Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 Internacional LUNES 4 4 2005 ABC El depuesto presidente decide renunciar para facilitar la transición en Kirguistán Akáyev y una delegación parlamentaria llegan a un acuerdo en Moscú RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. El que fue presidente de Kirguistán durante quince años, ha aceptado cerrar la crisis institucional causada por la revuelta que le derribó del poder el pasado 24 de marzo. Askar Akáyev, refugiado en las afueras de Moscú desde su derrocamiento, convi- Akáyev pronuncia un discurso con la bandera de Kirguistán detrás AFP no ayer con los miembros de una delegación llegada desde su país en presentar su dimisión en una ceremonia oficial que tendrá lugar hoy en la capital rusa. A cambio de su renuncia, Akáyev recibirá inmunidad, garantías de seguridad y la posibilidad de preservar su patrimonio. Si el mandatario kirguís no se echa para atrás en el último momento, el traspaso de poder en el país centroasiático se habrá culminado dentro del marco constitucional. Según el texto del protocolo de cuatro puntos, suscrito ayer en presencia de un grupo de parlamentarios kirguises, encabezados por el presidente de la Cámara, Omurbek Tekebáyev, Akáyev dimitirá mediante un escrito que será rubricado ante notario. Éste es el resultado de unas conversaciones que se celebraron ayer en la sede de la Embajada kirguisa en Moscú y que se prolongaron por espacio de tres horas. Elecciones en junio El compromiso de dimitir de Akáyev, anticipada y voluntariamente está recogido en el punto uno del documento. El apartado dos se refiere a las garantías que recibirá el ex presidente y en el tres se habla de la convocatoria de elecciones presidenciales, previstas en principio para el próximo 26 de junio. Finalmente, en el punto cuatro se establece que serán Rusia y Kirguistán los garantes internacionales del acuerdo. Tekebáyev, presidente del Parlamento elegido en unos comicios cuyos resultados, considerados fraudulentos por la oposición, fueron el detonante del levantamiento que acabó con la presidencia de Askar Akáyev, señaló ayer que ahora se puede hablar de una sucesión ordenada, legítima y constitucional El nuevo Parlamento kirguís, reconocido por la Comisión Electoral Central y por quienes encabezaron la revuelta, es ahora el máximo órgano de poder en Kirguistán. Como primer ministro y, por tanto, presidente en funciones hasta la celebración de las elecciones de las que saldrá el sucesor de Askar Akáyev, fue designado Kurmanbek Bakíyev, líder de la plataforma opositora que dirigió las movilizaciones. Tensión social Según la Constitución, el depuesto presidente debería haber presentado la dimisión en una sesión parlamentaria. Bakíyev, sin embargo, advirtió el pasado viernes que la tensión social que aún reina en Kirguistán no hace recomendable que Akáyev se traslade a Bishkek por el momento. En tal situación, la presidenta del Tribunal Constitución kirguís, Cholpón Bakéyova, dijo el pasado sábado que si los emisarios enviados a Moscú para reunirse con Akáyev traen a Bishkek su renuncia legalizada, el Parlamento podrá aprobarla y poner fin así a la crisis social y política surgida en torno a la legitimidad de los nuevos dirigentes El mandato del depuesto presidente finalizaba el 30 de octubre del presente año.