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ABC LUNES 11 4 2005 45 La ley sobre matrimonios homosexuales permitirá casarse a simples amigos Entrevista con Ian Tattersal, Director de Antropología del Museo de Historia Natural de Nueva York El silencio refuerza a la Curia y a los cardenales italianos Con un toque de humorismo, el Patriarca de Venecia, Angelo Scola, afirmó ayer en su homilía que el Espíritu Santo ha preparado ya desde hace tiempo su candidato, por lo que podemos tranquilizar a la Prensa: es cuestión tan sólo de esperar un poco La totalidad de cardenales respetó ayer el silencio informativo que se autoimpusieron por unanimidad, pues las referencias al próximo Papa y al Cónclave se limitaban a pedir oraciones y tranquilidad. Tan sólo algunas entrevistas concedidas antes del sábado aportaron opiniones complementarias al debate que se estaba realizando en público hasta hace dos días. El cardenal de Nueva York, Edward Egan, opina que el próximo Papa se equivocaría si intenta ser como Juan Pablo II o como Pablo VI o como Juan XXIII. No puede ser otro que él mismo una idea que también mencionó, casi al mismo tiempo, su compatriota James Francis Stafford, Penitenciario Mayor, y uno de los pocos cargos del Vaticano que mantiene sus funciones durante el periodo de Sede Vacante. No ha caído bien, en cambio, el perfil que el cardenal de Bruselas, Godfried Danneels, ha trazado del futuro Papa, pues estrecha demasiado el debate. La decisión de continuarlo en silencio sigue provocando desconcierto, pues no se sabe si refleja preocupación o miedo entre los cardenales. A partir de hoy, la reunión diaria a puerta cerrada- -que se ocupó sobre todo de asuntos prácticos y organizativos durante la semana anterior- -pasa a centrarse en los problemas de la Iglesia y en trazar líneas maestras de evangelización para el futuro. Es un ejercicio que siempre se había hecho en público y que resultaba pedagógico. El primer experimento de hacerlo en secreto puede dar mayor libertad a los debates pero, según varios observadores, refuerza el peso de la Curia y de los cardenales italianos, más habituados a jugar entre bastidores. Los Reyes asisten esta tarde al funeral por el Papa en Madrid b Además de Don Juan Carlos y Doña Sofía, se espera la presencia de los Príncipes de Asturias y del presidente del Gobierno en la explanada de La Almudena J. BASTANTE MADRID. Sus Majestades los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, asistirán al funeral que esta tarde, a partir de las ocho, tendrá lugar en la explanada de la catedral de La Almudena, en Madrid. Junto a ellos, está prevista la presencia de los Príncipes de Asturias, Don Felipe de Borbón y Doña Letizia Ortiz, así como del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El de esta tarde será el primer acto litúrgico oficial coordinado por la Conferencia Episcopal española tras el fallecimiento del Pontífice. La misa estará presidida por el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien posteriormente regresará a Roma para continuar participando en la congregación de cardenales que preparan los detalles del Cónclave que dará comienzo el 18 de abril. También se espera la participación de varios obispos, y del secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino. Se calcula que acudirán al funeral alrededor de 8.000 madrileños. La plaza de San Pedro, ayer, bajo la lluvia REUTERS Proclamación del nuevo Papa Los Reyes encabezaron el pasado viernes la delegación española que asistió en Roma a los funerales por el Papa. Ésta fue la primera ocasión en que un jefe del Estado español participaba en las honras fúnebres de un Pontífice. Hasta la fecha, la tradición dictaba que fuera el presidente del Gobierno quien asistiera a las exequias, mientras que el Rey acudía a la proclamación del nuevo Pontífice, que previsiblemente se lleve a cabo seis días después de su elección. Además del funeral en Madrid, diversas diócesis han programado otros actos litúrgicos a lo largo de la semana. Esta tarde tendrán lugar otros dos funerales en Santiago de Compostela (presidido por Julián Barrio) y en Zaragoza, que será oficiado por el arzobispo dimisionario de la sede aragonesa, Elías Yanes. Por otro lado, el martes se celebrará un funeral en la catedral de Tarrasa, que estará presidido por el obispo diocesano, José Ángel Sáiz. Ese mismo día, el arzobispo de Valencia, Agustín García- Gasco, oficiará una Eucaristía en memoria del Pontífice fallecido en la catedral levantina. Un domingo distinto J. M. NIEVES E. ESPECIAL ROMA. El frío y la lluvia calaban ayer hasta en las estatuas de San Pedro, una plaza con la que Bernini quiso alegorizar el abrazo que la iglesia da a creyentes, herejes e infieles. Un abrazo que ayer se fundía en el silencio, en la nostalgia de los fieles que permanecían, mudos, bajo las notas del Ángelus del mediodía. En el suelo, apagadas por la lluvia, las velas de los altares improvisados a Juan Pablo II ya no iluminaban. El llanto del cielo lo empañaba todo: dibujos, fotos, mensajes, flores... Las miradas se concentraban, como náufragos en busca del horizonte, en la cerrada ventana del estudio papal en el Palacio Apostólico y a la que Juan Pablo II se asomó cada domingo desde el comienzo de su pontificado, desde hacía veintiséis años. Una cita a la que tan sólo faltó en dos ocasiones; la primera, el 27 de febrero, tres días después de haber sido sometido a una traqueotomía, y la segunda, el pasado domingo, al día siguiente de a personas como el padre Malinski- -seminarista clandestino en Cracovia junto con Karol Wojtyla bajo el riesgo de terminar en el cercano campo de exterminio de Auschwitz si eran descubiertos- o a muchos compañeros de juventud que probablemente no vivirán hasta el año 2010. su muerte. En las tiendas de las calles aledañas a San Pedro, Mariana envolvía con especial delicadeza algunos recuerdos del Papa a un par de turistas canadienses. Éste es un domingo distinto, diferente. Cuando el Papa se asomaba en el momento del Ángelus se podía sentir algo especial. No sé cómo será a partir de ahora señalaba con la mirada triste. Vacío. Vacío en los corazones de muchos católicos y también en una explanada, gris como el día, en donde apenas se concentraban doscientas personas. Los turistas, que ya comienzan a tomar Roma, preguntaban cómo acceder a la cripta donde reposan los restos mortales de Juan Pablo II, ya para siempre Juan Pablo el Grande. La cripta abrirá la próxima semana respondía por enésima vez un policía encargado de informar de que la basílica y los museos vaticanos permanecerán cerrados hasta nueva orden Cerrados, a oscuras como las nubes de ayer en el cielo vaticano.