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ABC LUNES 4 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II VIGILIA EN EL VATICANO 15 María, Fran, Daniel, Manuel y Patricia forman parte de ese grupo- ponga que no todos hemos nacido en Salamanca, que también hay quien es de Cáceres y Zamora No sospechaban que su viaje de estudios iba a derivar en ser testigos de excepción de la muerte del Santo Padre, aunque, según relataban en la madrugada de ayer, el viernes ya notaron un nerviosismo especial entre los vigilantes de alguno de los museos vaticanos. No se trataba de un grupo de peregrinos, ni siquiera de personas muy religiosas, salvo en el caso de una de las chicas. Sin embasrgo, tampoco ellos quisieron moverse de la plaza de San Pedro. Soy agnóstico, pero mire, cuando han anunciado la muerte me he puesto a llorar. Aquí hay una atmósfera especial, imposible de explicar, y la prueba es lo que me ha sucedido Otra joven mostraba su carne de gallina cada vez que las campanas tocaban: Qué feo queda cada vez que suenan, producen un sentimiento estremecedor. Queremos recordar al Papa como alguien vivo, no muerto. Esta noche me quedaré aquí, pero mañana me iré, no voy a ver su cadáver A pocos metros de allí, en otro grupo hacían corro sentados, con las manos enlazadas y escuchando cómo uno de ellos leía distintos pasajes de la Biblia. Un sacerdote de origen asiático, vestido de negro y con alzacuellos, se perfilaba como el dinamizador. Curiosamente, el joven encargado de la lectura lo hacía en voz baja y, sin embargo, a esas horas, pasada ya la una de la madrugada, se le podía escuchar con nitidez a poco que uno se acercara a ellos. Había miles de personas concentradas y, sin embargo, el silencio era total. Cuenta atrás Las escenas de emoción, los cantos religiosos- -algunos de ellos repetidos muchas veces- -y las oraciones se prolongaron hasta las tres de la madrugada. A partir de entonces la plaza empezó a quedar semidesierta, sólo permanecía allí la muchachada que se acomodaba en el suelo de la mejor forma posible para afrontar la segunda noche a la intemperie. A las siete menos cuarto de la mañana llegaban las primeras luces del alba. Para entonces el frío había calado hasta los huesos de todos los que allí estaban. Unos tímidos rayos de sol se percibían como una auténtica bendición. Era el momento del capuchino en el bar cercano, pagado siempre aunque pocas veces sin saber por quién, de recoger los sacos y las mantas, de prepararse para la misa solemne en honor del Papa. Ya a las diez no cabía nadie allí. Banderas de muchos países ondeaban al viento. Se proyectaba la imagen de Juan Pablo II y el aplauso y los vítores se sucedían de inmediato. Y entonces comenzó la ceremonia religiosa, y el recogimiento fue total. Empieza la cuenta atrás para la llegada de un nuevo Pontífice. Leonardo Sandri, la voz que anunció el fallecimiento El protocolo estipulaba que quien tenía que dar la fatal noticia era el vicario de Roma, Camilo Ruini. Sin embargo, poco antes de las 21.55, el sustituto del secretario de Estado vaticano, Leonardo Sandri, salía del palacio apostólico y anunciaba al mundo, en la plaza de San Pedro, la muerte de Juan Pablo II. El Santo Padre ha muerto esta noche a las 21.37 en su apartamento privado Los aplausos de decenas de miles de fieles reconocieron la labor del Papa y daban comienzo a la vigilia nocturna. Las escenas de emoción y las oraciones se prolongaron durante toda la noche en la plaza de San Pedro A las diez de la mañana no cabía nadie en la explanada, y banderas de muchos países ondeaban al viento El Rosario de las seguidoras de la Madre Teresa Dos mujeres maduras, vestidas con hábitos blancos con listones azules, llegan hasta la plaza de San Pedro y se ponen a rezar el Rosario. Son dos misioneras de la Caridad, la orden fundada por la Madre Teresa de Calcuta, una de las figuras que más impresionó a Juan Pablo II. Una de ellas, bajo cuya toca se insinúa un pelo castaño ya canoso, de ojos pequeños, azules, y una sonrisa casi inabarcable, hace un pequeño alto en la oración y dice: Hoy es una gran fiesta de la Divina Misericordia. El Papa está con Dios y reza por nosotros El llanto de los más jóvenes inundó la plaza de AP AFP San Pedro tras conocerse la noticia de la muerte del Papa El diario vaticano lanzó una edición extra Dos horas después de que se conociera el fallecimiento del Papa, el diario oficial del Vaticano, L Osservatore Romano difundió una edición extra con el título: Hoy, sábado 2 de abril de 2005 a las 21: 37, el Señor ha llamado consigo a Juan Pablo II Debajo, una gran foto con la imagen del Papa sentado y de espaldas sosteniendo la cruz. Bajo el título, las frases: Nos has dejado, Padre Santo. Te has consumido por nosotros. Ahora, nos sentimos abandonados. Pero tú cógenos la mano y guíanos con esa mano que en estos últimos días se hizo palabras. Gracias, Padre