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ABC MARTES 12 4 2005 23 Altos militares de EE. UU. creen posible una reducción sustancial de las tropas en Irak a primeros de 2006 El Reino Unido abre su campaña electoral con un fuerte debate sobre los límites a la inmigración Planes para desarmar a los colonos de Gaza JERUSALÉN. El Ejército israelí planea desarmar a los colonos de los veintiún asentamientos judíos de la Franja de Gaza dos semanas antes de que se desmantelen esas colonias, informó un portavoz militar. El ministro israelí de Defensa, Saúl Mofaz, exigió al presidente palestino, Mahmoud Abbas, que despliegue su Policía en la Franja para impedir los ataques a los judíos una vez desarmados. Sin embargo, es en las cuatro colonias a desmantelar en Cisjordania donde los mandos israelíes esperan una mayor resistencia por parte de los colonos. Los militares se muestran preocupados porque resultaría fácil a los extremistas israelíes llegar a los asentamientos señalados y hacerse fuertes. Los equipos de rescate descubren dos cadáveres entre los escombros de la fábrica textil siniestrada ayer en Bangladesh EPA mientos en Cisjordania. Cumpliré mi compromiso con usted, señor presidente, de eliminar los puestos no autorizados- -respondió Sharón- Respecto a los asentamientos, Israel honrará todas sus obligaciones con la Hoja de Ruta El Gobierno israelí prevé que entre julio y agosto sean desmantelados los 21 asentamientos que hay en Gaza y cuatro en el norte de Cisjordania. Sin embargo, también ha anunciado planes para construir 3.500 viviendas que comuniquen el asentamiento de Maale Adumin con Jerusalén Este. La medida, que no ha gustado nada a la Casa Blanca e irrita sin paliativos a los palestinos, haría más exigua la comunicación entre Cisjordania y la parte árabe de Jerusalén, una ciudad que tanto israelíes como palestinos proclaman como su capital irrenunciable. La Hoja de Ruta es inequívoca respecto a la congelación de nuevas construcciones en tierra palestina. El derrumbe de una fábrica textil en Bangladesh sepulta a 200 personas En las primeras horas de desescombro fueron recuperados 21 cadáveres b Se oían las voces de algunos de los atrapados entre toneladas de cascotes, mientras los equipos de rescate lamentaban su dramática escasez de medios ABC BANGLADESH. El súbito derrumbamiento de una fábrica textil de nueve plantas en Bangladesh ha atrapado entre sus escombros a unas doscientas personas y ha provocado la muerte de al menos veintiuna, en un accidente causado, al parecer, por la explosión de una caldera. La catástrofe ocurrió de madrugada, cuando se encontraban en el interior del edificio numerosos operarios del turno de noche. Según la Policía, en el momento del siniestro había al menos trescientas personas en el inmueble, una fábrica de prendas de vestir situada cerca de Savar, ciudad industrial situada a 32 kilómetros al noroeste de Dhaka, capital del Estado de Bangladesh. No hay riesgo de guerra civil Sharón desestimó el riesgo de guerra civil en Israel a causa de su decisión de proceder a la retirada de Gaza, y dijo que haría todo lo posible para evitar los enfrentamientos en el seno de su propio pueblo. Admitió, sin embargo, que había dificultades El primer ministro israelí, a quien Bush calificó durante su primer mandato de hombre de paz y distinguió frente al fallecido líder palestino, Yaser Arafat, invitándole reiteradamente a la Casa Blanca, dijo que no se sentía en absoluto molesto por la insistencia de su anfitrión en respetar la letra de la Hoja de Ruta especialmente las palabras congelación y asentamientos Sharón explicó que los planes para Maale Adumin eran para dentro de unos años y prefirió hacer hincapié en el compromiso mutuo con el amigo americano en el logro de la paz. Retirada de cascotes a mano Testigos interrogados por la Policía aseguraron que entre cien y trescientas personas se encontraban todavía entre los escombros varias horas después del accidente. Las labores de rescate eran llevadas a cabo por voluntarios y soldados, que debían retirar los cascotes con sus propias manos debido a una dramática falta de equipos pesados. Las autoridades anunciaron el envío de grúas para ayudar en los trabajos de desescombro, pero éstas tardaban en llegar por las pésimas condiciones de la carretera. Además, incluso después de que llegaran al lugar del accidente, las estrechas calles que conducen a la fábrica impidieron el acceso de excavadoras y otra maquinaria de obra pública. Así las cosas, los equipos de salvamento utilizaron sopletes, palas y martillos para abrirse paso entre los escombros, intentar alcanzar a las personas atrapadas o bombear aire a los supervivientes. Junto al edificio derrumbado ayer se vivieron escenas de gran patetismo. Se podían escuchar las voces de algunos de los atrapados entre los escombros. Entre tanto, los trabajadores de rescate se lamentaban por la escasez de medios que les impedía avanzar más deprisa. Al cierre de esta edición, veintiún cadáveres habían sido recuperados y más de noventa heridos pudieron ser rescatados y trasladados a hospitales. Un portavoz de los bomberos, Selim Newaz Bhuiyan, afirmó que se teme que más de doscientas personas todavía permanezcan atrapadas bajo los escombros Los testigos del suceso relataban la velocidad con la que ocurrió el desastre: Estaba supervisando el trabajo de los empleados cuando se escuchó un gran bang y el edificio de repente comenzó a temblar y se vino aba- jo explicó uno de los supervivientes, Helaluddin, que estaba en la planta séptima junto con otros noventa trabajadores cuando el inmueble colapsó y se vino abajo. Me encontré enterrado entre bloques de hormigón antes de que fuera consciente de lo que había pasado. Después fui trasladado a un hospital señalaba otro superviviente, Haider Ali, quien añadió que cuando ocurrió el accidente había menos mujeres en la fábrica que antes, debido a que en el turno de noche la mayoría de los empleados son hombres Aseveración que contradice una anterior afirmación de las autoridades, que dijeron que la mayoría de las víctimas eran mujeres. Sobre tierras cenagosas El Gobierno ha ordenado una investigación urgente sobre el accidente, aseguró el viceministro de Interior, Lutfozzaman Babar, tras visitar el lugar. Una indagación que, sin duda, tendrá que analizar las precarias condiciones en que había sido construida la fábrica. Los propios trabajadores aseguraban a este respecto que el edificio fue edificado hace tres años sobre tierras cenagosas y en condiciones de muy precaria seguridad. La fábrica accidentada pertenece a la empresa Spectrum Garments y producía unas 80.000 piezas de ropa destinadas a la exportación, principalmente a los Estados Unidos, Bélgica y Alemania, explicó un empleado.