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24 Internacional MARTES 12 4 2005 ABC Militares norteamericanos muertos mes a mes 140 120 100 80 60 40 20 0 Muertos en accidentes o por otras causas Muertos en combate Altos mandos militares de EE. UU. creen posible la retirada de Irak en 2006 Un civil norteamericano es secuestrado cuando trabajaba en un proyecto de reconstrucción ABC WASHINGTON. Altos mandos militares norteamericanos creen que sería posible la retirada de Irak de un sustancial número de tropas para principios Marzo 03 Enero 04 Enero 05 Infografía ABC de 2006, habida cuenta de la evolución política y militar. Hay un consenso creciente entre altos oficiales sobre la actual evolución positiva que permite planear una reducción sustancial de fuerzas afirmaba ayer The New York Times. Aunque éste diario insistía también en que, en Irak, siempre es imprescindible dejar un paréntesis de reserva por si la situación vuelve a complicarse. Prueba de la inestabilidad reinante en Irak fue el secuestro ayer de un ciudadano norteamericano cuando trabajaba en un proyecto de reconstrucción. No obstante, los militares se sienten muy confortados por la reducción en el número de ataques sufridos en el país. De los 140 ataques diarios registrados durante las elecciones de enero, éstos han caído a entre 30 y 40 en la actualidad, aunque ya en el pasado hubo descensos parecidos que fueron seguidos de posteriores subidas. Pero es que la perspectiva de la salida de las tropas está también muy presente en el interior de Irak, y a menudo en términos más perentorios que en el estamento militar norteamericano. El sábado decenas de miles de manifestantes exigieron su retirada inmediata siguiendo el llamamiento lanzado por el popular clérigo chií Moqtada al Sadr. De inmediato, el presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani, replicó que, por el contrario, las fuerzas extranjeras tendrían que quedarse al menos dos años más. La clave está en los chiíes El debate sobre la retirada de las tropas está abierto en Irak. Y en el mismo será muy importante lo que decida la coalición chií vinculada al ayatolá Sistani, que siempre se ha manifestado en contra de la presencia norteamericana, aunque también ha evitado el enfrentamiento o una condena explícita. El primer ministro, Ibrahim Yáfari, bastante tiene con formar gobierno. Pero el imán Abdelaziz al Hakim, el más influyente religioso de la coalición, ha afirmado que es inconcebible pensar en una prolongada estancia de las tropas norteamericanas en su país. La conciliación de la coalición chií con algunas de las más decisivas organizaciones suníes va a ser casi imposible sin un calendario claro de salida de las tropas. Aunque continúa siendo muy fundada la duda de si las actuales fuerzas de seguridad iraquíes podrían hacer frente a la insurgencia en caso de que siga sin haber un acuerdo de reconciliación nacional en el momento de salida de las tropas extranjeras. La insurgencia se ha infiltrado en el nuevo Ejército y en la Policía. Y por más purgas que se anuncien, su infiltración no parece fácil de extirpar.