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4 Opinión JUEVES 7 4 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil IGNACIO CAMACHO MARAGALL EXPORTA EL TRIPARTITO ADIÓS A RAINIERO A muerte de Rainiero de Mónaco pone fin a una biografía singular. Su boda con la actriz norteamericana Grace Kelly y la azarosa vida de su familia hicieron de él una persona pública, conocida mundialmente. En este sentido, la noticia de su muerte ha logrado, incluso, obtener su propio espacio a pesar del protagonismo informativo suscitado por el fallecimiento de Su Santidad Juan Pablo II y la apertura del proceso de sucesión pontificia en el seno de la Iglesia Católica. Heredero de una dinastía que gobierna los destinos del pequeño Principado desde hace siete siglos, Rainiero consiguió hacer viable un anacronismo medieval en medio de la Costa Azul francesa al convertirlo en un paraíso fiscal y un emporio turístico de lujo internacional. Hasta aquí poco que agregar a lo logrado por otros microestados con soberanías tuteladas por poderosos vecinos. Sin embargo, en el caso de Mónaco lo sorprendente ha sido que el carisma de Rainiero y su aureola de glamour se transformaran después de su boda en uno de los rasgos distintivos más populares del reclamo turístico del Principado, convertido en una suerte de Estado empresarial cuyos ingresos crecen a medida que el negocio inmobiliario se extiende por los cuatro costados de su reducido territorio. Tal es así que hoy en día no puede entenderse Mónaco sin tener en cuenta las vivencias cotidianas de su familia principesca, de modo que las noticias generadas por los hijos del fallecido, el príncipe Alberto y sus hermanas Carolina y Estefanía, son portada habitual de la llamada prensa del corazón internacional. De hecho, la suerte de los Grimaldi se ha convertido en un producto de consumo diario por parte de una audiencia multimillonaria en todo el mundo. Esta circunstancia explica por sí sola la repercusión de la noticia de la muerte de Rainiero, pero deja abierta la polémica, especialmente a raíz de las quejas manifestadas por su heredero acerca del tratamiento informativo que ha acompañado la lenta agonía de su padre. Es indudable el respeto que merecía éste en su lecho de muerte. Pero no es menos cierto que la familia Grimaldi ha dado a conocer los aspectos más íntimos de su vida privada, haciendo de su realidad doméstica una imagen de consumo comercial. Así las cosas, el adiós de Rainiero plantea un problema de fondo para el futuro del Principado: si será capaz de sobrevivirlo desaparecido quien lo gobernó carismáticamente durante más de cincuenta años y lo convirtió en portada de las revistas del corazón. L A influencia del presidente de la Generalitat sobre el Gobierno central y el PSOE no se fundamenta sólo en una valoración del poder político que adquirió al llevar al socialismo catalán al Ejecutivo autonómico ni en la dependencia parlamentaria de Rodríguez Zapatero respecto de los socios del tripartito. También se debe a que Maragall, se compartan o no sus criterios, siempre ha tenido una idea clara de cuál era su proyecto político, la ha expuesto públicamente y es coherente con ella. Esta actitud contrasta con la falta de ideas que sigue acreditando el Gobierno socialista en torno al manoseado debate territorial, en el que sólo se avanza- -o se retrocede, según se mire- -a medida que Maragall lanza nuevas propuestas para la reforma estatutaria en Cataluña. Esto no quiere decir que Rodríguez Zapatero sea un convidado de piedra. Por el contrario, el jefe del Ejecutivo hace tiempo que demostró que su ungido es Maragall y que es el presidente de la Generalitat el ariete de sus verdaderos propósitos de transformación del modelo actual del Estado en un sistema que trasciende del federalismo para llegar a un escenario confederal. Por eso es tan relevante que Maragall expresara ayer, en el Foro de ABC, su deseo de que, tras las elecciones autonómicas vascas del día 17, el PSE