrayó también su interés en que se cumpla el calendario político por el que, para finales de año, Irak ya contaría con una Constitución que permitiría celebrar nuevas elecciones y formar gobierno libre de tutela. Y expresó su temor a que, por negligencia o corrupción, pueda retrasarse sensiblemente ese proceso pólítico. Todo lo que atrase o interrumpa como resultado de inestabilidad, incompetencia o corrupción sería un factor muy desafortunado explicó. Y es que, para organizar una salida ordenada de las tropas, resultaría muy conveniente el cumplimiento de ese calendario político y la consolidación de la legitimidad del nuevo régimen. El secretario de Defensa norteamericano, uno de los principales inspiradores de la intervención en Irak, reafirmó asimismo la necesidad de que el régimen se dote de unas fuerzas de seguridad creíbles y efectivas: Las instituciones militares iraquíes tienen que desarrollar su capacidad para asumir la responsabilidad de la seguridad, y una vez que estén preparadas, la responsabilidad de las fuerzas de la coalición disminuirá y estarán entonces en condiciones de abandonar el país señaló. La inestabilidad, no obstante, sigue sacudiendo a Irak. Ayer dos aten- EPA ros iraquíes. El complejo carcelario construido por Sadam a las afueras de Bagdad se ha convertido, a juicio de organizaciones de derechos humanos, en un instrumento de propaganda política en manos de la insurgencia después de que se difundieran las imágenes grabadas por soldados estadounidenses de compañeros de armas torturando a presos iraquíes. El nuevo presidente iraquí, Yalal Talabani, recalcó ante la CNN que una hipotética retirada estadounidense sólo se produciría cuando los propios iraquíes estuvieran en condiciones de defenderse de ataques terroristas y de proteger las fronteras del país, y en cualquier caso reflejaría el común deseo de iraquíes y estadounidenses. La presencia militar extranjera- -de la que los más de 130.000 soldados estadounidenses representan la parte del león- -garantiza de momento el equilibrio y el reparto de poder entre kurdos, chiíes y suníes. Tropas polacas izan la bandera en su base iraquí de Babilonia REUTERS Las fuerzas polacas se irán a finales de año VARSOVIA. El ministro de Defensa polaco, Jerzy Szmajdzinski, confirmó ayer la retirada de las tropas de Irak a finales de año, aunque indicó que podrían quedarse en 2006 pequeñas unidades especializadas en el adiestramiento y formación de soldados. El ministro explicó que se agotan la posibilidades económicas de Polonia de mantener unidades tan numerosas en el exterior y que, en adelante, las decisiones definitivas sobre la participación en una operación militar dependerán del nuevo Gobierno y del futuro presidente. Este año se celebrarán en Polonia elecciones parlamentarias y presidenciales ante las que las fuerzas políticas desean no verse hipotecadas por la participación militar en Irak, reducido en relación con los que sufrían hace un par de meses y que, por otro lado, cada vez centran más su objetivo en las fuerzas iraquíes más que en las extranjeras. Al mismo tiempo, prosiguen también las manifestaciones para reclamar la salida inmediata de las tropas norteamericanas. Ayer fue en la ciudad suní de Samarra, una de las localidades en las que más ataques se han producido, donde varios cientos de manifestantes- -con numerosos clérigos entre ellos- -se concentraron para pedir que los americanos se vayan de Irak Extranjeros, abandonad nuestra ciudad se leía en una de las numerosas pancartas desplegadas por los manifestantes, que fueron vigilados por policías iraquíes en tanto las tropas norteamericanas se mantenían a una prudente distancia. Islamistas en el poder Entre las exigencias de los manifestantes que el sábado recorrieron las calles de Bagdad figuraba el deseo de que se impusiera la ley islámica, una exigencia que choca con las pretensiones de kurdos y suníes, menos religiosos que sus compañeros en el Gobierno y en el Parlamento. El nuevo primer ministro de Irak, elegido al tiempo que Talabani, Ibrahim al Yáfari, líder de uno de los principales partidos religiosos chiíes, ya ha manifestado en varias ocasiones su intención de que la Constitución que actualmente se redacta tenga un fuerte contenido islámico. Redada de sospechosos Hasta ahora, las concentraciones contra las tropas habían sido convocadas por el clérigo chií, Moqtada al Sadr, cuyos seguidores se manifiestan también contra el viejo régimen. Los suníes no quisieron sumarse a esas manifestaciones, pero, por cuenta propia, ellos también desean mantener la presión. Así las cosas, ayer también cuatro miembros de un grupo radical iraquí, vinculado con Al Qaida fueron capturados por tropas estadounidenses e iraquíes en un barrio del sur de Bagdad junto a otros sesenta sospechosos. tados perpetrados en la conflictiva ciudad de Mosul provocaron la muerte de cinco personas y siete heridos. Ambos ataques tuvieron al paso de sendos convoyes militares y fueron ejecutados por suicidas. Los atentados terroristas siguen siendo diarios, aunque los mandos militares norteamericanos señalan que éstos se han