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12 La Entrevista DOMINGO 10 4 2005 ABC (Viene de la página anterior) do en las Cortes y promovería una alternativa a lo que están haciendo, para defender los intereses de los vascos dentro del Estado español. Tienen opciones aún. ¿Cuál es el primer problema? -El fin de la violencia y la garantía de vida, libertad y derechos humanos para todos. ¿Cómo salvar la fractura social? -Una división tan profunda de la sociedad en torno a la idea nacional debe obligarles a redefinir esa idea que sólo representa a la mitad de la población. Hay que ir a un nuevo concepto de País Vasco en el que convivan, coexistan y se integren todo lo euskaldún y étnicamente vasco con todo lo que no es así. Y nos hace mucha falta la deseable alternancia en el poder, porque refuerza la democracia y la higiene colectiva. -Por el contrario, aunque no se cuestiona esa idea étnica de Euskadi, últimamente se pone en cuestión el modelo de España. ¿Qué impresión tiene del vaivén a que se somete la Constitución sobre esto? -Soy historiador. La historia constitucional está en los siglos XIX y XX, tampoco hay que irse a Recaredo para explicar la sociedad española. Creo que el problema de la democracia es uno de los grandes problemas de estos dos siglos. Lograr una Constitución del 78, de consenso, y disponer de una permanencia de este ordenamiento que permitiera la plena, total e irreversible estabilidad de la democracia y la política en España sería necesario. No veo llegado un momento de cambio de Constitución. Todas las constituciones se reajustan continuamente, a veces de forma explícita con enmiendas, otras veces de manera indirecta, vía la jurisprudencia del TC, y algo de esto se ha ido produciendo en España. Lo que debe toda situación democrática tener en la base- -y esto está en los cimientos de la Constitución- -es la plena garantía de los derechos de sus ciudadanos y el sujeto político sobre el que se apoya: lo que llamamos España. Esas dos cosas no se pueden alterar. Cabe preguntarse si, vía la reforma de algunos estatutos de Autonomía, se quiere reformar la Constitución por procedimientos no constitucionales. Este tema es muy grave. Después del desacierto de retirar precipitadamente las tropas de Irak, ha habido una cadena de errores en la política exterior En opinión de Juan Pablo Fusi, la sociedad está tan acomodada y tan instalada en el hedonismo que resulta difícil que no rechace exigencias o asuntos que le incomodan. Por eiemplo, rechaza una política exterior de firmeza en el intervencionismo militar, y no lo hace porque tenga unas profundas convicciones morales, sino porque carece de ellas. Y lo mismo le diría de otras cuestiones. Estamos instalados en la permisividad permanente y eso se nota. No tengo muy buena opinión- -afirma- -de cómo se ha acomodado la sociedad, porque tiene una falta de responsabilidad frente a graves cuestiones internacionales que finalmente se resuelven mandando dinero o misiones humanitarias, con tal de no crearnos conflictos especiales que nos aboquen a situaciones incómodas. ¿Qué le parece la actual política exterior? -El Gobierno ha estado desacertado. No sólo por que la retirada precipitada de las tropas en Irak le haya creado problemas con Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia o Polonia. Producimos internacionalmente sensación de desconfianza, no somos un país fiable con estos cambios tan profundos en la política exterior. Otra cosa es que una guerra no estuviera justificada para un Gobierno, pero tenía muchas otras maneras, mejores, para modificar esa situación. ¿Y después de retiradas las tropas? -Ha habido una cadena Para el historiador, la salida de nuestras tropas de Irak no respondía a convicciones morales de errores, fracaso estrepitoso en la Cumbre de Iberoamérica, visita tumultuosa de Chaves a España, apelación de Zapatero a que todos los aliados abandonen a Estados Unidos en Irak, dejación de la posición con los saharauis, aproximación innecesariamente rápida a Marruecos y rectificación de la relación con Argelia, presencia en Europa totalmente vinculada a Francia y Alemania. Somos mucho más en Europa. La propia relación con Rusia que hemos impulsado puede molestar a muchos Estados europeos. El mismo referéndum sobre la Constitución europea ha sido un fiasco. -Este fiasco ¿tiene arreglo? -Modificar cualquier aspecto del núcleo definidor de la situación de España en el mundo es un error muy grave. No se puede cambiar de opciones prioritarias. Problema gravísimo ¿No estaremos dilapidando parte del legado de la Transición? -El ordenamiento del 78 ha respondido a un esfuerzo histórico, político y social extraordinario. Por todo ello, plantear cambios que alteren los principios de la soberanía y que afecten la igualdad de los españoles me parece un error político gravísimo que no se debe cometer. -Se está dando incluso la contradicción interna en el PSOE, que gobierna en Cataluña y en Madrid. -Lo peor de la personalidad del señor Maragall y de su Gobierno en Cataluña es el carácter absolutamente errático de sus iniciativas políticas. Debemos decirlo con la más absoluta contundencia, porque hemos asistido a un continuo flujo de declaraciones desconcertantes. Al frente de una de las regiones más importantes de España y Si yo fuera nacionalista habría interpretado como un fracaso toda la aventura del plan Ibarretxe Quienes aventuraron el 14- M que el Gobierno de Madrid no iba a ser dependiente de ERC cometieron un error con un peso tan decisivo en el equilibrio nacional por la matemática parlamentaria, Maragall abre tal cantidad de interrogantes sobre la vida española que si no alarma, sí provoca honda preocupación. No se ve un proyecto sereno, claro, sobre qué tipo de reformas se quiere ahora para España. Y se debe denunciar la situación de debilidad del Gobierno español ante el carácter errático del Gobierno catalán, con la responsabilidad que tiene. -Y frente al problema vasco, ¿cómo ve al Gobierno central? -Con la misma debilidad y además con mucho confusionismo. -No parece tener claros los tiempos ni las cartas que quiere jugar. -No parece, no tenemos explicaciones claras y contundentes, nítidas sobre el tipo de modelo de Estado que quiere hacer y cuáles son los límites en los que se va a mover y admitir en su entendimiento con el Gobierno catalanes y con el nuevo espectro que salga del País Vasco. -Y el efecto colateral de la influen- cia de una opción radical de Cataluña que la mayoría no entiende. -El Gobierno catalán es sumamente dependiente de ERC y lo mismo ocurre con el Gobierno de España. Algunos observadores dijeron el 14 de marzo que el Gobierno de Madrid no iba a ser dependiente de ERC. Error obvio de interpretación. Porque el peso del PSC sobre el Gobierno es muy fuerte. ¿Cree que tendremos estabilidad constitucional pese a todo? -El Gobierno y los grandes partidos deben tener claro cuál es el modelo de España y cómo se articula, sabiendo qué se puede conceder y qué no. -Pero si no se ponen de acuerdo ni en un modelo de enseñanza... -Ésa es otra historia. Lo de la educación vale para todos, PP y PSOE. ¡Si pudiéramos tener diez días de nuestra historia el mismo sistema educativo!