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102 Los sábados de ABC SÁBADO 9 4 2005 ABC JUGONES SIN FRONTERAS Dos clanes y un juego. Carlos Casal y Álvaro Tomás, del clan Nam, comparten juego y torneo (Medal of Honor) con Alejandro Cantos, del Klan Hell SIGEFREDO Los mejores jugones empiezan a ganar dinero. A final de mes hay un torneo profesional en Barcelona E. CARRERAS A los mandos. Marcos Contreras y Álvaro Romeu son MContry y Akiles cuando videojuegan online al Painkiller (Viene de página anterior) la próxima cita, entre 20.000 y 40.000 seguidores a través de la Red, y 5.000 en directo, en el Fórum barcelonés. Y todo alrededor de un teclado, una pantalla y unos dedos habilísimos, como los de Steve McQueen en Cincinnatti Kid Una semana antes de la señal de salida en el Fórum, los mejores jugones se encierran en un hotel para entrenarse concentrarse, días para afilar los dientes, en un ritual parecido al que escenifican cada semana los equipos de fútbol. Y el símil no es al azar: también los ciberatletas, aún sin federación, son mayoritariamente chicos. Es un mundo masculino- -explica Alberto Guerrero- con una diferencia de juego abismal entre unos y otras. En los torneos suele haber algún clan femenino, para que vayan entrando y conociendo todo esto Masculino, pues, e insultantemente joven. Entre los aficionados hay padres e hijos que se retan, pero a medida que aumenta la especialización disminuye la edad, de dieciséis a veinticinco años en el torneo de Barcelona. Según Adese (Asociación de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento) el 26,8 por ciento de los jugones de pc y el 4,9 de los de consola disputa partidas online. En total, 1,7 de los 8,5 millones de aficionados españoles. Relaciones personales El estirón es reciente y aún lleno de problemas, sobre todo por la rapidez y precio de las conexiones (las líneas ADSL están a años luz de las europeas, lo que hace difícil una competición entre un madrileño y un rival de Estocolmo, por citar un ejemplo) Para los que ya han caído en esta nueva pasión, éstas son sus ra- zones: relacionarse, practicar con gente nueva, competir, variedad de juegos... Alejandro Cantos, empleado del sector de artes gráficas en Madrid, de veintinueve años, empezó a darle al teclado hace cuatro, junto a tres compañeros de trabajo. Hoy, en su casa, luce con orgullo la camiseta de su clan, Hell, y confiesa que se engancha varias horas al día al Medal of Honor, otra batalla de gatillo fácil que tiene su liga http: lec. ngsites. com En la habitación de la tecnología se apiñan tres ordenadores, alguno en fase de reparación, y la semana que viene le traerán otro, de 1.600 euros, que completará el póquer. Entre semana, he sustituido el momento cerveza por estas relaciones. Aquí hablas (teléfono gratuito vía Internet) o chateas, o juegas... Al cabo, algo parecido a lo que hace el que va a un billar Alejandro sólo aspira a divertirse. Como Álvaro Tomás, de veintidós años, uno de los organizadores de la Liga de Medal of Honor, o Carlos Casal, de dieciocho, ambos integrantes del clan Nam. Su torneo se estira durante quince jornadas, con partida casi fija, cinco contra cinco, los sábados a las cuatro de la tarde. Se crean amistades verdaderas- -dicen- porque hablamos todos los días del año, y a veces quedamos, aunque, en teoría, el único vínculo que nos une es el juego y la tecnología. Por lo demás, cada uno escucha una música o viste de una manera. Hay que tener en cuenta que en nuestro torneo hay abogados, informáticos, estibadores, estudiantes... Para todos, la factura es la misma: la línea ADSL más una parte proporcional del alquiler del servidor, unos doscientos euros al trimestre repartidos entre veinte personas. Hay otros juegos y otras fórmulas de pago. Algunos, senci- Los que mejor cantan línea J. CORTIJO Aunque casi ninguno vivió para contarlo en directo, la comunidad jugona hace bueno el dicho de La bola de cristal de que solo no puedes, con amigos sí Porque las catacumbas online se han convertido en caldo de cultivo para gozar en cadena y primera persona de títulos como Half- life: CounterStrike último eslabón de una hazaña bélica elegida mejor juego de PC por medio centenar de publicaciones; Battlefield 1942 donde podremos seguir paso por paso la campaña siciliana de la Segunda Guerra Mundial; Medal of Honor: Allied Assault expansión de tan ilustre saga que propone un desembarco en Normandía más multitudinario que el metro en hora punta; Pain- killer heredero directo de los seminales Doom o Unreal tournament o, en fin, el brutal díptico Starcraft BW y Warcraft 3. World of Warcraft último eslabón de una legendaria franquicia que ya ha vendido medio millón de unidades en Europa, veinticinco mil de ellas en España. Pero no sólo los juegos combatientes y estratégicos (RPG) en formato PC son pasto online. Las consolas mayores (PS 2, Xbox y GameCube) potencian cada vez más sus corralas multijugadoras extendiendo sus redes a juegos deportivos como FIFA 2005 o Pro evolution soccer 4 y de carreras como Need for Speed Underground 2 De hecho, Halo 2 para Xbox Live es, para muchos, el mejor juego del año. Y no hay que olvidar la tajada comunitaria arena de la portátil N- Gage, auténtica tabla de salvación de la marca finlandesa. Se acabó el mito del videojuego como vicio solitario.