Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 9 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II 19 EXEQUIAS DEL PAPA EL MUNDO, EN EL VATICANO El presidente francés, Jacques Chirac, besa la mano a Condoleezza Rice, en presencia de Kofi Annan, Ahmed Qureia, George Bush y Bill Clinton AP Histórica concentración de líderes políticos Doscientos jefes de Estado y Gobierno, incluidos diez monarcas reinantes, despidieron ayer al Papa b El funeral reunió a países enemigos: el saludo de los representantes de Irán, Siria e Israel, y el apretón de manos entre el príncipe Carlos y el presidente de Zimbabue J. M. N. E. ESPECIAL ROMA. Doscientos jefes de Estado y de Gobierno, incluidos los monarcas reinantes de diez países, junto a representantes políticos y religiosos despidieron a Juan Pablo II en el funeral con la mayor representación internacional de la historia. A vista de pájaro, la plaza fue un mosaico de colores, con el púrpura de los 160 cardenales, el morado de las vestiduras episcopales y las túnicas blancas de los sacerdotes, que contrastaban con la gran mancha oscura que formaba el grupo internacional. En primera fila estuvieron los representantes de las Casas Reales, como Don Juan Carlos y Doña Sofía, flanqueados por los Reyes de los belgas, Al- berto y Paola, y los de Jordania, Abdalá y Rania. Ellos de oscuro y ellas con mantilla negra o velo negro, como Rania. El príncipe Carlos, en representación de la Corona británica, acudió sin Camilla. El heredero al trono de Inglaterra protagonizó una de las anécdotas al verse obligado a saludar al controvertido presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, con quien la Unión Europea no mantiene relaciones. Pero el príncipe, separado por un asiento del mandatario, fue tomado por sorpresa cuando Mugabe le ofreció la mano. Tras los representantes de las Casas Reales, estuvieron los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush; Francia, Jacques Chirac, y Alemania, Horst Koehler, por delante de primeros ministros como el español, José Luis Rodríguez Zapatero; Reino Unido, Tony Blair, o Luxemburgo, Jean Claude Juncker. Bush que acudió con su mujer Laura, fue el primero en llegar a Roma, pero también el primero en abandonar la Ciudad Eterna. A bor- do de su avión, el presidente norteamericano aseguró que el funeral le había ayudado a reafirmar su fe. Éste será uno de los grandes momentos de mi presidencia dijo. Entre los mandatarios iberoamericanos destacaron el carismático presidente de Brasil, Lula da Silva y el jefe de Estado de México, Vicente Fox. Tampoco faltaron representantes de organizaciones internacionales como el secretario general de la ONU, Kofi Annan, o José Manuel Du- China fue la única potencia que no envió ningún representante oficial a los funerales Cazas italianos interceptaron un avión ante el temor de que llevara una bomba rao Barroso, de la Comisión Europea. La presencia de cada uno de los asistentes dejó patente una vez más el liderazgo que el Papa tuvo en vida y que en su muerte ha logrado reunir a enemigos acérrimos o. al menos, promover un acercamiento. Significativo y casi histórico fue el saludo y el intercambio de sonrisas que mantuvo el presidente de Israel, Moshé Katsav, con sus homólogos de Siria e Irán. Pero lo que no ha logrado la muerte de Juan Pablo II ha sido la reconciliación con China, que fue la gran ausente. El gigante asiático no envió ninguna misión oficial en protesta por la presencia de la delegación de Taiwán. Para la isla, la presencia de su presidente, Chen Sui- bian, fue una victoria diplomática. Las medidas de seguridad funcionaron a la perfección. No hubo ningún altercado, pero sí un susto cuando un caza italiano interceptó un avión ante el temor de que pudiera llevar una bomba a bordo. Era una lsa alarma, pues se trataba de la delegación de Serbia.