Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 3 4 2005 En la muerte de Juan Pablo II 77 En sus veintiséis años de Pontificado, el Papa se caracterizó por trasladar, en numerosísimos viajes, su doctrina a todos los rincones del planeta Dominum et Vivificantem 18 de mayo de 1986 Destaca esta encíclica la relación existente entre el Espíritu Santo y la Iglesia, la lucha permanente que el materialismo y el marxismo ofrecen a la dimensión espiritual del hombre y el optimismo que, a pesar del pecado, debe sostener al cristiano. La resistencia al Espíritu dice la encíclica encuentra su máxima expresión en el materialismo, ya sea en su forma teórica, como sistema de pensamiento, ya en su forma práctica, como método de lectura y valoración de los hechos Por principio y por hecho, el materialismo excluye radicalmente la presencia y la acción de Dios, que es Espíritu, en el mundo, al ser un sistema esencial y programáticamente ateo. Con esta encíclica termina la serie trinitaria, iniciada con la Redemptor hominis y seguida de la Dives in Misericordia Con ella, no sólo el Papa concluye un ciclo, el dedicado a la Santísima Trinidad, sino que también hace referencia al mundo más específicamente espiritual, representado, de algún modo, por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo el Dios desconocido como le denomina el Papa utilizando el término acuñado por San Pablo en su discurso en Atenas, no es sólo un adorno en el dogma católico. La ignorancia de que hacen gala los cristianos es perjudicial y lleva consigo una inflación de activismo. luz de María dice Juan Pablo II en este texto la Iglesia lee en el rostro de la mujer los reflejos de una belleza que es espejo de los más altos sentimientos de que es capaz el corazón humano: la oblación total del amor, la fuerza que sabe resistir los más grandes dolores, la fidelidad sin límites, la laboriosidad infatigable La Virgen es presentada como modelo para hacer frente a las pruebas y contrariedades de la vida pero también como un modelo de unión con Dios y de solidaridad hacia los que más sufren, como se pone de manifiesto especialmente en su gesto materno y solícito al pie de la Cruz. Toda la teología mariana del Papa queda reflejada en este importantísimo documento. Es de sobra conocido el amor de Juan Pablo II hacia la Madre de Dios, simbolizado en su propio lema episcopal: Totus tuus Pero ese amor, en el caso del Pontífice polaco, no se limita tan sólo a una relación sentimental o devota. Juan Pablo II, posiblemente desde sus tiempos de profesor en Cracovia, elaboró toda una mariología que sitúa a Cristo en el centro. Para él, la misión de Cristo no consiste sólo en la redención del hombre, o dicho de otro modo, la verdadera redención se cumple no sólo con la liberación del pecado. Cristo ha venido a hacer del hombre hermano suyo y eso significa que debe hacerle, de una manera más plena, hijo de Dios Pero también significa que tiene que ofrecerle al hombre la oportunidad de compartir no sólo el Padre, sino también la Madre. La mariología del Papa pasa, pues, por la contemplación de la Virgen como Madre común. Madre del Redentor- Redemptoris Mater pero, gracias a la donación que Él nos hizo de ella, Madre también de todos y de cada uno de nosotros. Madre AP común que, con el Padre común, nos hace hermanos suyos. Sollicitudo rei Socialis 30 de diciembre de 1987 Escrita para conmemorar el XX aniversario de la Populorum progressio de Pablo VI, es la segunda encíclica social de Juan Pablo II. Manifiesta la preocupación de la Iglesia ante la grave situación económica mundial que afecta sobre todo a las naciones más pobres y que provoca en muchos un sentimiento de desesperación que favorece el auge de la violencia. El Papa vuelve a insistir de nuevo en que la fe lleva consigo la lucha por la justicia social y no duda en denunciar por este motivo aquellos sistemas que llevan consigo la explotación del hombre, ya sean capitalistas o marxistas. (Pasa a página siguiente) Redemptoris Mater 25 de marzo de 1987 Con esta encíclica se anticipa el Año Mariano. En este documento se desglosa la doctrina del Concilio sobre la Virgen, presentando la función que juega en la historia de la Iglesia y de la Humanidad. A la