Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 Nacional MIÉRCOLES 13 4 2005 ABC elecciones vascas El paisaje podría haber en cualquier otro lugar de España o del mundo. Temen que tal vez sea policía quien intenta aproximárseles, porque la proporción de amigos y familiares de etarras en Tolosa es considerable. También lo es el historial de crímenes terroristas e incluso el de secuestros. Algunas empresas del Goierri no sólo sirven de sustento a la población de Tolosa, sino que también han contribuido, a fuerza de chantaje y de amenazas, a las arcas de ETA. A comienzos del siglo pasado, era la capital de Guipúzcoa; ahora, cuando podría ser una población turística y abierta, vive bajo la presión asfixiante de los proetarras, que la han convertido en un coto cerrado. Mientras, los no nacionalistas sobreviven como pueden Tolosa y la oposición fantasma TEXTO: M. LUISA G. FRANCO TOLOSA. La autovía que conduce a Tolosa, desde San Sebastián, parece una herida abierta en el valle del Oria, donde las cementeras, papeleras, grandes industrias y edificios de pisos compiten en altura con las montañas en un entorno natural privilegiado que convive a fuerza de contraste con su paisaje urbano. No hay turistas en Tolosa, aunque la historia de la que fuera capital de Guipúzcoa durante diez años a comienzos del siglo XX pudiera justificar una visita. Es un pueblo cerrado en sí mismo, en el que prácticamente todos se conocen y en el que el visitante se siente forastero. Autosuficiente en lo económico, gracias al trabajo que proporcionan las industrias del Goierri guipuzcoano, hay mucho movimiento en comercios, restaurantes y bares. La vida cotidiana transcurre en sus calles sin que la proximidad de San Sebastián, a tan sólo 22 kilómetros de distancia, atraiga a sus habitantes. Es, no obstante, un pueblo con más pasado que presente, puesto que en estos momentos tiene 17.927 habitantes, habiendo llegado a 20.000. La pérdida de población no está justificada por motivos económicos, por lo que se intuye que lo que buscan los que se van es un cambio de ambiente. En Tolosa, la presión de ETA y de su entorno ha ahogado toda oposición al nacionalismo. Sus calles están empapeladas de consignas políticas y son escenario de una batalla entre dos únicos protagonistas: el PNV y la ilegaliza- CO BRI NTÁ A RC MA San Sebastián A- 8 Zestoa Azpeitia GI- 2 635 LasarteOria N- I 3 N 1 N 1 N- 1 Hernani Andoain A- 15 Tolosa Zumarraga Ordizia Beasain esta localidad, en la que el entorno de ETA gobernaba en solitario hasta hace dos años, cuando Batasuna no pudo concurrir a las municipales tras su ilegalización. Desde entonces gobierna el municipio el PNV, pero el relevo en la alcaldía parece haber resultado traumático para los vecinos identificados con la izquierda abertzale, puesto que varios carteles en la plaza principal y en otras calles céntricas arremeten contra el lendakari Juan José Ibarretxe, cuyo apellido escriben con v y ch lo que significa dirigirse a él como español, en contraposición a lo vasco. También secuestros En 1982 María Izaskun Elósegui, hija del fabricante de boinas más importante del municipio, y Francisco Limousin, hijo de uno de los fundadores de Papelera Tolosana fueron secuestrados y liberados previo pago de rescates. Peor suerte corrió Francisco Arín, alto cargo de Construcciones Electromecánicas de Irurara, quien fue asesinado por sus secuestradores. Con ese pasado a cuestas, los vecinos de Tolosa se desenvuelven entre los restos del entramado mafioso que ha alimentado durante décadas al terrorismo etarra y que se exhibe sin pudor en las calles, aunque la acción policial lo haya herido de muerte. Grandes pancartas piden en cada rotonda del municipio que vuelvan al País Vasco los presos etarras que cumplen condena en cárceles alejadas de su tierra. Grandes ikurriñas marcan lo mismo el Ayuntamiento, que los batzokis del PNV, que lo que queda de las herriko tabernas de Batasuna. Por supuesto, no hay banderas españolas, ni en los edificios públicos, ni en sedes de partidos no nacionalistas. Los concejales de