Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 11 4 2005 Economía 83 JUAN VELARDE FUERTES DÍAS ACIAGOS (y III) HE AQUÍ LOS DETALLES EXACTOS n medio de la algarabía electoral, conviene echar algún chorro de agua fría sobre las delirante cabezas que aparecen en estas circunstancias. Suelen en tales momentos surgir mensajes demagógicos o románticos, o de ambas condiciones, porque no dejan de avenirse bien estos dos talantes. Por eso nos viene al pelo la frialdad y serenidad de los planteamientos estadísticos. En cabeza de ellos, como es natural, están los sintetizados admirablemente por Julio Alcaide Inchausti en su Demografía y economía del País Vasco 1950- 2002 (Instituto de Estudios Económicos, 2004) con alguna actualización posible ahora. Por ejemplo, la que proporciona el Balance económico regional para el periodo 1995- 2003, que basado también en el que se puede denominar trabajo Alcaide publica Funcas. Por cierto que comienzan también a conocerse algunas estimaciones valiosas, sobre todo en lo demográfico, que ayudan mucho, así como otros datos estadísticos que concluyen por ofrecer un panorama veraz. Para Julio Alcaide, el hecho reciente más sobresaliente acaecido en el País Vasco que, de no corregirse afectaría gravemente al futuro de su sociedad, es el débil crecimiento de su población residente Al observar su distribución por edades se observa un fuerte predominio de personas mayores, o sea que la pirámide de la población ofrece una base decreciente. En 1950 los niños, de 0 a 15 años, representaban un total del 25,61 en el 2002, este porcentaje es del 15,02 (en el conjunto de España es el 16,82 En 1950 los viejos- -de 65 años y más- -eran el 6,9 del total demográfico vasco; en 2002, este porcentaje había subido al 16,61 Y aún más preocupante resulta que, si nos asomamos a las tres autonomías vecinas, de Navarra, La Rioja y Cantabria, como señala Alcaide Inchausti, se observan unos comportamientos diferentes que muestran- -como contraste- -el robustecimiento demográfico que apunta a un futuro satisfactorio de dichas autonomías Los motivos de esta realidad demográfica vasca son claros, y podrían centrarse en tres fundamentales. El primero es una natalidad extraordinariamente baja porque, siendo la española en su conjunto una de las más pequeñas del mundo, la del País Vasco es aún más reducida. El segundo es una fuerte emigración de la población hacia el resto de España, un fenómeno de desigual, y quizás habría que añadir de significativa, incidencia, que expone así Alcaide: La población residente no extranjera disminuyó moderadamente en el último bienio- -del 1 de enero de 2000 al 1 de enero de 2003- -en E Guipúzcoa- -de 671.467 personas a 669.538- -y más intensamente en Vizcaya- -de 1.123.310 a 1.109.520- pero en Álava aumentó ligeramente, de 282.679 a 283.915 En el conjunto del País Vasco hubo un descenso de 14.483 habitantes. En el mismo periodo, en Navarra esta población aumentó en 31.900 personas; en Cantabria, en 18.531, y en La Rioja, en 23.212. Finalmente, debe destacarse una muy escasa inmigración, sobre todo de personas jóvenes y niños. Según el Padrón Municipal, expuesto por el Instituto Nacional de Estadística, el porcentaje de la población extranjera sobre la residente era, en el conjunto de España en 2003, del 8,58 en el País Vasco, del 2,33 en las tres autonomías limítrofes, el 4,18 De todo lo dicho, se desprende un corolario: el Estado de Bienestar del País Vasco requiere la ayuda del conjunto de toda España, salvo que pretenda la Administración pública de la Autonomía Vasca asumir una carga que, literalmente, rompería el espinazo de toda la economía de las tres provincias. Un avance lo tenemos en estas cifras del Estado de Bienestar en la región vasca, contenido en el artículo de Mikel Buesa, Los costes económicos de la secesión del País Vasco en el año 2002, los gastos de la Seguridad Social en las tres provincias vascongadas fue de 5.664 millones de euros, y los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social en el País Vasco, de únicamente 4.252 millones de euros, o sea que se registró un déficit de 1.412 millones de euros. Este panorama demográfico, que en principio hay que calificar de sombrío, se ha