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ABC MARTES 5 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II SU LEGADO 31 res y la de las Familias son intimistas. La Salvifici Doloris de 1984 es, en cambio, una carta a los enfermos, para ayudarles a comprender el dolor. Su Pontificado no sólo ha sido el más rico en magisterio sino también el más sistemático. Cada serie de documentos tiene un claro plan desde el comienzo que se va desarrollando a lo largo de los años. Los grandes temas aparecen ya en la encíclica Redemptor Hominis Redentor del hombre de 1979, Dives In Misericordia Rico en misericordia en 1980 y un tercero sobre el Espíritu Santo, Dominum et Vivificantem Señor y dador de vida en 1986. Además de documentos magisteriales, Juan Pablo II no pudo resistir la tentación de seguir publicando libros, incluso desde el Vaticano. En 1994, aprovechando como excusa las preguntas de Vittorio Messori, el Papa escribió Cruzando el umbral de la esperanza En 1996 publicó Don y misterio. En el 50 aniversario de mi sacerdocio una autobiografía espiritual. TRÍPTICO ROMANO EL ÚLTIMO LIBRO DE POEMAS DEL PONTÍFICE Y así será de nuevo, cuando sea necesario... después de mi muerte En el verano de 2002, en Castelgandolfo, Juan Pablo II decide reflejar en un último poemario sus pensamientos ante la vida, la trascendencia y su propia muerte POR J. V. B. por la policromía sixtina, por la visión que dejo Miguel Ángel. Así fue en agosto y, luego, en octubre del memorable año de los dos cónclaves, y así será de nuevo, cuando sea necesario, después de mi muerte. Es menester que hable la visión de Miguel Ángel. Se encontrarán aquí, entre el Principio y el Final, entre el Día de la Creación y el Día del Juicio... Se permite al hombre morir una sola vez y, luego, ¡el Juicio! La transparencia final y la luz. La transparencia de los hechosLa transparencia de las conciencias. Es preciso que, durante el cónclave, Miguel Ángel conciencie a los hombres. No olvidéis: Omnia nuda et aperta sunt ante oculos Eius. Tú, que penetras todo... ¡indica! Y Él indicará... III: MONTE EN LA REGIÓN DE MORIA 1. Ur de los Caldeos Hubo un tiempo cuando los hombres no dejaban de viajar. Caminaban, junto con sus rebaños, allá donde les llamaba la abundancia; allá donde la tierra, como una madre fértil, era capaz de alimentar animales, allá el hombre ponía sus tiendas y daba comienzo a su morada. ¿Por qué nosotros buscamos hoy ese lugar en la tierra de los Caldeos de donde salió Abrán, hijo de Teraj? Pensaba quizá: ¿Por qué debo salir de aquí? ¿Por qué debo dejar Ur de los Caldeos? ¿Pensaba así? ¿Sintió la tristeza de la despedida? ¿Miraba atrás? No lo sabemos. Únicamente sabemos que oyó la Voz que le dijo ¡Véte! Y Abrán decidió seguir la voz. Desde ahora tu nombre será Abrahán Con ese nombre multiplicaré tu descendencia. Nosotros regresamos hoy a estos lugares, porque aquí, antaño, Dios visito a Abrahán. A Abrahán que creyó, lo visitó Dios. Cuando los pueblos y los hombres se inventaban los dioses, vino El que Es. Entró en la historia del hombre y le reveló el Misterio oculto desde la fundación del mundo. 3. Conversación del padre con el hijo en la región de Moria Oyó la Voz que lo conducía. Ahora la Voz se calló. Dentro de un momento construirá el altar del sacrificio, prenderá fuego, atará las manos de Isaacy entonces- ¿qué? arderá la leña apilada... Se ve ya como padre del hijo muerto, que le dio la Voz y ¿ahora se lo quita? No temas, Abrahán, sigue adelante y haz lo que debes hacer. Tú serás padre de muchos pueblos; haz lo que debes hacer, hasta el final. Él mismo detendrá tu mano cuando esté lista para dar el golpe del sacrificio... Él mismo no dejará que tu mano complete lo que ya se consumó en tu corazón. Así tu mano se suspenderá en el aire. Él mismo la detendrá. Y, desde