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30 En la muerte de Juan Pablo II SU LEGADO MARTES 5 4 2005 ABC El magisterio de Juan Pablo II no se limita a las 14 encíclicas, sino que abarca constituciones apostólicas, exhortaciones y cartas apostólicas, algunas de un interés extraordinario. También ha dejado poesías y ensayos que reflejan su alma El otro magisterio del Papa POR JUAN VICENTE BOO ROMA. El taller del orfebre es una pieza de teatro. Persona y acción es un complejo volumen de filosofía. Amor y responsabilidad es un bellísimo ensayo sobre afectividad y familia. Signo de contradicción es un libro de meditaciones predicadas como ejercicios espirituales al Papa Pablo VI en 1976. El autor de obras tan variadas es siempre Karol Wojtyla, estudiante, sacerdote o cardenal, antes de convertirse en el Papa escritor más activo de la historia. El extensísimo magisterio escrito de Juan Pablo II no se limita a las catorce encíclicas sino que incluye también, entre sus grandes documentos, once constituciones apostólicas, quince exhortaciones, cuarenta y dos cartas apostólicas, cinco cartas colectivas y millares de cartas abiertas. La gran mayoría puede encontrarse en internet en español acudiendo a la página web del Vaticano (www. vatican. va) y seleccionando, sucesivamente, El Santo Padre y Juan Pablo II asambleas de obispos, dando en la práctica a la Iglesia latina una buena parte del carácter sinodal típico de las Iglesias orientales. Los diversos sínodos sobre la familia, los laicos, los sacerdotes y los religiosos dieron lugar a las exhortaciones apostólicas Familiaris Consortio de 1981, Christifideles Laici de 1988, Pastore Dabo Vobis de 1992 y Vita Consacrata de 1996. A su vez, la serie de sínodos continentales celebrados en preparación del Gran Jubileo del Año 2000 fructificaron en sucesivas exhortaciones post- sinodales geográficas desde la Ecclesia in Africa de 1995 hasta la última, Ecclesia in Oceania, de 2001, la primera promulgada en internet. A su vez, las cuarenta y dos cartas apostólicas abordan desde temas muy específicos como el modo de santificar las fiestas (Dies Domini, 1998) hasta las directrices para todo un milenio (Novo Millennio Ineunte, 2001) La primera de las cartas apostólicas de gran alcance fue la Mulieris Dignitatem de 1998. A su vez, la Tertio Milennio Adveniente de 1994, marcaba el programa de los cinco años preparatorios del Gran Jubileo. Otras son más específicas. La Ordenatio Sacerdotalis de 1994 establece que sólo pueden recibir el orden sacerdotal los varones, mientras que la Orientale Lumen de 1995 invita a descubrir la espiritualidad de las Iglesias orientales católicas y ortodoxas. Pero el tono más íntimo y el nivel literario más alto se encuentra en las cinco cartas colectivas. En la Carta a los Ancianos de 1999, Juan Pablo II abre el corazón a sus coetáneos para enseñarles a envejecer. La Carta a los Artistas de 1999 es un espaldarazo a todos los creadores. La Carta a las Muje- Nueve constituciones Entre las once constituciones apostólicas sobre el gobierno de la Iglesia destaca en estos momentos la Universi Dominici Gregis Pastor de todo el rebaño de 1996, que fija el reglamento durante el periodo de Sede vacante y las normas para elegir en el cónclave al próximo Papa. Aunque Juan Pablo II prefirió siempre la tarea de apóstol viajero a la de organizador, su pontificado incluyó una reforma administrativa de la Curia Romana mediante la constitución apostólica Pastor Bonus Buen pastor de 1988. Otro documento importante es la constitución Divinus Perfectionis Magister Divino Maestro de perfección de 1983, que simplifica los trámites de canonización, que ahora pueden terminarse en dos o tres décadas en lugar de siglos. Las quince exhortaciones apostólicas son piedras sillares de un magisterio sistemático nacido de los debates de los diversos sínodos de obispos. Juan Pablo II comentó en una ocasión que probablemente pasaría a la historia como el Papa del Sínodo por haber presidido nada menos que quince