empleado, sin embargo, a través de lo que Ramón Tamames llamó el engañoso síndrome soriano o efecto Soria al bajar la población, si incluso existe una disminución de la producción, el PIB por habitante puede crecer porque existe una caída en el divisor, la población. Esto ha servido para que se haya difundido en el mundo vasco la especie, que en cifras es exacto, de que con los datos ajustados, tanto por Eurostat como por el Balance Regional de Funcas, el índice de convergencia vasco se situaba en el 2003 por encima del 110 de la Europa de los 15 Sobre esto conviene puntualizar dos cosas. La primera, que como ya se ha expuesto en el artículo de esta serie, El efecto frontera el conjunto del mercado español, al expansionarse, arrastra, se quiera o no, a todos sus componentes, y el vasco es uno. Cuando, además, como sucedió en el periodo 1996- 2003, la política económica del conjunto nacional es buena, todo crece dentro de un impulso que sólo cedía ante Irlanda, y era parigual al británico. El resto de los quince más Japón y Norteamérica, creció menos. Por lo tanto, la política económica del modelo Aznar- Rato, hizo crecer, por fuerza, a toda la vasca. Si, en esta etapa, la población crece muy poco- -un 0,65 en los residentes en el País Vasco en el trienio 2000- 2003- cuando en toda España el aumento es del 5,47 es natural que actúe el efecto Soria y mejore con claridad la situación comparativa con la Unión Europea de los 15. Por eso en el 2003, según Funcas, toda España tenía una convergencia del 93,42 y el País Vasco, una del 110,69 Pero si eliminamos la población y observamos la evolución del PIB total vasco, desde 1999 a 2003, queda claro que muestra un crecimiento del 10,42 mientras que el español total fue del 12,69 el navarro, del 13,74 el riojano, del 11,74 y el cántabro, del 15,57 Con esto, el PIB vasco a precios de mercado, que en el periodo 1950- 1975 subió, en porcentaje sobre el total español, del 6,70 al 7,54 desde entonces disminuye de modo implacable. El PIB a precios básicos vasco era, respecto al conjunto español, el 6,02 en 1995 y en 2003, el 5,91 Guste, o no, existe decadencia económica vasca. Con cualquier secesión, incluso con un amago de ella, aun sería mayor. El daño con ella sería general, pero mayor para el mundo vasco. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE CONVOCATORIA PREMIOS NACIONALES DE MEDIO AMBIENTE El Ministerio de Medio Ambiente ha convocado, por ORDEN MMA 872 2005 de 1 de abril, los Premios Nacionales de Medio Ambiente c rrespondientes al año 2005 (BOE o núm. 83, de 7 de abril) a) Premio Nacional Lucas Mallada de Economía y Medio Ambiente dotado con 21.000 euro. s b) Premio Nacional de Conserv ación de la Naturaleza dotado con 21.000 euro. s c) Premio Nacional de Periodismo Ambiental dotado con 21.000 euro. s El plazo de presentación de las solicitudes finaliza el 8 de mayo de 2005. El modelo de solicitud se ajustará al Anexo I, publicado en el BOE núm 84, de 8 de abril, página 12308. Para más información: Gabinete de la Subsecretaria del Ministerio de Medio Ambiente Plaza San Juan de la Cruz s n. Madrid. Tel. 91 597 6235 5742 http: www. mma. es info ciud camp index. htm El Gobierno cree que trasladar la CMT tiene más beneficio que coste ABC MADRID. El Gobierno considera que el traslado de la sede de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) a Barcelona tendrá un coste global muy inferior al beneficio que supondrá para una España más plural y real según una respuesta parlamentaria, informa Ep. El Ejecutivo recuerda que el coste global de la operación de cambio de sede recaerá en el presupuesto del propio organismo y todavía no puede cuantificarse, dado que dependerá del resultado de las negociaciones que mantienen los trabajadores con la dirección de la CMT. En este sentido, el Gobierno indica que la responsabilidad directa para negociar y alcanzar un acuerdo recae en la dirección de la CMT y en el comité de empresa. Para el Ejecutivo, las alternativas para los trabajadores que no quieran trasladarse no deben ser obstáculo para garantizar el correcto funcionamiento del regulador, para lo cual habrán de mantenerse las dotaciones necesarias de personal cualificado que sean precisas para ello