pacte con el PNV la formación del nuevo Gobierno. A Maragall no le importa que esta propuesta choque frontalmente con la idea opuesta que han expresado otros dirigentes socialistas, como Alfonso Guerra o Francisco Vázquez. En realidad, Maragall es muy consciente de su superioridad política y de su influencia estratégica en el PSOE, por encima de estos y otros dirigentes, con más prestigio que poder, e incluso de aquellos presidentes autonómicos socialistas que llevan alertando desde hace tiempo sobre los agravios en materia de financiación y seguridad social que encierra el proyecto de nue- vo Estatuto catalán. A esos mismos presidentes, Maragall dedicó una dura reflexión sobre la solidaridad entre regiones y se refirió, sin citarlas, a las Comunidades que viven del subsidio. Espinoso juicio que, sin duda, tendrá respuesta. El apoyo público de Maragall a un Gobierno vasco de coalición entre PSE y PNV pone negro sobre blanco la aspiración de la dirección del socialismo vasco, con Patxi López a la cabeza, y de la dirección del PSOE. En definitiva, Maragall propone su fórmula, que es la alianza de la izquierda con el nacionalismo secesionista para cambiar el modelo de Estado, cuando no el propio régimen político de 1978. Para abundar en la ortodoxia de su propuesta, Maragall no dudó en encajar el pacto PSEPNV en los principios del documento de Santillana del Mar, donde la plana mayor del PSOE debatió sobre la reforma territorial del Estado, con resultados suficientemente ambiguos para que se sientan legitimados todos los discrepantes del partido, cada vez más antagónicos, sobre esta cuestión. Otra cosa es que Maragall haya podido hacer un flaco favor al candidato socialista a lendakari, Patxi López, quien lleva toda la campaña electoral en silencio riguroso sobre sus pactos postelectorales. Ya no es María San Gil quien le emplaza a sincerarse, sino Maragall, su fuente de inspiración en la formulación de su tercera vía sobre la comunidad nacional y la patria vasca López tiene aún nueve días de campaña electoral, pero el margen para jugar al escondite con el electorado se le acaba. Al presidente de la Generalitat no le incumben estos daños colaterales que causa su visión personal sobre la estrategia que debe seguir su partido, porque, hasta ahora, su partido le ha convalidado todas sus políticas de alianzas y objetivos comunes con el independentismo catalán, y él quiere empezar a exportarlas a otras Comunidades. L UN PRESIDENTE PARA IRAK D ESPUÉS de dos meses de trabajosas negociaciones, el nuevo Parlamento ha logrado un consenso para nombrar al kurdo Jalal Talabani como presidente iraquí. Un representante del pueblo que Sadam Husein gaseó sin piedad se ha convertido en el jefe del Estado surgido del primer proceso electoral de la historia del país. Esta designación contiene dos mensajes que no conviene pasar de largo. Primero, ratifica por ahora la voluntad de los kurdos de permanecer como parte de la nación iraquí, lo cual debería contribuir a tranquilizar también a los países vecinos, especialmente Turquía; y segundo, que se trata de un ferviente partidario de la intervención militar anglonorteamericana que puso fin a la dictadura. Pese a ello, no se puede olvidar que el cargo de presidente es meramente honorífico, que carece de poderes ejecutivos y que si aun así ha sido muy complicado encontrar un acuerdo para nombrarlo, puede que no sea nada comparado con lo que pueden costar nombramientos más relevantes, como los de ministro de Defensa o del Petróleo, dos carteras estratégicas sobre las que es previsible que la discusión se complique. Y sin embargo, aunque sea de una forma lenta y trabajosa, la democracia y la creación de instituciones se abre paso poco a poco en el nuevo Irak. Es cierto que la violencia de los terroristas que tratan de impedirlo todavía hace más ruido con sus bombas y secuestros. Pero cada paso adelante, por pequeño que sea, es la mejor respuesta que pueden dar los iraquíes a los criminales.