Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 7 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II REPERCUSIÓN INTERNACIONAL 23 Polémica ausencia de Carter, el primer presidente que recibió a Juan Pablo II, de la delegación, que incluye Bush padre y Clinton la selección de la comitiva de EE. UU. para rendir un tributo final al Papa no ha estado carente de polémica, especialmente al no encontrarse sitio para Jimmy Carter que tenía interés en asistir a los funerales recordando ser el primer presidente en recibir a Juan Pablo II. Para explicar la comentada ausencia de Carter, la Casa Blanca ha indicado que el Vaticano ha limitado cada delegación extranjera al sepelio papal a cinco miembros. Puestos que por EE. UU. estarán ocupados por el presidente Bush, su esposa Laura, los ex presidentes Clinton y Bush y la secretaria de Estado Condoleezza Rice. Cuando Pablo VI y Juan Pablo I fallecieron en 1978, la delegación estuvo encabezada por la esposa de Carter. A los funerales de Juan XXIII en 1963, Kennedy envió al vicepresidente Johnson. En la colina del Capitolio también ha habido tortas parlamentarias para viajar a Roma. El Senado de Estados Unidos tiene previsto enviar catorce miembros encabezados por el líder de la mayoría republicana, Bill Frist. La Cámara Baja también desplazará un grupo formado por dos docenas de miembros. En una aldea al pie de los Cárpatos, vive el último familiar de Juan Pablo II, su primo Bronislaw Wojtyla, que recuerda su relación con el Pontífice en los últimos años El último familiar de Karol Wojtyla R. VILLAPADIERNA E. ESPECIAL CRACOVIA. Los viejos amigos de Wojtyla, y éste parece un Papa que disfrutaba de muchos, dicen que pese a su energía siempre hubo un velo en sus ojos: Un día dijo que a los 20 años había perdido ya a todos cuantos quería ¿Todos? En una pequeña aldea a los pies de los Cárpatos, en Kety, iba a quedar uno, que le sería muy caro cuando lo redescubrió, a la caída del régimen totalitario. En tanto no cayó, el minero Bronislaw Wojtyla tampoco había buscado intensamente recobrar la relación con su primo- -mal visto por el gobierno y la policía secreta polaca- con el que comparte bisabuelos. En el cementerio de Rakowec, en Cracovia, está la tumba común de la familia Wojtyla: allí está la hermana mayor del Papa, que murió antes de que él viera la luz; su madre, fallecida cuando estaba en la tercera clase; su hermano mayor, Edmund, que empezaba a ejercer como médico cuando murió; su padre, ocho años después, ya bajo la ocupación. Por entonces vió Bronislaw a Karol por última vez. Antes venía a jugar al fútbol con mis Bronislaw Wojtyla hermanos mayores y pasaba las vacaciones en la casa de Czañac, pero luego marchó a estudiar a Cracovia Sólo volvió a contactar con él en 1987, ya como Papa, para informarle de la muerte de mi madre, Franciszka, a la que quería como la suya De Bronislaw se sabía tan poco que hasta el cura y algunos vecinos de Kety no se creían la relación, publicada el martes por el diario local SuperExpress Adam Boniecki, director del semanario de la inteligentsia cracoviana Tygodnik Powszechny en cuya redacción colaboró Karol Wojtyla, aún insiste en que el Papa no tenía ya familia alguna y el primo Bronek es sólo una de tantas personas con las que el Papa mantuvo una larga relación Pero en su casa, Bronislaw posee una larga lista de recuerdos y cartas de Juan Pablo II- -la última desde el hospital, el 26 de febrero- quien a partir de 1998 lo invitó al Vaticano: después de tanto tiempo me vio llegar y me esperó con los brazos abiertos Durante los años siguientes le envió medicinas que no podía encontrar en Polonia Siempre pedía y se preocupaba por mi salud, pero ahora él se ha ido antes Bronislaw, a sus 81 años, apenas puede andar y no irá al funeral, aunque sí sus cuatro hijos: Mi madre había sido un poco su segunda madre y cuando conoció a mi hija Bronislawa insistió en que lo llamara tío, en vez de Santo Padre; pero ella no se atrevió nunca