PP y PSE prácticamente han tenido que renunciar a participar en la vida cotidiana de su pueblo, donde nadie se les acerca a saludar, para que no les vean cerca de policías, porque van siempre acompañados de escoltas. da Batasuna. Ignorando la realidad que ha dejado fuera de las urnas en esta campaña electoral al partido de Arnaldo Otegi, sus carteles y sus convocatorias tienen el municipio prácticamente empapelado, sin que el alcalde del pueblo, ahora del PNV, se atreva a retirarlos. El municipio está marcado por la estética del nacionalismo, sin un solo signo discordante. En plena campaña electoral, no hay rastro de propaganda del PP o del PSE, aunque en las últimas elecciones municipales 951 personas votaron a los populares y 801 a los socialistas. Los ciudadanos no nacionalistas parecen vivir de incógnito en Zarzalejos reclama acabar con el desestimiento del Estado frente al régimen del PNV G. LÓPEZ ALBA BILBAO. No se mordió la lengua José Antonio Zarzalejos. En el primer acto público al que ha sido invitado en su tierra desde que- -en 1998- -se vio obligado a engrosar la diáspora vasca que- -según vaticinó- algún día le va a estallar en las manos al PNV reivindicó y ejerció su derecho de ciudadano a expresar mis convicciones y su deber de hacerlo sin eufemismos, porque llega un momento en que los eufemismos son cobardías El secretario general de Vocento, ex director de ABC y de El Correo, presentó ayer en Bilbao su libro Contra la secesión (Planeta) acompañado por Nicolás Redondo Terreros, que preside la Fundación para la Libertad- -organizadora del acto- -y el periodista Santiago González, quien resumió la obra como la crónica, documentada y apasionada, de la deslealtad del PNV con la democracia española La tesis principal del ensayo, y de la intervención de su autor, es que ha llegado el momento histórico de no ceder ni un ápice más ante el nacionalismo que no sólo se ha demostrado insaciable en sus exigencias y ha dado sustento el asesinato de más de mil ciudadanos en nombre de una nación que no existe sino que además ha generado una inestabilidad precoz del bloque constitucional y estatutario Ante ello, Zarzalejos defendió como imperiosa la necesidad de acabar con el desestimiento del Estado Advirtió de que la forma monárquica del Estado cabe en un Estado autonómico unitario pero no podría pervivir en un Estado confederal Dijo echarse las manos a la cabeza al leer que el presidente del Gobierno promete un 0 0 0 Disputas de familia Son sonoras disputas de familia que se producen en medio del silencio de los vecinos no nacionalistas, que han aprendido a callar a fuerza de pasar delante de la céntrica y concurrida cafetería en la que fue asesinado en julio de 2000 el militante socialista y ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui o del lugar donde preparaba el desfile de Carnaval, en febrero de 1997, la comparsa a la que pertenecía el empresario Francisco Arratibel, también asesinado por ETA. La ley del silencio flota en las calles de Tolosa, donde hay desconfianza hacia el desconocido que llega al pueblo intentando entablar conversación en el quiosco de periódicos o en la barra de una cafetería. Y lo que hay detrás de ese temor no es lo mismo que lo que Zarzalejos presentó su libro en Bilbao junto a Redondo y Santiago González nuevo Estatuto y someterlo a referéndum en dos años porque al hacerlo recrea la angustia existencial de España, y le pidió que no caiga en esa trampa porque el régimen creado por el nacionalismo no quiere más autogobierno, sino una entidad soberana Reclamó del Tribunal Constitucional que no se desentienda de las funciones que le atribuye la Carta Magna ante una falsa reforma estatutaria La- I. PÉREZ mentó como un gravísimo error el enfrentamiento de las fuerzas constitucionalistas Y al conjunto de los españoles los emplazó a que no banalicen el nacionalismo porque no persigue si no estirpar una parte de España y arrebatar su alma colectiva como patria de las libertades Su pronóstico electoral fue que no se dan las condiciones de catarsis para el cambio