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12 En la muerte de Juan Pablo II LAS EXEQUIAS DEL SANTO PADRE VIERNES 8 4 2005 ABC EL GUIÓN DEL FUNERAL 03.00 h. Se abre la plaza de San Pedro a los fieles A esa hora los fieles podrán entrar ya en la plaza de San Pedro. Sólo tiene capacidad para 300.000 personas. A las ocho comienzan a llegar de forma escalonada las delegaciones internacionales y van ocupando los espacios reservados. 09.45 h. Parte la procesión con los restos de Juan Pablo II Antes, el cuerpo del Pontífice será colocado en un féretro de madera de ciprés forrado de terciopelo carmesí. Antes de su cierre, el cardenal Camarlengo leerá el Salmo 41,2. A las diez menos cuarto comenzará la procesión con los restos mortales. 10.00 h. Empieza la misa presidida por el decano de los cardenales El Salmo 64 marca el inicio de la misa. Después se leen los Hechos de los Apóstoles, el Salmo responsorial 22 y la Carta de San Pablo a los Filipenses. Se continuará con pasajes del Evangelio de San Juan y con el canto universal en varios idiomas. 12.00 h. Los cardenales se acercan al ataúd y se recogen en oración Tras la eucaristía, dos salmos y el Canto de la comunión, los cardenales presentes se acercarán al ataúd, recogiéndose en oración. Es el Rito de la última recomendación que antecede a dos súplicas pronunciadas por los patriarcas. El cardenal Ratzinger orienta hoy en el funeral del Papa la tarea del pre- Cónclave La responsabilidad del Sucesor se agiganta con el homenaje del mundo entero a Karol Wojtyla última audiencia, celebrada en capilla ardiente, Juan Pablo II congregó a cinco millones de personas, pero en total recibió a 90 millones en su Pontificado JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. El examen para ser Papa consiste en una sola pregunta, formulada hace dos mil años: Simón, ¿me amas más que éstos? El decano del Colegio de Cardenales, Joseph Ratzinger, la repetirá de nuevo hoy en su homilía, delante del féretro de Juan Pablo II, y bajo la mirada del mundo entero en el mayor acontecimiento mediático e institucional de la historia humana. El Evangelio escogido para ese momento único durante el funeral solemne en la plaza de San Pedro ayudará a identificar a la persona que debe suceder a Juan Pablo II el Grande: el cardenal que se distinga en su alma por amar más a Cristo. Terminada la ceremonia, el entierro del Papa en las Grutas Vaticanas marca el inicio del pre- Cónclave, un periodo sereno de diez días que permita a los 66 purpurados mayores de 80 años participar en la definición del rumbo de la Iglesia, junto con los 117 cardenales electores que se encerrarán bajo llave cum clave el 18 de abril para elegir al sucesor de dos gigantes: de Karol Wojtyla y de Pedro de Betsaida. b En su tar el Papado aunque piense que no está a la altura. Mientras el conmovedor testamento de Juan Pablo II resuena todavía en los oídos de los cardenales, sentirse rodeados de la mayor multitud que jamás se haya concentrado en una ciudad es un motivo de seria reflexión. El gigante que yace en ese humilde féretro de ciprés recibió en el Vaticano a 90 millones de personas a lo largo de 26 años y reunió a una cifra mucho mayor de fieles durante sus viajes por todo el mundo. Su última audiencia general, celebrada en capilla ardiente, suma cinco millones de personas, por no citar los 200 mandatarios de todo el planeta, de las naciones más poderosas a las más pobres, que han venido a rendirle homenaje. El panorama que se ha abierto en Roma sobrecoge incluso a quienes llevaban años colaborando de cerca con Karol Wojtyla, y quizá provoque escalofríos a quienes corren el riesgo de sucederle. Nadie esperaba una movilización mundial de esta envergadura, un movimiento telúrico que subraya la grande- El panorama que se ha abierto en Roma quizá provoque escalofríos a quienes corren el riesgo de sucederle Ratzinger, durante una vigilia el pasado mes en la basílica del Vaticano AP Los peores serán los mejores Formular de nuevo la pregunta original de Jesús obliga a revisar las listas de papables según una característica que resultará decisiva a la hora de la verdad. Al escucharla de nuevo en las imponentes circunstancias de hoy, los candidatos mejores responderán interiormente no porque se creen peores que sus hermanos. Por eso Juan Pablo II, en los capítulos finales de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis incluye un mensaje de ánimo a su sucesor: Ruego, a quien resulte elegido, que no se sustraiga a la responsabilidad a la que es llamado En otras palabras, debe acep- Barbarin pide un sucesor abierto a un mundo que se mueve En estos momentos decisivos, algunos cardenales repiten tópicos mientras otros lanzan ideas. Aunque con sólo 54 años es uno de los más jóvenes- demasiado joven según algunos- el cardenal de Lyón, Philippe Barbarin, no ha tenido miedo a describir, a su llegada a Roma, el retrato del próximo Papa. Según el primado de las Galias, debe ser un hombre abierto a un mundo que se mueve. Un hombre que comprenda y conozca el mundo contemporáneo y su cultura para que, cuando hable, la gente pueda entenderle. Los discursos de cemento armado o de lengua de madera no tocan el corazón de las personas El próximo Papa debe poseer una inteligencia católica abierta a las riquezas increíbles de lo universal pero puede muy bien haber sido un pecador. Debe ser alguien que se ponga en las manos de Cristo y a quien Cristo le hable, pero no necesariamente un hombre perfecto que no haya conocido el pecado Podrá venir de cualquier parte y ser de cualquier raza, pues la Iglesia está madura para las innovaciones más asombrosas, ya que Juan Pablo II ha abierto todas las puertas. Si dentro de dos semanas resulta elegido un Papa de África o de América Latina, nadie se va a sorprender