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ABC MIÉRCOLES 6 4 2005 Nacional 31 Los partidos elecciones vascas EDURNE URIARTE EL PROTAGONISMO DE ETA H La candidata del PP, junto a familiares de víctimas de ETA en Baracaldo TELEPRESS San Gil: El futuro del País Vasco es muy valioso para ponerlo en manos de López El candidato del PSE promete medidas en Sestao para frenar el declive industrial de la zona M. L. G. FRANCO A. ANTOLÍN BARACALDO BILBAO. La candidata a lendakari del PP, María San Gil, arremetió ayer contra el socialista Patxi López por su oscurantismo respecto a lo que hará después de las elecciones. San Gil manifestó ayer en un mitin en Portugalete que su opción es la única que garantiza la alternativa a un nacionalismo instalado en la radicalidad y dijo a los vascos que no pueden dejar su futuro en manos de quien tiene que esperar al 18 de abril para explicar a los ciudadanos qué va a hacer con los votos en referencia a Patxi López. El futuro de los vascos es demasiado valioso para ponerlo en sus manos afirmó. Tampoco ahorró críticas San Gil para Ibarretxe y acusó al PNV de haberse mostrado siempre más cercano a los verdugos que a las víctimas y de no haberse empleado nunca a fondo en la lucha contra ETA, ni haber puesto todos los instrumentos democráticos al servicio de la libertad Por su parte, el candidato socialista a lendakari, Patxi López, dedicó la jornada a hacer campaña en la margen izquierda vizcaína, tradicional feudo socialista. En Sestao, anunció la puesta en marcha de un segundo plan, que está ya acordado con el presidente del Gobierno, para la regeneración de estos municipios azotados por el declive industrial. Tras un encuentro con representantes sindicales, López denunció que cada año se van del País Vasco más de 10.000 jóvenes para buscar empleo, y preguntó al lendakari si se alegra de que esto sea así, ya que se trata de no nacionalistas. El País Vasco- -dijo- no se puede permitir el empobrecimiento y la descapitalización humana que esto supone y que atribuyó a una falta de estabilidad política ay un aspecto del problema vasco que ha empeorado notablemente en los últimos meses que es el creciente protagonismo político de ETA. Y me refiero a la recepción transigente que obtienen las apariciones de sus grupos políticos, a los debates que provocan, a la normalidad con la que deambulan por la vida política. ETA está casi derrotada policialmente, pero varios factores se conjugan con renovado vigor para mantener vivos los últimos rescoldos de su legitimidad. El primero es, evidentemente, la actitud del nacionalismo vasco y su perversión política y moral de apoyo al brazo político del terrorismo, una posición de una gravedad extrema pues, sin ese apoyo, ETA habría desaparecido. No nos engañemos; es la cobertura ideológica e institucional del nacionalismo dominante la que permite respirar aún al entramado terrorista. Porque, más allá de los asesinatos, la última tragedia del País Vasco es su incapacidad para aislar socialmente a los terroristas, y eso tiene unos responsables principales que son los partidos nacionalistas. Ahora bien, lo anterior es sobradamente conocido y poco o nada queda ya por hacer para cambiarlo. Sí cabe intervenir en un segundo factor que es el del tratamiento recibido por el nacionalismo vasco en algunos sectores. Porque esa posición debería deslegitimarlo para ser un interlocutor o socio válido de cualquier partido democrático. Y, sin embargo, no es así. Todavía hay muchos para los que el problema es el antinacionalismo el frentismo o el extremismo de quienes denunciamos esa actitud y no las posiciones de los nacionalistas vascos. Lo intolerable no es la legitimación del terrorismo sino la denuncia de esa legitimación. Esa miopía aguda está conectada con otro problema que es la incapacidad de una parte de los intelectuales No nos engañemos; es la cobertura ideológica e institucional del nacionalismo dominante la que permite respirar aún al entramado terrorista para rechazar sin matices todo movimiento de colaboración con el terrorismo. La polémica sobre Aukera Guztiak ha provocado de nuevo algunas defensas del derecho de participación de quienes sostienen el crimen, con el argumento, en los casos más sofisticados, de que la integración política favorece la erradicación de la violencia puesto que ésta es sustituida por la política. Y lo dicen después de casi treinta años de una experiencia democrática que ha negado totalmente esa tesis. Y es que están aquejados de una ceguera histórica de base ideológica, ésa que siempre encuentra soluciones de integración para las violencias de extrema izquierda o nacionalistas y, sin embargo, acepta la tolerancia cero y la represión para violencias de otros signos ideológicos. Y aún existe un cuarto elemento más coyuntural que ha agravado toda esta confusión, que es el error del presidente del Gobierno de los mensajes de diálogo hacia los terroristas. Sobra el añadido de que el diálogo se producirá cuando renuncien a la violencia. Porque el presidente ya ha convertido a unos asesinos en interlocutores potenciales. Cientos de crímenes y años de terror no los arrojarán directamente al cubo de basura de la historia. No, aún podrán dialogar con el propio presidente del Gobierno.