Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 En la muerte de Juan Pablo II EL FUTURO DE LA IGLESIA CATÓLICA LUNES 4 4 2005 ABC Los cardenales Ratzinger y Ruini, durante la misa en San Pedro REUTERS Los papables no desean especulaciones inconvenientes sobre el resultado del cónclave El cardenal hondureño Maradiaga asegura que no he pensado en ser Papa b Los purpurados coinciden en elogiar el decisivo papel de Juan Pablo II, un Papa Magno, un gran maestro de la fe en la caída del Muro de Berlín J. V. B. CORRESPONSAL ROMA. Son los príncipes de la Iglesia y, tras la muerte de Juan Pablo II, los encargados de designar al nuevo Papa. Los 117 cardenales electores (con derecho a voto en el cónclave) se encontrarán a partir de esta mañana para organizar todos los preparativos del funeral y entierro del Pontífice. Muchos de ellos ya se encuentran en Roma. El cardenal Tettamanzi, por su parte, permaneció hasta hoy en Milán. El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, uno de los principales papables iberoamericanos, reconoció un gran dolor interno, porque es como si hubiera muerto mi padre. Su rostro quedará grabado en la historia de la humanidad Cuestionado sobre sus posibilidades en el cónclave, Maradiaga apuntó que no he pensado en ser Papa. El chileno Jorge Arturo Medina Estévez, protodiácono de la Iglesia católica y encargado de anunciar al mundo el nombre del nuevo Papa, dijo que Juan Pablo II ha sido un Papa Magno, un gran maestro de la fe, un gran pastor. Vaya mi máxima gratitud para él, que me nombró obispo en 1985 Philippe Barbarin, uno de los cinco prelados franceses con derecho a voto, resaltó que lo único que pido a Dios es que, quienquiera que sea el elegido, sea un auténtico santo, en quien se pueda ver la luz de Cristo y el poder del Evangelio. Cuando miremos su cara, cuando le oigamos hablar, deberíamos tener una impresión parecida a la que causó Juan Pablo II en 1978: la de que Cristo caminaba entre nosotros El cardenal Tettamanzi ora por el Papa en la catedral de Milán Valiente testigo del Evangelio Por otro lado, el prefecto para la Congregación del Clero, el colombiano Darío Castrillón, sostuvo que Dios iluminará a los purpurados para que el sucesor de Juan Pablo II interprete el pensamiento de Cristo El cardenal aseguró que en este momento, sentimos dolor por el fallecimiento del vicario de Cristo, pero Jesús nos dará las luces para que los cardenales escojan un hombre que pueda interpretar el pensamiento de Cristo El presidente de la Conferencia Episcopal alemana, Karl Lehmann, alabó la figura de Juan Pablo II, a quien calificó de valiente testigo del Evangelio e hizo expresa referencia a su incidencia en la caída del comunismo en Europa oriental. Sus decisiones han hecho caer muchos muros, entre ellos el Telón de Acero. Su imperturbabilidad en la fe, incluso en las situaciones más difíciles, trajo mucha esperanza. Se nos ha ido un valiente testigo del Evangelio, una gran personalidad de la historia del mundo y un ejemplo permanente no sólo para los católicos, si- AFP Está delante de Dios Por su parte, el primado de Bélgica, Godfried Danneels, rechazó cualquier especulación en torno a la sucesión de Juan Pablo II, que juzgó de inconvenientes Sobre el Papa, ha demostrado que era igual de grande en su sufrimiento. Nuestro Papa está ahora delante de Dios, como cualquier mortal El cardenal Medina, quien anunciará al mundo el nombre del nuevo Papa, dijo que Wojtyla ha sido un gran maestro de la fe no para toda la humanidad afirmó el cardenal de Maguncia. Otro alemán, el cardenal Walter Kasper, elogió el papel clave de Karol Wojtyla en el final de la Guerra Fría y la reunificación de Alemania. El pueblo alemán está muy afectado por su muerte porque hemos tenido mucho respeto y mucho amor hacia él indicó Kasper, quien destacó que Juan Pablo II fue una referencia durante estos 26 años, y ahora estamos rezando a Dios para que le recompense por todo lo que ha hecho por los alemanes Kasper, quien preside la comisión vaticana para la unidad de los cristianos, reconoció que el trabajo del Papa fue determinante para la caída del Muro de Berlín y del Telón de Acero