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62 Los domingos DOMINGO 10 4 2005 ABC LA CODICIA DEL ORO NEGRO Tiranos ricos, súbditos pobres, en la geografía del petróleo Ali Jamenei (Irán) Al Gadafi (Libia) Chávez (Venezuela) Obiang (Guinea Ecuatorial) 447.000 47 %40 Príncipe Abdulá 40 (Arabia Saudí) 68 PIB Basado en el petróleo (millones 286.000 Pobreza Población por debajo de la linea de pobreza 16,9 %16,2 %25 26 Población Millones de habitantes 118.000 35.000 Venezuela Irán Arabia Saudí Libia 5,6 2.500 Guinea Ecuatorial Venezuela Irán Arabia Saudí Libia Guinea Ecuatorial Venezuela Irán Arabia Saudí Libia 0,53 Guinea Ecuatorial INFOGRAFÍA: JAVIER AGUILERA Fuente: ONU y Departamento de Estado de EE. UU. Mientras el precio del petróleo mantiene una escalada que parece imparable, una visión cándida podría hacer creer que la población de las naciones productoras de crudo vive también días de leche y miel. Nada más lejos de la realidad. El coste del barril sube pero el nivel de pobreza de los países más ricos en petróleo del planeta no cesa también de aumentar Las petrodictaduras hacen caja s recientes promesas de los países productores de petróleo de la OPEP no se cumplen. El aumento de la producción diaria aprobado en su última cumbre no logra detener el imparable precio del crudo, que ya ha superado con creces los 50 dólares por barril. Y todo indica que esta barrera psicológica no se moverá en muchos años. Según el análisis de la firma Goldman Sachs recogido en el último número del semanario The Economist, no es posible satisfacer el ansia de petróleo de las nuevas economías emergentes, en particular la China, con las actuales reservas. El único remedio que se apunta es la desesperación del mercado: confiar en que el elevado precio del carburante produzca una reducción natural del consumo que, con los años, provoque una recuperación del equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero ésa no es toda la verdad de la La TEXTO: FRANCISCO DE ANDRÉS FOTO: EFE historia. El precio del barril se dispara también porque algunos de los principales productores de petróleo del mundo- -en Oriente Próximo, en América, en la antigua Unión Soviética- -registran situaciones políticas y sociales muy explosivas. La inestabilidad en países como Nigeria, Venezuela o Irak empuja a la venta de contratos a futuro con cláusulas de salvaguarda cada vez más caras. Consecuencia inmediata y paradójica: los gobiernos productores de petróleo ingresan más divisas precisamente cuando las empresas petrolíferas, nacionales o extranjeras, trabajan en condiciones menos seguras. En otras palabras, cuando las prácticas totalitarias y corruptas de las petrodictaduras alejan a las oligarquías de la población, que se hunde progresivamente en la pobreza. Los petrodictadores amasan fortunas personales, pero a costa de generar situaciones de vérti- go que presagian tempestades en sus respectivos países y en todo el entorno regional. En Oriente Próximo, origen del 65 por ciento de las reservas mundiales de petróleo conocidas, la situación es especialmente cruda para la primera potencia petrolera, Arabia Saudí. La Paradójicamente, los gobiernos ingresan más divisas por el petróleo en la medida en que sus empresas trabajan en condiciones menos seguras Monarquía absoluta de la Casa Saud camina sobre dos piernas: la alianza ideológica con la secta radical musulmana wahabí- -para muchos origen intelectual de Al Qaida- -y la empresa nacional de petróleo, Aramco. La primera es una pata de palo con la que la Monarquía renquea. La segunda, una auténtica mina de oro para la Casa de los 7.000 príncipes. Aramco produce 10 millones de barriles de petróleo diarios, es decir, una octava parte del consumo mundial, que en 2004 aportaron la bonita suma de 93.000 millones de dólares a las arcas del Reino. La compañía estatal saudí se asienta sobre una cuarta parte de las reservas mundiales de petróleo, y se permite el lujo de influir poderosamente en los precios dada su hegemónica presencia en el seno de la OPEP. Aunque las autoridades saudíes no cesan de expresar su deseo de que el barril de petróleo descienda al precio ra-