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36 Internacional DOMINGO 10 4 2005 ABC Decenas de miles de iraquíes piden la salida de las tropas de EE. UU. b Cuando se cumple el segundo A pesar de su rivalidad política, Bill Clinton y George Bush padre trabajan codo a codo y desarrollan una comentada, visible y productiva amistad bipartidista dentro del exclusivo club formado por los antiguos presidentes de Estados Unidos aniversario de la caída de Sadam, diversos ataques de la insurgencia causaron la muerte de 30 personas, entre ellos 16 militares ABC BAGDAD. Dos años después de la caída de Sadam Husein, decenas de miles de iraquíes seguidores del popular clérigo chií Moqtada al- Sadr se manifestaron ayer en la misma plaza en la que se derribó la estatua del dictador para pedir la salida inmediata de las tropas norteamericanas. También la Asociación de Clérigos Musulmanes, una de las más influyentes organizaciones suníes, exigió la retirada de Estados Unidos, pero no se sumó a la concentración de Moqtada porque en ésta se exigió también un castigo ejemplar para Sadam, y la Asociación no está por esa labor. Todo ello en una violenta jornada en la que murieron al menos 30 iraquíes- -entre ellos 16 militares- -en diversos ataques de la insurgencia. Muestra de que, dos años después de la intervención norteamericana, la situación a la que se enfrenta el nuevo jefe de Gobierno, el islamista moderado Ibrahim al- Yafari, dista de ser medianamente normal. La extraña pareja TEXTO PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL FOTO EPA Movilizados por Moqtada Los manifestantes antinorteamericanos movilizados por Moqtada llevaron consigo efigies de cartón de Bush y Blair, que abuchearon y arrastraron por el suelo en una intencionada evocación del derribo hace dos años de la estatua de Sadam. Asimismo exhibieron retratos del presidente norteamericano y del primer ministro británico, con los dientes ensangrentados y el rótulo de terroristas internacionales No habrá paz ni seguridad en Irak hasta que acabe la ocupación. Los ocupantes deben irse. No queremos vuestra seguridad. No queremos nada de vosotros, sólo que nos dejéis tranquilos arengó Moqtada en un mensaje a los manifestantes. El clérigo, sin embargo, prefirió no sumarse a la concentración para salvaguardar su propia seguridad. Durante la manifestación no se produjeron incidentes, pero dos religiosos partidarios de Moqtada fueron asesinados en las afueras de Bagdad cuando viajaban a la capital iraquí para la protesta. La de ayer fue la más importante manifestación organizada en Bagdad desde la caída de Sadam Husein. Al tiempo que, en el parte de la cotidiana violencia, destacan entre otros sucesos la muerte de 15 soldados iraquíes al estallar una bomba al paso de su convoy en Latifiya y la de 4 camioneros en Kut. WASHINGTON. Se dice que un líder político jubilado es como un antiguo jarrón chino dentro de un piso pequeño, tiene valor pero estorba. En Estados Unidos, una extraña pareja de estos venerables jarrones- -Bill Clinton y George Bush padre- -no parece tener problemas a la hora de compartir la atención del público y trabajar juntos con un civismo bipartidista que resulta no sólo refrescante sino también bastante difícil de extrapolar a los actuales crispados parámetros de la política en España. Pese a que se enfrentaron y criticaron con saña durante el pulso electoral de 1992, en el que el carismático Clinton frustró la reelección de Bush padre, los dos han desarrollado de un tiempo a esta parte una comentada, visible y productiva amistad. Juegan al golf juntos, ejercen simultáneamente como maestros de ceremonias, aparecen en la Casa Blanca por invitación del presidente Bush, reúnen fondos para las víctimas del tsunami forman parte de delegaciones oficiales y han construido todo un armónico tándem institucional. Como explicaba recientemente el profesor Thomas de la Universidad Vanderbilt, esta amistad refleja las presiones únicas que experimenta un presidente y el sentimiento de que solamente uno que ha soportado esa carga única puede comprender todas esas presiones A juicio de este historiador presidencial, estos vínculos personales parecen superar las presiones partidistas aunque, a decir verdad, no ha ocurrido muy a menudo en nuestra historia El ex presidente Bill Clinton (a la izquierda) y el ex presidente George Bush sonríen en uno de los varios actos públicos o diplomáticos a los que acuden juntos vancia que cada uno por su cuenta. Algunos incluso vislumbran las ambiciones presidenciales de Hillary Clinton con vistas a 2008 para explicar el comportamiento de su esposo. Aún así, esta extraña pareja parece complementarse como un buen matrimonio. Bill Clinton continúa siendo el arriesgado maestro de la empatía y la comunicación política, mientras que Bush padre encarna un distinguido estilo de liderazgo prudente. Además, los problemas cardiacos de Clinton y el vigor retenido por Bush padre a sus 81 años también parecen haber servido para igualar un poco a los presidentes números 41 y 42 de Estados Unidos. En retrospectiva, George W. Bush parece haber jugado un papel decisivo para cimentar esta relación al no ahorrar alabanzas públicas hacia su predecesor en la Casa Blanca. El pasado mes de junio, cuando los retratos de los Clinton fueron incorporados a la pinacoteca de la mansión presidencial, el presidente Bush no tuvo reparos en afirmar que los años han servido para clarificar las fortalezas de este hombre Alabanzas continuadas en noviembre durante la inauguración del Museo- Biblioteca de Clinton en Little Rock. El precedente de Adams y Jefferson De los supervivientes ocupantes del despacho oval, solamente Jimmy Carter y Gerald Ford parecen haber desarrollado una significativa amistad aunque en un tono mucho más privado y limitada por la mala salud del nonagenario sucesor de Nixon. Rebuscando en los orígenes de esta república, John Adams y Thomas Jefferson- -a pesar de su legendaria rivalidad durante sus sucesivas presidencias- -se convirtieron en buenos amigos una vez fuera del poder. Intercambiando una frecuente correspondencia hasta sus muertes simultáneas el 4 de julio de 1826. Con todo, entre las reflexiones inspiradas en la Prensa de Estados Unidos por el nexo Clinton- Bush padre, no faltan hipótesis sobre compartidos intereses particulares para explicar esta llamativa relación. Las especulaciones más cínicas insisten en que con esta cooperación, los dos ganan altura como estadistas y al juntarse, como si fueran ex Beatles, logran muchísima más atención, cobertura informativa y rele- Un pequeño gesto Clinton continúa siendo el arriesgado maestro de la empatía y la comunicación política Bush padre, por su parte, encarna un distinguido estilo de liderazgo prudente Como en toda relación humana, al final, los detalles más mínimos son los que parecen contar más. Durante su reciente gira humanitaria por los países afectados por el tsunami en el Boeing 757 gubernamental que trasportó a los dos ex presidente por Asia sólo había una cama disponible. A la hora de dormir, Clinton no dudó en cedérsela a su predecesor. Y al volver a casa, Bush padre confirmaba al Houston Chronicle que ese pequeño gesto significó mucho para mí