Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 8 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II LAS EXEQUIAS DEL SANTO PADRE 13 13.00 h. Procesión con los restos mortales hacia la cripta vaticana Terminada la misa, el féretro es llevado en procesión a través de la puerta de Santa Marta hacia las grutas vaticanas, sólo acompañado por algunos cardenales. En la capilla el Camarlengo recita el Salve Regina y se procede a la inhumación. 13.30 h. Finalizan las exequias fúnebres de Juan Pablo II Será uno de los momentos de mayor riesgo, ante la salida de los 300.000 fieles que habrán permanecido en la plaza de San Pedro. El operativo vigilará y graduará la salida de los peregrinos a través de las calles cercanas, que pueden estar colapsadas. RICARDO BLÁZQUEZ Presidente de la Conferencia Episcopal Juan Pablo II nos ha mostrado la belleza del sacrificio JUAN MANUEL DE PRADA ENVIADO ESPECIAL El cardenal nicaragüense Miguel Obando llega al Vaticano za del primer Papa que tuvo el coraje de pedir perdón, que volvió a Jerusalén, y que hizo frente, enfermo y desarmado, a algunos poderosos que hoy están de rodillas ante sus restos mortales. AFP Su amor por todos fieles Gracias a Karol Wojtyla, que amaba a los fieles de todas las religiones, la Iglesia católica ha conquistado el centro de la escena mundial, y la responsabilidad de escoger al depositario de su herencia adquiere una dimensión planetaria. Hace falta encontrar a un nuevo Papa del mundo capaz de sorprender con el coraje de la verdad y de la sencillez. Desde hace tiempo se cita la reforma de la Curia romana como la asignatura pendiente que Juan Pablo II prefería dejar de lado para concentrarse en una tarea mundial mayor. Quienes insisten en que esa reforma requiere un Papa italiano, quizá estén apuntando al problema en lugar de a la solución. La Curia romana reúne las virtudes de personas abnegadas procedentes de todo el mundo. En cambio, muchos de sus defectos son italianos y provienen del contagio con la cultura local. Es comprensible. Si la Sede de Pedro llevase dos mil años en Francia y hubiera sido además su Estado durante casi un milenio, tendría probablemente los defectos franceses. La tarea de agilizar y modernizar la Curia requiere un Papa fuerte y un secretario de Estado fuerte, que le sirva en estrecha sintonía. Y un colegio de cardenales decidido a hacer borrón y cuenta nueva como se hizo con las finanzas vaticanas cuando Juan Pablo II llamó a un cuarteto de banqueros para poner la casa en orden. Carlos Amigo El cardenal Amigo, entre los papables El arzobispo de Sevilla, el cardenal Carlos Amigo, ha entrado en la lista de los papables para algunos analistas expertos en asuntos de la Santa Sede. El vaticanista del diario La Repubblica Marco Politi, apunta a favor del purpurado vallisoletano su excelente conocimiento de la Curia y del Islam, además de sus buenas relaciones con Latinoamérica También Giancarlo Zizola, de Il Sole 24 ore le señalaba como papable en un programa de la cadena de televisión británica Sky TV. Desde luego, Amigo reúne dos importantes cualidades: su edad (71 años) y sus buenas relaciones con el mundo árabe. ROMA. El vagabundeo por la Vía Giulia me lleva hasta el Colegio de Montserrat, donde se hospedarán en estos días, antes de que inicie el Cónclave, los cardenales españoles. En su patio rumoroso de sombras me topo con monseñor Blázquez, acompañado de Juan Antonio Martínez Camino. Como tengo un morro que me lo piso, me abalanzo sobre ellos y les solicito una entrevista. Monseñor Blázquez me conduce hasta una salita aledaña del zaguán; hay en ella una luz tímida y sigilosa, como de confesionario. -Recién llegado de Madrid, me imagino. ¿En verdad su entrevista con Zapatero ha sido tan positiva como aseguran los comunicados oficiales? -Ha sido, en verdad, un encuentro cordial, lleno de respeto y de ganas de avanzar en el diálogo. Naturalmente, los asuntos que hemos de tratar sólo han sido esbozados, pero he hallado en el presidente del Gobierno una actitud receptiva. Ante todo, espero que su promesa de que pronto se formen comisiones mixtas sea efectiva. ¿Ha tenido ocasión ya de visitar la capilla ardiente del Papa? -Todavía no. Nos disponíamos a hacerlo ahora cruza una mirada divertida con Martínez Camino pero usted nos ha asaltado... ¿Cuál es, a su juicio, la lección primordial de este Papado? -El sufrimiento como cátedra de proclamación del Evangelio. Juan Pablo II nos ha mostrado, en una época en que escondemos el dolor, la belleza del sacrificio. Ese Papa que colocaba un pañuelo encima del atril, para limpiar la saliva que se deslizaba por las comisuras de sus labios, es una lección que nos remite directamente a Cristo. Una lección sobre la sagrada dignidad del hombre, imagen de Dios. ¿Y su recuerdo personal más emocionante? -Cuando visitó Santiago de Compostela, con ocasión de la Jornada de la Juventud. Yo acababa de ser nombrado obispo auxiliar de esta diócesis, al mando del cardenal Rouco. Hubo una recepción para nuestras familias. La mirada que dirigió a mi madre, cuando ella se acercó a saludarle, transmitía una bondad que no acierto a describir con palabras. Aún guardo una fotografía de aquel momento: cada vez que la miro, algo se remueve dentro de mí. -Cada papado es distinto, según nos demuestra la historia reciente de la Iglesia. Pero, ¿no cree que Juan Pablo II ha iniciado una senda que ya no admite un paso atrás? Ricardo Blázquez -En cierto modo sí. El Santo Padre nos ha enseñado que el ejercicio del Papado tiene que desarrollarse teniendo en cuenta a los medios de comunicación. La Iglesia ha entendido, gracias a él, que los medios nos hacen más convivientes y comunicativos. -Pero, al mismo tiempo, sería un tanto absurdo que el nuevo Papa, en su afán por seguir el camino marcado por Juan Pablo II, fuese una mera imitación... ¡Por supuesto! Recuerdo que, a la muerte de Pío XII, nos decíamos: ¿quién podría alcanzar sus cotas de sublimidad y trascendencia? Entonces vino Juan XXIII, un anciano regordete y bajito que al sentarse mostraba los pantalones debajo de las vestiduras sagradas. ¡Y ese hombre rústico nos trajo la renovación de la Iglesia! Soy providencialista: en cada época, el Espíritu sabe alumbrarnos con el Pastor adecuado. -Le propongo un quinteto de favoritos: Ratzinger, Ruini, Bergoglio, Dias y Tettamanzi. ¿Qué le parece? -Vaya, vaya intercambia una sonrisa de entendimiento con Martínez Camino no es un quinteto cualquiera. Pero ya sabe usted que quien entra Papa en el Cónclave... -Sale cardenal, e imagino que también un poco enfurruñado. Para concluir, usted estudió aquí. ¿Qué parajes romanos prefiere? -Por supuesto, la Universidad Gregoriana donde pasé años felices. Y el paseo por los foros, y la oración en sus basílicas, y el ascenso al Aventino... La mirada de Monseñor se pierde por un instante en los pasadizos de la nostalgia. Lo dejo partir, para que no me acusen de secuestrar obispos, que debe ser un delito castigado con la excomunión.