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ABC LUNES 4 4 2005 Deportes 111 BALONCESTO ACB Sé que corro un riesgo al parar un año y que cuando quiera volver quizá no tenga sitio aquí ni en ningún club bien. Pero ahora se está poniendo en duda esa progresión. No soy partidario de poner en peligro la existencia del Estudiantes, pero tampoco creo que en este mundo competitivo podamos dar demasiadas ventajas. -Se le nota enfadado... -Estoy muy dolido. Con nadie en concreto, más bien con una situación. Ha sido una de las más desagradables que he tenido que vivir en el club. Nunca he visto este grado de convulsión ni de enfrentamiento tan grande entre personas que están en el Estudiantes para ayudar, porque nadie cae aquí para sacar provecho propio. Y como se ha llegado a una serie de sospechas, que yo no considero justas, con respecto al primer equipo y a lo que es más importante y necesario... Siempre he pensado que el primer equipo es lo más importante, lo que tira de todo. Si no existiera un primer equipo potente, que atraiga gente y que nos dé a conocer, el resto de las cosas del club durarían muy poquito. Son insostenibles. Por eso soy de los que opinan que hay que apoyar mucho más y mejor al primer equipo. Cuando yo era pequeñito en el Ramiro lo que había no era cantera. Yo quería jugar al baloncesto porque había un primer equipo. Sin él seríamos como cualquier otro colegio de Madrid. ¿Lo que más le ha molestado? -Sinceramente, en algunos casos he echado de menos que hubieran querido más al Estudiantes que a sí mismos. Sinceramente. Yo no quería demostrar nada, pero yo me voy del Estudiantes. Tal vez sea que yo quiero más al Estudiantes que a mí mismo. Porque a mí mismo a lo mejor me hubiera convenido coger el contrato, trinco y fenomenal. Y si me echan me echan, y si no me echan... Pero no soy así. Ha habido muchos personalismos y no me gusta que los directivos sean protagonistas. No es un buen camino. En este caso parece que se ha dado esa situación. Alguien ha llegado a decir que el primer equipo estaba cobrando demasiado. Eso es ridículo y no creo que el problema de este club sea precisamente el primer equipo, que ha sido subcampeón de Liga y ha sido capaz de vender a un jugador e ingresar unos dineros para que en el club, entre otras cosas, pueda seguir habiendo baloncesto femenino, escuela, más equipos, camisetas para los chavales... De eso no nos olvidemos. El presupuesto del Estudiantes es uno y lo que va a la plantilla del primer equipo es menos de la mitad, cuando otros equipos están empleando el 75 o el 80 por ciento. Creo que hemos sido muy cuidadosos. Hemos cambiado un jugador en 10 años por motivaciones estrictamente deportivas. ¿Todo esto también ha pesado en su decisión de irse? -Para nada. No me gustaría que quedara esa impresión. Muy al contrario, me voy por lo que he explicado al principio y por nada más. Una cosa es mi decisión y otra mi enfado con una situación concreta. PEPU HERNÁNDEZ Entrenador del Adecco Estudiantes Tal vez quiera al Estudiantes más que a mí mismo, no como otros Anunció hace unas semanas que al final de la temporada no seguirá dirigiendo al primer equipo del club de sus amores. En un gesto torero que puede costarle muy caro, renunció a un seguro de vida, a una oferta por cuatro años, para irse voluntariamente al paro y reciclarse TEXTO: DOMINGO PÉREZ FOTO: DANIEL G. LÓPEZ MADRID. Ha comandado una de las mejores épocas del club del Ramiro y podría seguir engordando su currículo, pero dice haber cumplido un ciclo. -No se ha entendido muy bien su decisión de no continuar. -Mi Directiva me realizó una oferta y yo tenía que dar una respuesta. No hay más. Hay gente que piensa que ha sido algo premeditado. Para nada. No hay nada oculto. ¿Por qué decide parar? -Lo hice en otra ocasión, hace ya cuatro temporadas. Sigo creyendo en los ciclos. Sigo creyendo que los entrenadores necesitamos parar, sobre todo en equipos que no sufren gran variación de un año para otro. Y el Estudiantes no cambia mucho. Si no hay un cambio de ciclos en cuanto a jugadores creo que es bueno que lo haya en cuanto a entrenadores, porque pueden llegar técnicos con más fuerzas, que puedan aportar más que yo. ¿Se va porque ha perdido ilusión? -Yo no dejo mi sitio porque haya perdido fuerza o ilusión, sino porque podría perder fuerza, perder ilusión y no ayudar al equipo en un futuro. ¿Lo suyo ha sido un gesto de una honradez extrema? -Me ofrecían cuatro años de contrato. Eso me hace sentir orgulloso, aunque sea como me propusieron: dos años, posibilidad de corte por ambas En este club nos hemos dicho barbaridades a la cara, pero siempre tomando un café; el problema es no poder decir las barbaridades ni tomar café El primer equipo es lo más importante, hay que apoyarle mejor partes y otros dos años. Pero tengo que responder con lo que yo creo que puedo hacer. Y a lo mejor no puedo responder a esa confianza si no tengo un parón, descanso, me organizo de nuevo como entrenador, vuelvo a colocar mi decálogo donde tiene que estar, doy un tiempo a que los equipos vayan cambiando y se vayan recuperando... Si no hago todo eso podría seguir, pero lo que deseo es seguir fuerte y bien. ¿Era el contrato de su vida? -Económicamente, no. Sí por la duración. En la ACB ningún entrenador ha fichado nunca por cuatro años. -Se ha especulado con que volverá enseguida, con que para porque tiene una gran oferta... -Todo falso. Si me voy es porque en un año no quiero entrenar. Yo sé lo que me gusta el baloncesto y quiero que me guste más. Para que eso ocurra tal vez necesite parar. Sería una indignidad por mi parte, que no va a suceder, dejar el Estudiantes e inmediatamente irme a otro equipo. A mí me gustaría no estar más de un año sin volver a entrenar. Pero corro un riesgo muy grande y puede ocurrir que cuando quiera volver no tenga sitio ni en el Estudiantes ni en ningún otro club. ¿No le da un poco de miedo? -Cuando tomo esta decisión lo hago con todas las consecuencias. ¿Las elecciones en su club han dejado heridas? -No escondo que la situación no es la mejor. Históricamente en el Estudiantes nos hemos dicho las mayores barbaridades a la cara, pero siempre tomando un café tranquilamente porque había confianza y apoyo de un lado para otro. El problema es no poder decir ni las barbaridades ni tomar café. Alguien me ha considerado sólo como un empleado, pero yo, como otra mucha gente, me he considerado algo más. He intentado que esto cambiara y evolucionara, algo que no sólo se lo puede apuntar uno, un directivo, un entrenador o un accionista, sino muchos. Somos muchos los que hemos luchado para que esto cambiara para