entonces, el monte en la región de Moria se volverá la espera porque en él debe cumplirse el misterio. Porque Dios reveló a Abrahán lo que es, para un padre, sacrificar a su propio hijo la muerte en sacrificio. Oh, Abrahán porque quiso tanto al mundo que le entregó a su Hijo... No olvides este lugar cuando te vayas de aquí, este lugar espera su día. Primeros escritos Pero quizá las líneas más reveladoras del alma de Wojtyla sean las poesías que empezó a escribir cuando tenía diecinueve años. Los ocho poemas del Canto del esplendor del agua son poesía pura a la naturaleza, la mujer y la divinidad, mientras que los cuatro poemas de La cantera de piedra reflejan sus años de obrero durante la ocupación alemana de Polonia. Hace unos pocos años, el poeta que fue elegido Papa confesaba que no había vuelto a escribir: No. Es un capítulo cerrado en mi vida Pero la inspiración puede más y en el verano de 2002, en Castelgandolfo, Karol Wojtyla volvió al cauce del verso para revelar sus pensamientos ante la majestad de la Capilla Sixtina, el deseo- -intenso y frustrado- -de peregrinar a Ur de Caldea como prólogo al Año Santo, o la emoción de la visita del año 2000 a Jerusalén y la roca del Gólgota. Su nuevo Tríptico Romano es un texto difícil, no sólo por el fondo cultural eslavo sino, sobre todo, por ser la obra de un poeta, un teólogo, un filósofo y un místico, todo al mismo tiempo. Aparte de autobiografía espiritual de un Papa peregrino- -como Abraham- el poemario es un bosquejo, en verso, de la teología de la Creación y la teología del cuerpo que empezó a explicar como capellán de universitarios en Cracovia y continuó enseñando como Obispo de Roma en sus primeras catequesis sobre el Génesis. I. ARROYO 1. Asombro El corazón del bosque baja al ritmo de arroyos de montaña, en ese ritmo Te revelas, Verbo Eterno. Qué admirable es Tu silencio en el mundo creado... Estaba Adán solo en ese asombro entre los seres que no se asombraban les bastaba existir. El hombre iba pasando junto a ellos sobre la onda de los asombros... 2. Manantial El corazón del bosque baja al ritmo de arroyos de montaña... Si quieres encontrar el manantial tienes que ir arriba, contra la corriente. Empéñate, busca, no cedas, sabes que tiene que estar allí... ¡Arroyo, arroyo del bosque, déjame ver el misterio de tu principio! Déjame mojar mis labios en el agua de la fuente, sentir la frescura, la frescura vivificante. II. MEDITACIONES SOBRE EL LIBRO DEL GÉNESIS EN EL UMBRAL DE LA CAPILLA SIXTINA 1. Primer Vidente Estoy a la entrada de la Sixtina. Quizá todo esto se podría expresar con lenguaje en el Libro del Génesis Pero el Libro espera la imagen. Y con razón. Esperaba su Miguel Ángel. 2. Imagen y semejanza ¿Por qué precisamente se dijo en ese día: Y vió Dios todo lo que había hecho; y vió que era muy bueno? ¿No lo niegan los hechos? ¡Por ejemplo, el siglo veinte! ¡Y no sólo el veinte! No obstante, ningún siglo puede ocultar la verdad de la imagen y la semejanza. 3. Presacramento En la policromía sixtina el Creador tiene el cuerpo humano. Es un Anciano Todopoderoso- Hombre semejante al Adán creado. ¿Y ellos? Varón y mujer los creó Ambos desnudos... No sentían vergüenza... Y cuando se vuelvan un solo cuerpo -admirable unióndetrás de su horizonte se revela la paternidad y la maternidad. Alcanzan el Principio. Epílogo Y aquí precisamente, al pie de esta maravillosa policromía sixtina se reúnen los cardenales, los responsables de la heredad de las llaves del Reino. Vienen precisamente aquí. Y Miguel Ángel les abraza con su visión. En Él vivimos, nos movemos y existimos La policromía sixtina hablará entonces con la Palabra del Señor: Tu es Petrus- oyó Simón, hijo de Jonás. Te doy las llaves del Reino Los hombres a quienes confió la heredad de las llaves, se reúnen aquí, se dejan abrazar