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30 En la muerte de Juan Pablo II EXEQUIAS DEL PAPA TESTAMENTO SÁBADO 9 4 2005 ABC Su Santidad, en una de sus últimas apariciones públicas, saluda a los fieles EPA Debate abierto sobre la renuncia del Papa La mayoría de los vaticanistas, después de estudiar el testamento espiritual de Juan Pablo II, opina que meditó dimitir tras el Jubileo, aunque algunos aún no se pronuncian de forma abierta b El Santo Padre zanjó el riesgo de la división de los fieles entre dos Papas en el Código de Derecho Canónico de 1983, indicando que el que renuncia, deja de serlo J. V. BOO J. BASTANTE ROMA MADRID. La renuncia al propio ministerio por el bien de la Iglesia es quizá la decisión más difícil y la más personal que pueda tomar un Papa: su último sacrificio. La duda ya atenazó a Pablo VI, quien decidió renunciar cuando llegase a los 80 años, respetando el mismo límite que él mismo había marcado a sus hermanos para participar en el Cónclave. Las súplicas de que no lo hiciese lograron convencerle, y continuó su servicio hasta el final. La reflexión deliberadamente ambigua que Juan Pablo II dejó en su testamento el 17 de marzo de 2000- Espero que Él (Dios) me ayudará a reconocer hasta cuándo debo continuar este servicio al que me llamó el 16 de octubre de 1978 -es la continuación de otras dos anteriores, mucho más claras, que ayudan a comprenderla, pese a que las diferentes interpretaciones realizadas tras la lectura del testamento espiritual del Pontífice hayan generado un debate entre teólogos y expertos en la figura de Juan Pablo II sobre si éste llegó a considerar o no la posibilidad de renunciar a la silla de Pedro. En el nuevo Código de Derecho Canónico, que promulgó en 1983, Juan Pablo II legisla en el artículo 332: Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste for- malmente, pero no que sea aceptada por nadie Al eximir de cualquier aceptación legitimatoria, pues no hay ninguna autoridad superior, Juan Pablo II zanjaba el riesgo de la división de los fieles entre dos Papas. El que renuncia deja de serlo. A principios de los noventa, Juan Pablo II pidió al cardenal Vincenzo Fagiolo un dictamen profundo sobre los aspectos jurídicos de la renuncia. El purpurado respondió que si el Papa considera que ha dejado de ser capaz de guiar la comunidad de fieles y renuncia, actúa válidamente pero concluye también que de ninguna manera el Papa puede dimitir exclusivamente por razones de edad, puesto que la edad es un factor extrínseco Motivos de salud Los principales vaticanistas consultados por este diario coinciden en afirmar que Juan Pablo II llegó a pensar en la renuncia. Hasta Luigi Accatoli, experto del Corriere della Sera matizó ayer en su diario que el testamento papal excluye la intención de dimitir por propia iniciativa, aunque afirma su disponibilidad a hacerlo si la enfermedad se lo impusiese Por su parte, Marco Politi, responsa- El Papa manifestó en varias ocasiones su aceptación de la muerte. Y pidió ayuda a los fieles para poder cumplir mi misión hasta el final ble de información vaticana de La Reppublica opta por no pronunciarse abiertamente en este debate, aunque titula su crónica Pedí a Dios que me dejara marchar (morir) descartando cualquier posibilidad de renuncia. Por el contrario, Marco Tossati, vaticanista del diario La Stampa considera que, en un punto de su testamento, el Pontífice da a entender que ha considerado la posibilidad de renunciar. El diario italiano tituló en su portada que El Papa quería dejarlo... lo dice el testamento En los mismos términos se pronunció Andrea Tornelli, de Il Giornale para quien Juan Pablo II se interrogó sobre la posibilidad de abandonar, a causa de sus condiciones de salud Su diario llevó a portada que Wojtyla en 2000 pensó en renunciar, lo ha escrito en el testamento Del mismo modo, los vaticanistas de las cuatro principales agencias del mundo (Efe, Ap, Reuters y France Press) así como los de las italianas Ansa, Agi y Adn, quienes fueron los primeros en leer el testamento, coincidieron en afirmar que el Papa pensó en renunciar Por su parte, Michel Kubler, redactor jefe del diario católico francés La Croix considera que Juan Pablo II se preguntó en el año 2000 si no habría llegado el momento de retirarse porque él había aceptado ser Papa, a petición del Primado de Polonia, para hacer entrar a la Iglesia en el tercer milenio Una vez que dicha misión fue realizada, el Papa dudó y finalmente optó por una interpretación espiritual de esta misión. Esto no quiere decir que tuviera la intención de dimitir Interpretaciones contrapuestas en España El profesor y ex director general de Asuntos Religiosos, Alberto de la Hera, afirmó a ABC que lo que está diciendo el Papa es que Dios puede disponer de su alma, porque, tras el Jubileo, consideraba que ya había cumplido su misión, pero está claro que habla de su muerte, no de una posible renuncia De la Hera considera que el Pontífice señala que seguirá hasta el final y achaca la interpretación acerca de la renuncia papal a una mala traducción de latín. Nunc dimittis es segunda persona del singular. Quiere decir Señor, ahora dispones de mí y no que quisiera apartarse voluntariamente de su misión Francisco Varo, teólogo de la Universidad de Navarra, subraya que la expresión utilizada por el Papa ha de situarse en el momento posterior al Jubileo, cuando Juan Pablo II, al contemplar ese año todo lo acontecido, se plantea si no es tiempo de repetir con Simeón el Nunc dimittis Dios quiso acoger esa disponibilidad y mantenerlo cinco años más entre nosotros para que recibiéramos un testimonio impresionante de cómo afrontar las pruebas y tribulaciones de una larga y penosa enfermedad apunta Varo.