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ABC DOMINGO 10 4 2005 Nacional 19 Análisis elecciones vascas apuntaba ayer que EHAK tendría un suelo de cinco escaños El otro, portavoz del PNV, dice que los beneficiarios de la candidatura de EHAK son Batasuna y el PSE, obviando que el perjudicado será PNV- EA. La inquietud de PNV- EA, que ayer hizo una exhibición de su poderío congregando a 12.000 personas, es manifiesta en los continuos llamamientos de sus dirigentes a la movilización de su militancia: ¡No nos durmamos. Esto no es la bonoloto! Imaz alertó ayer de que de cada cinco, uno todavía no ha decidido su voto En la otra orilla como gusta Ibarretxe de situar a sus adversarios, el PP juega a pares y el PSE lleva juego Que el conteo salga puede depender de ese indeciso de cada cinco. Ibarretxe ha echado un órdago a la grande mientras que Imaz y Egibar llevan la cuenta- -distinta- -de los amarracos Si el lendakari no alcanza la mayoría absoluta, se abrirá un pulso entre los partidarios de arreglarse con Madrid y los de entenderse con Batasuna Partida de mus GONZALO LÓPEZ ALBA BILBAO. La campaña electoral en el País Vasco, que ha recobrado el pulso tras el entierro de Juan Pablo II y la entrada en escena de José Luis Rodríguez Zapatero, se está jugando como una partida de mus. El tripartito se la juega en el órdago a la grande lanzado por Ibarretxe, aunque para sumar amarracos -por si, como apuntan las encuestas, el conteo fuera imprescindible, no ya para alcanzar la mayoría absoluta, sino para, simplemente, conservar el poder- -cuenta también con el envite a chica de Madrazo. Pero la jugada que realmente cuenta es la de Ibarretxe, que se sabe, como él mismo reconoció ayer, ante una situación irrepetible no sólo para su proyecto soberanista, sino también para su futuro personal. Si sus cartas no son suficientemente buenas- -si no logra la mayoría absoluta- el horizonte es el de un profundo debate interno en PNV- EA que podría acabar en un cambio de jugador, como ya ocurrido en otras ocasiones en la historia del nacionalismo vasco. Ibarretxe sabe que sólo le vale ganar su órdago porque, una vez que ha hablado, las reglas del juego ya no permiten retroceder. No puede desdecirse del plan que lleva su nombre. La cuenta de los amarracos la llevan el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, y el hombre de Xavier Arzalluz en la actual estructura de poder, Joseba Egibar. Pero sus cálculos son distintos, según fuentes nacionalistas. Imaz no está dispuesto a que, una vez que los nacionalistas han llegado al borde del precipicio, despeñar al PNV si Ibarretxe no logra dar el salto en que ha embarcado al País Vasco. Egibar, tampoco. Sin embargo, según las fuentes consultadas, en esa tesitura Imaz intentaría reconducir la situación arreglándose con el Gobierno de la Nación, mientras que Egibar buscaría entenderse con Batasuna. En ambos casos, Ibarretxe, aunque salvó el poder para su partido hace cuatro años, sería ahora necesariamente prescindible. Y, como ha recordado José Antonio Zarzalejos en Contra la secesión su predecesor, José Antonio Ardanza, se enteró por la Prensa de que su partido le había retirado de la partida. de los años treinta del siglo pasado hasta Arzalluz, siempre se ha impuesto el pragmatismo como idiosincrasia. Los descartes y las señas que han sido descubiertas indican que Ibarretxe lleva, como mucho, tres reyes. La duda está en el acompañamiento En un país que entre sus peculiaridades tiene contar con dos periódicos que son órganos oficiales de partido, resulta muy ilustrativa la lectura de Deia y Gara Éste, portavoz de Batasuna, La idiosincrasia pragmática del PNV Imaz, que hoy por hoy es quien tiene el mando en el PNV, viene sosteniendo desde hace una década que no es partidario de un Estado vasco, entre otras cosas porque el sentido común le dice que el concepto de estatalidad está ya muy relativizado y que nuestros hijos ya no hablarán de estas cosas Incluso se remonta a los pactos de la Corona con el señorío de Vizcaya para defender el carácter pactista del pueblo vasco. Y en la trayectoria del PNV, des-