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98 JUEVES 7 4 2005 ABC Gente EN LA MUERTE DE RAINIERO III DE MÓNACO Carlota, nieta de Rainiero, sale del Palacio de los Grimaldi tras conocer la noticia Rainiero y la princesa Gracia bailan en Mallorca, durante su luna de miel La muerte de Rainiero deja a Mónaco ante el reto de una nueva era El Soberano monegasco ha muerto, a los 81 años, en un hospital del Principado, donde había sido ingresado de urgencia el pasado 7 de marzo aquejado de una infección broncopulmonar TEXTO: JUAN PEDRO QUIÑONERO FOTOS: AGENCIAS Y ABC El Príncipe Rainiero de Mónaco, de 81 años de edad, falleció ayer a las 6.35 de la mañana en el Centro Cardio- Torácico del Principado, donde llevaba ingresado desde el pasado 7 de marzo. Treinta minutos antes, los médicos de cabecera avisaron al príncipe Alberto que el fin se aproximaba Patrick Leclerq, ministro de Estado saliente, dio la noticia a los monegascos: Todos quedamos un poco huérfanos. Todos serviremos al Príncipe Alberto con el mismo cariño y fidelidad que servimos a su padre Mónaco comienza una nueva era. Tras medio siglo de reinado, con mano de hierro y guante de seda, el Príncipe difunto ha protagonizado una historia muy singular. Rainiero III de Mónaco nació en el palacio familiar el 31 de mayo de 1923. Fue un niño aristócrata, rico, que tuvo una infancia desdichada, víctima de los enfrentamientos y divorcio de sus padres, condenado a una educación severa, heredero de un diminuto reino de atribulada historia e incierto futuro. Tras una generación fallida, que a punto estuvo de poner fin a la saga de los Grimaldi, Rainiero llegó al Trono en 1949, tras varias décadas de rocambolescas historias de amor, divorcios y desastres varios. A la muerte de Carlos III, en 1889, Mónaco había perdido el 80 por ciento de su territorio, reconocida su soberanía tras la unión aduanera con Francia (1861) Su hijo Alberto I fue un Monarca culto y pacífico. Su heredero, el Príncipe Luis II, fue un militar casquivano, con una vida muy agitada. Se casó con una actriz (Ghislaine Dommanger) y tuvo numero- sas aventuras. Su amante más célebre fue Marie Juliette Louvet, que trabajaba en un cabaret de Constantina (Argelia) Del encuentro entre el príncipe militar y la cabaretera nació Charlotte- Louise- Juliette, reconocida como Princesa Heredera en 1922. Charlotte se casó con un riquísimo aristócrata, el conde Pierre de Polignac. Y de esa unión nació Rainiero. El matrimonio de sus padres fue un fracaso, y terminó en un sona- Su encuentro con Grace Kelly terminó en el matrimonio del siglo el 19 de abril de 1956 do divorcio, en 1933. La princesa Charlotte renunciaría a sus derechos dinásticos. Y el Príncipe Luis II nombró heredero a su nieto. A los 26 años fue entronizado Monarca de un diminuto reino de incierto futuro. Convertido en Príncipe, emprendió la larga marcha de restaurar las instituciones y buscar nuevas formas de ingresos. Rainiero tuvo varias historias amorosas, sin futuro. Su encuentro con Grace Kelly, provindencial y discretamente preparado por unos amigos íntimos, terminó muy pronto en el matrimonio del siglo el 19 de abril de 1956. La gran estrella de Hollywood se convertía en la Princesa Gracia de Mónaco, abriendo una nueva era en la historia del Principado. Carolina nació en el 57. Alberto en el 58. Estefanía en el 65, cuando Rainiero estaba embarcado en una fabulosa aventura histórica, con muchos frentes problemáticos. En 1958, un grupo de notables monegascos intentaron consumar una suerte de revolución de palacio a la que Rainiero puso fin con cierta brutalidad, que los historiadores del Principado definen como un golpe de Estado legal suspensión de la Consti-