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52 SÁBADO 9 4 2005 ABC Madrid Denuncian la muerte de una joven de 20 años tras una operación de aumento de mamas Intervenida en un centro privado, fue trasladada a uno público con daños irreversibles en el cerebro exige conocer las causas de lo ocurrido para actuar en consecuencia. Si ha habido negligencias, iremos hasta el final explica el abogado M. J. ÁLVAREZ MADRID. No sabemos qué sucedió. Nadie nos ha explicado nada hasta la fecha. Ni siquiera nos han dado el pésame. No es normal que una persona joven no supere una intervención quirúrgica, ni tampoco que una clínica privada carezca de los medios necesarios para reanimar en caso de complicaciones Así lo explica la familia de Natalia Isabel, de 20 años, quien falleció tras permanecer cuatro días inconsciente después de que le practicaran un aumento de mamas el pasado 30 de marzo en la clínica El Bosque. Una pequeña complicación hizo que tuviera que ser trasladada, horas después, a un hospital público. La familia denunció los hechos al Juzgado de Instrucb La familia de la fallecida ción número 35 el 2 de abril, el día que su hija falleció en el Gregorio Marañón, y está a la espera de conocer el resultado de la autopsia judicial para exigir las responsabilidades a que haya lugar y, en caso de hallar indicios de negligencia, ir hasta el final con todas las consecuencias indicó el letrado de la Asociación el Defensor del Paciente (Adepa) y de la familia, Carlos Sardinero. No le alertaron de los riesgos Natalia Isabel tenía 20 años. Estaba llena de vida y de proyectos. Trabajaba de cocinera y tenía novio. Una de sus ilusiones era retocarse el pecho. De pequeña estaba gordita y, cuando adelgazó, se le estropeó un poco. A mí me daba miedo la operación, pero, desde mucho antes de cumplir la mayoría de edad, ella hablaba de ello Así lo asegura su madre, María Isabel Martínez, aún conmocionada y consternada por la noticia. La joven deshojó la margarita y optó por seguir el consejo de una enfermera conocida de la familia, La víctima, Natalia Isabel, en una imagen reciente en su casa quien le dio buenas referencias de El Bosque. La intervención le costaba 4.000 euros. Estaba tan segura de que todo iba a ir bien, que incluso me dijo que no pidiera permiso en el trabajo, que no hacía falta que fuese a la operación: no duraría más de hora y media Su madre explica que, el día señalado, 30 de marzo, Natalia acudió al centro acompañada de su padre, su novio y su hermana mayor. Tan bien se lo habían pintado todo, sin hablarle en ningún momento de los riesgos de una anestesia, aunque fuese local, que esa tarde tenía cita con su médico de cabecera para solicitar la baja lamenta. La clínica anuncia que llevará a los tribunales a Adepa La clínica El Bosque salió ayer al paso de la denuncia interpuesta por la familia a través de la Asociación el Defensor del Paciente (Adepa) Así, aseguró que llevará a los tribunales a éstos últimos por los daños causados al centro. Si bien reconocen que la joven fue intervenida en ese hospital, afirman que el quirófano había sido alquilado por el cirujano que la intervino, que llevó su propio anestesista. De ahí que subrayen que la víctima no era paciente suya, ni los facultativos empleados suyos. Uno de los responsables del centro, el doctor Sergio Muñoz, manifestó que es vergonzoso que Adepa lance esto y lo difundan por todas partes como si fuera una intervención concertada con nosotros cuando ni el cirujano ni el anestesista eran de plantilla Muñoz confirmó que Natalia sufrió un paro cardiaco en el centro. Después, según su versión, fue reanimada por el anestesista y trasladada al centro hospitalario de referencia, el Gregorio Marañón, donde falleció días después de ingresar. Muñoz detalló que es habitual que El Bosque alquile quirófanos y hospitalización a otros médicos, prestación que supone entre el cinco y el diez por ciento de la actividad del centro, en el que aseguró que no hubo complicaciones quirúrgicas en este caso y que la joven salió viva del centro y murió dos días después en otro informa Efe. Algo iba mal... Ingresó en la habitación número 6. Eran las 12 horas. A las 12.45 bajó al quirófano. Ya no volvieron a saber nada de ella, mientras que los nervios entre los familiares crecían, hasta el punto de que la madre dejó su trabajo a las 17 horas y salió corriendo hacia el hospital. Poco después salió el cirujano y les dijo que la paciente había sufrido una pequeña arritmia, había sido intubada y estaba respondiendo bien Sobre las 18.30, volvió a salir, esta vez, en compañía del anestesista. El mensaje les inquietó: Hay que trasladarla al El lugar el que ocurrieron los hechos DANIEL G. LÓPEZ