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48 DOMINGO 10 4 2005 ABC Sociedad Los cardenales deciden en Roma un silencio informativo sin precedentes ya antes del Cónclave La canonización de Juan Pablo II es competencia exclusiva del próximo Papa b El gigantesco interés mediático suscitado por Juan Pablo II amenazaba con convertir el periodo previo al Cónclave en una especie de convención electoral JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. En una ciudad donde cada día salta una nueva sorpresa, los cardenales decidieron ayer por unanimidad imponerse un silencio informativo sin precedentes en la historia de la elección de los Papas, e incluso invitaron a la Prensa a abstenerse de solicitar entrevistas o cualquier comentario de otro tipo Roma ha pasado del mayor estruendo popular jamás visto- -con los gritos de ¡Santo! ¡Santo! durante el funeral de Juan Pablo II- -al mayor silencio durante los días de pre- Cónclave, tradicionalmente ricos en comentarios sobre el futuro de la Iglesia y las posibles personas llamadas a protagonizarlo. Una llovizna triste durante todo el día de ayer acentuaba la sensación de nostalgia. Roma vivió su primer día sin Juan Pablo II desde que una multitud de jóvenes invadiera la plaza de San Pedro el viernes de la semana pasada para rezar ininterrumpidamente por el Papa enfermo o acompañar al Papa fallecido hasta el momento del sepelio en las Grutas Vaticanas, que se reabrirán al público el próximo martes. En los 26 años transcurridos desde 1978, los medios de comunicación se han vuelto omnipresentes e instantáneos. Al mismo tiempo, el gigantesco interés mediático suscitado por Juan Pablo II somete a los cardenales a una tensión informativa jamás vista, que amenazaba con convertir el periodo previo al Cónclave en una especie de convención electoral. De todos modos, los propósitos de silencio informativo- -que los cardenales han hecho para ellos mismos y para la Prensa- -son difíciles de cumplir por ambas partes, y será muy interesante ver qué cardenales rompen el embargo en los próximos días. La obligación de medir las palabras puede ser muy saludable para algunos candidatos que estaban quemando sus posibilidades precisamente por acercarse demasiado a los reflectores de las cámaras de televisión. A título póstumo desde el punto de vista del silencio informativo, ayer se comentaban las palabras del cardenal Karl Lehmann, arzobispo de Maguncia, a un diario de su ciudad. Según el presidente de la conferencia episcopal alemana, no hay aún alianzas firmemente establecidas entre los 117 car- denales electores, cuyo número se reducirá a 115, pues tanto Jaime Sin, emérito de Manila, como Alfonso Antonio Suárez Rivera, emérito de Monterrey (México) han confirmado que no acudirán a Roma por motivos de salud. Ante la ausencia de un candidato claro, según Lehmann, tenemos que buscar un consenso a través de los contactos, los debates y las votaciones aprovechando para conocerse mejor estos días previos al Cónclave. Lehmann adelanta que el próximo Papa tendrá inevitablemente que tolerar las comparaciones con Juan Pablo II, pero no debe intentar convertirse en una copia A su vez, el Patriarca de Lisboa, José Policarpo, que será otra de las voces poderosas en el Cónclave, comentó con un juego de palabras que para el futuro Papa será difícil no continuar la obra de su predecesor, pero será todavía más difícil el continuarla Estado de shock espiritual El impacto emotivo de los funerales- -con mandatarios de todo el mundo y el estallido de un clamor popular que lo declara ya santo- ha dejado a buena parte de los cardenales en estado de shock espiritual y anímico. Ha sido un acontecimiento único, que actúa como espada de doble filo: por una parte, abre el paso al optimismo sobre el futuro de la Iglesia pero también asusta por el aumento de responsabilidad de los electores y el agigantamiento de los zapatos que deberá calzar el Sucesor. Aparte del clamor de los fieles, numerosos obispos del mundo han empezado a escribir cartas a la Santa Sede pidiendo que dé comienzo el proceso de canonización de Juan Pablo II. El portavoz del Vaticano recordó ayer que esa materia es de competencia exclusiva del próximo Papa Reunión a puerta cerrada Como cada mañana, los cardenales presentes en Roma- -que ayer sumaban ya 130- -se reunieron en su Congregación General diaria, a puerta cerrada, bajo la presidencia del decano Joseph Ratzinger. Los participantes han jurado mantener secreto, por lo que la única información sobre lo que sucede cada día es el comunicado que escriben con la ayuda de Joaquín Navarro- Valls, quien a su vez lo hace público como portavoz del Vaticano. El de ayer decía textualmente que tras las exequias de Juan Pablo II, los cardenales han comenzado un periodo más intenso de silencio y oración en vista del Cónclave. En esa línea han decidido, por unanimidad, evitar en estos días entrevistas y encuentros con los medios de comunicación. Se ruega por tanto a los periodistas abstenerse de solicitar a los purpurados entrevistas o comentarios de cualquier tipo Los cardenales añaden que este ruego no debe interpretarse como una falta de cortesía o de interés por la Prensa, a la que agradecen su tarea, sino como un gesto de alta responsabilidad Los días previos al Cónclave han sido tradicionalmente ricos en comentarios sobre el futuro de la Iglesia Será muy interesante ver qué cardenales rompen este pacto de silencio en los próximos días El silencio de la semilla en tierra Cuando el clamor deja paso al silencio, y una ciudad desbordada se convierte de pronto en una ciudad vacía, las preguntas sobre el sentido del estruendo ceden ante la reflexión sobre el silencio. Juan Pablo II, el Papa poeta, fue, a su vez, objeto de poemas, como los de Evghenij Evtuschenko, algunos de cuyos versos podrían ser un epitafio: Hizo más de lo que pensaba que había hecho En estos días pasan de mano en mano entre amigos los versos de una mujer, Anna Maria Golia, que no cree en Dios pero ofreció una breve despedida al Hombre venido del Este imán de multitudes cuya muerte desató un aplauso atronador en la plaza de San Pedro y cuyos funerales irían acompañados del mayor estruendo en la historia de la Ciudad Eterna. Anna Maria adelantaba que El ruido te acompaña todavía pero después llegará el silencio. El silencio de la semilla que se descompone en la tierra empezando a convertirse en planta Hace unos días, el Patriarca de Venecia, Angelo Scola, afirmaba que el impacto del Pontificado de Juan Pablo II está sólo en sus comienzos, ya que serán necesarios varios siglos para asimilar su mensaje desde las enseñanzas sobre la teología del cuerpo, hasta el nuevo abrazo entre la fe y la razón, o el descubrimiento de la unicidad de la familia humana, que lleva a defender los derechos humanos de cada persona y a respetar fraternalmente todas las religiones. Ha sido una semilla.