Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 MARTES 12 4 2005 ABC Madrid Los oncólogos alertan de un descenso de las sedaciones tras la crisis del Severo Ochoa Los facultativos tienen miedo y se plantean dudas que antes no existían advierten Española de Oncología Médica aboga por la creación de un grupo de expertos independientes que investigue la situación y por despolitizar el problema M. ASENJO MADRID. A un mes de surgir la crisis del Hospital Severo Ochoa de Leganés, la polémica no cesa. Ayer, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) alertó de la preocupación de los enfermos tras la polémica y dijo que no se puede permitir que haya pacientes terminales a los que no se seda por lo que ha pasado en Leganés Su presidente y Jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, doctor Antonio Antón, advirtió de que esta situación se puede dar y de hecho está pasando porque los facultativos se plantean dudas que en otro momento no tenían Según sus palabras, numerosos médicos se han dirigido a la SEOM expresando ese sentir. Asimismo, dijo que los pacientes que sufren hasta extremos indescriptibles tienen derecho a ser sedados y defendió el que los oncólogos atiendan a los enfermos de cáncer en todo el proceso de su enfermedad, desde el diagnóstico y la fase terminal a la asistencia hasta la muerte, cuando sea necesario. Sobre el lugar de sedación, dijo que debe adb La Sociedad ministrarse independientemente del lugar aunque el servicio de Urgencias no sea el sitio idóneo En este sentido, puntualizó que lo importante es que los enfermos terminales de cáncer reciban la sedación y lo hagan en los servicios de oncología, como de hecho sucede, aunque hay ocasiones en las que es imposible. Por esta razón, la SEOM pide más recursos. El doctor Antón formuló estas declaraciones en el transcurso de la presentación del mencionado manual de Cuidados Continuos, en el que 53 oncólogos tratan todos los problemas del enfermo con cáncer con la intención de proporcionarles una atención integral en todos los momentos de la enfermedad. Al acto asistieron también los doctores Vicente Valentín y Carlos Camps. Vicente Valentín, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Doce de Octubre de Madrid, destacó en relación con el establecimiento de pautas comunes para tratar a este tipo de enfermos que no hay que protocolizar la muerte, sino hacer una valoración de cada paciente e indivi- Hay que tener en cuenta el consentimiento informado del enfermo o de sus familiares El doctor Montes, ex coordinador de Urgencias, entra ayer al hospital ÁNGEL DE ANTONIO Carta abierta de Joaquín Insausti Valdivia, jefe de Servicio de Anestesiología, Reanimación y Clínica del Dolor del Severo Ochoa La situación creada en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, a raíz de una denuncia anónima sobre supuestas sedaciones irregulares a pacientes terminales, debería hacernos reflexionar sobre algunos temas importantes. Las Comisiones Clínicas son órganos de control interno, creados por ley dentro de los hospitales. Las resoluciones de estas comisiones recogidas en las actas, no tienen como fin juzgar a los miembros del hospital sino analizar el trabajo de los profesionales para detectar posibles fallos, con el fin de evitarlos y mejorar la calidad de la asistencia prestada. Si una comisión detecta casos que hagan sospechar una actuación delictiva, o mala praxis, su obligación es denunciarlo a las autoridades sanitarias, y no simplemente hacer anotaciones en un acta. El hecho de que ninguna denuncia halla partido de ninguna comisión del hospital, hace pensar que las anotaciones realizadas en las actas como sedaciones no indicadas, irregulares o con exceso de dosis no indicaban que se estuvieran cometiendo delitos de eutanasia u homicidio, sino que indicaban la necesidad de aclarar situaciones clínicas que no quedaban claras después de estudiar la documentación recogida en la historia clínica, como así hacía el director médico, solicitando un informe al facultativo responsable del tratamiento. El espectáculo mediático al que hemos asistido los últimos días, con fotocopias de actas y de resúmenes de la actividad de una comisión de mortalidad reproducidas íntegramente, con el nombre de sus componentes en las páginas de la prensa, puede hacer que en el futuro ningún médico quiera formar parte de ninguna comisión, lo que supondría un importante quebranto de la calidad hospitalaria. El hecho de que las actas de una de estas comisiones pueda servir como base a una denuncia anónima o no puede acabar con las comisiones hospitalarias. En otros países, como Inglaterra, existen acuerdos entre las autoridades judiciales y las organizaciones científicas y profesionales, para no utilizar nunca informes internos de organismos de control, como base para denuncias o reclamaciones. En la Comunidad de Madrid, cualquier denuncia por mala praxis, es investigada por la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Madrid, que establece si existe o no dicha mala praxis. Salvo que la Consejería de Sanidad considere a este organismo como sospechoso de connivencia con los médicos del Hospital Severo Ochoa, en cuyo caso quedaría invalidada para ejercer desde ahora su labor con el resto de los ciudadanos, este debería ser el organismo encargado de investigar lo ocurrido en nuestro Hospital. Los médicos del Severo Ochoa, estamos desde hace un mes indefensos ante las maniobras dilatorias de la Consejería de Sanidad, que pretende realizar una nueva inspección con un comité de sabios propuestos por un organismo tan poco sospechoso de parcialidad como es el Consejo Superior de Sanidad nombrado por la propia consejería y de cuyo presidente hemos recibido una gran comprensión como corresponde a tan ilustre cargo. Creo que la irresponsabilidad con la que se ha manejado la situación, también en esto he de hacer autocrítica, ha conver- tido nuestro Hospital, en el que muchos de nosotros hemos dejado los mejores años de nuestras vidas, en una jaula de grillos donde ya han empezado a aparecer anónimos de todo tipo, amenazas y coacciones incluso entre los propios compañeros. Pido a la autoridad judicial que tome una decisión rápida que no prolongue mas tiempo esta situación. No creo que nuestro Hospital pueda aguantar un mes mas en esta situación. Desde el primer día hemos pedido el amparo del Colegio de Médicos de Madrid, como organismo representativo de todos los colegiados de nuestra autonomía, hasta el momento lo único que hemos conseguido es que nos dejen hacer una rueda de prensa y una asamblea. Cuanto más tiempo pasemos en esta indefinición, mas perderemos todos, profesionales sanitarios, no sanitarios, pacientes, y la calidad de la sanidad pública.