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16 Nacional LUNES 11 4 2005 ABC ENRIQUE MÚGICA Defensor del Pueblo Soy contrario al papeles para todos porque crearía conflictos sociales y económicos MADRID. Voy a perecer entre papeles se queja Enrique Múgica mientras busca, claro, un papel en el desorden ordenado de su mesa de trabajo. Como tiene una misión de hombre- orquesta podría estar rastreando papeles o hablando de los temas propios de su trabajo durante horas, pero por esta vez los instrumentos que va a tocar son sólo inmigración, violencia doméstica y- -actualidad obliga- -elecciones en el País Vasco. Este veterano luchador por las libertades, nacido en San Sebastián, tiene muy claro su papel institucional y elude saltar a la arena política, aunque esa equidistancia no significa falta de compromiso. -Tres días después de que solicitase al Gobierno más flexibilidad en el proceso de normalización de inmigrantes, el ministro Caldera anuncia que se estudiarán documentos alternativos al padrón para probar la residencia, requisito imprescindible para regularizarse. -Me alegro de que hayan tenido en cuenta nuestra propuesta, aunque la ley está tasada y es difícil encontrar un documento alternativo fiable. Muchos irregulares no se inscribieron en los padrones municipales por temor a ser detectados por la Policía, o porque no obtuvieron el permiso de los titulares de la vivienda en la que residían, o por la resistencia de algunas oficinas municipales, y son personas que quieren ganarse la vida honestamente. La tarjeta sanitaria podría servir. Por cierto, en los foros europeos sobre inmigración sorprende que España dé acceso a la sanidad y a la educación incluso a los ilegales lo que habla a favor de la defensa de los derechos humanos en nuestro país. -Sin embargo, hay ciudadanos españoles que opinan que los inmigrantes colapsan los servicios públicos. ¿Ha recibido quejas? -Sé que el comentario está en la calle, pero no se ha formalizado con quejas. Entiendo la preocupación ciudadana, aunque es preciso hacer una matización importante: los trabajadores extranjeros que cotizan a la Seguridad Social contribuyen al desarrollo económico del país y, por lo tanto, a la mejora de los servicios públicos. -Los críticos hablan de que las medidas provocan efecto llamada -Yo no lo percibo así. Hay que ser benevolentes con los inmigrantes que vienen a España con el propósito de trabajar y no tienen antecedentes penales. Sí, soy contrario al papeles para todos que generaría graves conflictos sociales y económicos. La entrada de inmigrantes debe ser controlada con rigor y vinculada con las necesidades del mercado laboral. Su informe de 2004 acaba de ver la luz. Inmigración y violencia doméstica son dos de los asuntos prioritarios. Múgica también reitera la falta de libertad en el País Vasco TEXTO: M. A. BARROSO y C. MORCILLO FOTO: JAIME GARCÍA La ley contra la violencia de género es un hito importantísimo, pero falta mucho por hacer. Los legisladores de hoy no podrán colgarse la medalla de los resultados -Pero usted es consciente de que el proceso extraordinario de regularización no hará aflorar toda la economía sumergida. ¿Qué pasará con esos ilegales en especial con aquellos no expulsables? -Ésta es la parte más compleja del fenómeno de la inmigración, aunque la ley está para cumplirla. Sé que es muy difícil- -por no decir imposible- -repatriar a aquellos irregulares procedentes de países con los que no tenemos acuerdos. Además, hay muchos subsaharianos que ni siquiera saben de dónde proceden, o mienten para no ser ex- Pese a la opinión de la calle, no he recibido quejas de que los inmigrantes colapsen la sanidad y la educación Mi voto en el País Vasco irá a quien defienda a los ciudadanos que viven en un apartheid pulsados. Hay que encontrar una fórmula para que estas personas accedan a un empleo y puedan vivir con dignidad. Y ser más rigurosos en los controles previos, en la lucha contra las mafias que trafican con seres humanos. ¿No sería necesaria una mayor implicación de Marruecos? -Sí. Su papel en la lucha contra la inmigración ilegal es clave. -Recientemente llamó la atención sobre las condiciones en que los menores magrebíes son expulsados de Melilla, sin todas las garantías, aunque el gobierno de la Ciudad autónoma afirma que quien incumple los acuerdos es Marruecos. -Como ya he dicho, Marruecos tiene que colaborar más, pero los centros de internamiento no deben responder a una aplicación de la Ley del Menor, porque no se trata de delincuentes. -España ya cuenta con una Ley integral contra la Violencia de Género, pero, por desgracia, continúa el dramático goteo de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. -La aprobación de esta ley, y además por unanimidad, ha sido un hito importantísimo, pero falta mucho por hacer. Es necesario, sobre todo, un esfuerzo pedagógico desde las escuelas y los medios de comunicación, y un mayor compromiso de las Fuerzas de Seguridad y de los jueces. La tarea llevará décadas, y es muy probable que los legisladores de hoy no puedan colgarse la medalla de los resultados. ¿Está satisfecho con las medidas judiciales recogidas en la norma? -Sería preciso un orden jurisdiccional propio para cuestiones de familia, es decir, juzgados que tengan competencias civiles y penales, bien dotados de medios personales y materiales, y que sean rápidos, porque estos conflictos se convierten en un infierno, sobre todo para los hijos. -Es casi obligado preguntarle por las elecciones vascas. -Yo soy defensor de los derechos fundamentales, y los más importantes son el derecho a la vida y a la libertad. Hay que denunciar no sólo a los que se oponen a ellos, sino a los que se aprovechan de los ataques. Mi voto irá a quien defienda a los ciudadanos que viven en un apartheid ¿Qué opina de la desunión existente entre las asociaciones de víctimas del terrorismo? -Me duele enormemente. En el País Vasco existen varias asociaciones y no están enfrentadas unas con otras. Consideran que la memoria de la víctimas debe construirse sobre una convivencia democrática seria. Me gustaría que eso ocurriese en toda España.