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ABC DOMINGO 3 4 2005 Nacional 15 nar, el PNV, tras conversaciones El lendakari corre un lista está sometido a la dirección política de la organización y no a con Jaime Mayor Oreja y el propio alto riesgo con su la inversa. El ejecutivo es el insAznar, se aviene a votar la investidura de éste último en el Congreso iniciativa y se lo hace trumento del partido para la consecución de la liberación naciode los Diputados a cambio de la accorrer también al nal Los lendakaris que han sido, tualización del Concierto EconómiPNV. Llegado el desde Aguirre hasta Ibarretxe, paco y la agilización de algunas transferencias. También entonces el tacmomento, la gloria y la sando por Garaikoetxea, deben efectuar su descargo ante los órtismo resultaba evidente: aunque perdición estarán para ganos internos estatutarios y acaen Vitoria gobernaba el PNV con Ibarretxe a una tar su disciplina. los socialistas, la ejecutiva nacionaLa razón última de la escisión lista creía que el estatuto- -espemínima distancia del nacionalismo vasco en 1986 cialmente en sus aspectos financieconsistió en la diferente concepros- -disponía de más recorrido y ción entre distintos sectores sola adquiescencia del gobierno cenbre la función y protagonismo del tral resultaba del todo necesaria papartido y del gobierno. Garaicoetxea, y el nacionalisra agotarlo. El PSOE, además, atravesaba por sus peomo guipuzcoano más resentido con el bizkaitarrisres momentos de depresión y sobre sus espaldas remo bilbaíno, propugnaba que el Ejecutivo dispusiecaían las enormes losas del terrorismo de Estado y ra de una mayor autonomía y que el presidente estugravísimos casos de corrupción. El oportunismo de viese liberado de la disciplina propia de la militanXavier Arzalluz emergió de nuevo: declaró enfáticacia. Por otra parte, Garaicoetxea y los que con él mente que él se fiaba de un castellano viejo como formaron Eusko Alkartasuna, creían anacrónica la Aznar y para certificarlo pisó la sede central del PP en concepción confederal del País Vasco y escasala calle Génova de Madrid en cuyo auditorio ofreció mente funcional para el ejercicio del gobierno dauna rueda de prensa. De todo aquello nada queda. das las fortísimas y extensas competencias de las Todos estos antecedentes, y otros, no son desconoDiputaciones Forales que no permitían, desde el cidos para Ibarretxe, ni para su gobierno. Tampoco punto de vista de una nacionalismo más moderpara el partido, pero el contexto político ha cambiano construir la nación vasca do radicalmente y aquellos episodios tácticos no son La pugna en el PNV fue brutal y el aparato alarposibles ahora. A partir de 1997, después del asesinamado ante la popularidad de Garaikoetxea y la posito de Miguel Ángel Blanco y la formación del espíribilidad de que impusiera sus tesis, reclamó la presentu de Ermua el nacionalismo vasco se adentró en cia al frente de EBB de Xabier Arzalluz que la había un camino de connivencia con la banda terrorista dejado temporalmente- -apenas dos años- -en maETA para rescatarla de la derrota militar acumunos de Roman Sudupe. El 19 de febrero de 1968, el lar fuerzas nacionalistas y evitar que la extinción azkoitarra se pone al frente del partido y descabalga de los terroristas conllevase, por simpatía, la del proal navarro; las tesis más tradicionales siguen vigenpio nacionalismo. tes y Garaikoetxea es literalmente fulminado y sus Sin embargo, sería muy precipitado afirmar que el seguidores expulsados. El primer lendakari de la dePNV no ha establecido algunas cautelas y dejado algumocracia, el primero en serlo en plenitud estatutanos portillos abiertos. El partido acumula una gran ria, es arrumbado sin contemplaciones. El poder siperspicacia histórica y dispone de un finísimo instingue donde solía: en Sabin Etxea (la casa de Sabino to de supervivencia. La clave para un posible retorno Arana, sede del PNV) en pleno centro de Bilbao. sobre los pasos del proyecto secesionista planteado está en que es formalmente una iniciativa del lendakari La denigración como sistema depurativo y de su gobierno, que, a su vez, es tripartito y, por lo Se trata de un poder sin correlato de responsabilitanto, no está bajo la íntegra disciplina del partido. En dad; impone pero no responde sino asambleariaun determinado momento, cuando convenga o se acermente. Nunca antes de Garaikoetxea un dirigente que la derrota, o cuando la evaluación táctica que cíclinacionalista dispuso de mejor y mayor popularidad camente realiza el PNV lo aconseje, Juan José Ibarreen la militancia y en la ciudadanía, pero el partido txe será prescindible y con él su propuesta. es totémico y desafiarle es tanto como un suicidio El poder irresponsable del partido para aquel que cae en la tentación. José Antonio ArEs una característica del paleolítico político la bicedanza podría ofrecer también algún testimonio vafalia en el ejercicio del poder en el Partido Nacionalioso al respecto Se enteró por la Prensa de que lista Vasco. Según una inveterada tradición reflejano sería el candidato a la presidencia del gobierno da en los estatutos del partido, el gobierno nacionavasco en las elecciones de octubre de 1998. No protes- tó en público, como no lo han hecho otros, porque el aparato mediático en manos de la 1 organización tritura la disidencia. A través del último periódico de partido que queda en los países de Europa occidental- -el diario Deia- -y de la revista interna- -Euskadi- mediante un, a menudo, anónimo e implacable servicio de prensa, aquel que discrepa puede verse inundado, incluso, de acusaciones procaces y de contenido personal. La disidencia es tratada con enorme crueldad y saña. La explicación del fracaso del PNV en el ámbito de la comunicación reside, precisamente, en la reactividad a cualquier forma de transparencia, a cualquier sistema de constraste o de asunción democrática de las críticas. Esta concepción hermética y regimental es la que impulsa la infiltración del partido en todos los ámbitos sociales. Incluso el lendakari puede ser vigilado si se observan síntomas de debilidad en la estricta observancia de la ortodoxia interna. Luis María Retolaza, consejero del Interior del gobierno vasco presidido por Garaikoetxea, y un mando de la Ertzaintza luego asesinado por la banda terrorista de ETA, fueron judicialmente condenados por escuchas ilegales nada menos que al propio Carlos Garaikoetxea. Con estos antecedentes y en las actuales circunstancias, Ibarretxe corre un alto riesgo porque él con su iniciativa- -no tan consensuada con el partido como se hace ver- -se lo hace correr también al PNV. Llegado el momento, la gloria y la perdición estarán para el lendakari a una mínima distancia. Si no hay plan, ahí estará el PSE Una cosa es segura: Ibarretxe no arrastrará al PNV. Será, en todo caso, al contrario, en particular si la izquierda española, como es costumbre inveterada en ella, acude en socorro del nacionalismo una vez más y perdona de nuevo su traición y olvida- -ahora sí- -la sangre derramada de un Enrique Casas, un Fernando Múgica o un Fernando Buesa, además de otros concejales, cargos y militantes, asesinados por los que en dos ocasiones en los últimos años pactaron con los nacionalista. El plan alternativo al fracaso de Ibarretxe, cuestión aún no dirimida, es el regreso a las fórmulas tactistas de los años ochenta y primeros noventa. No es nada seguro que los socialistas hayan aprendido determinadas lecciones como más adelante trataré de argumentar al analizar la respuesta política, que no jurídica, que el gobierno de Rodríguez Zapatero, ha dado a la propuesta secesionista del Parlamento Vasco. La conclusión provisional es que Ibarretxe, al renovar el alegato independentista del fundador del PNV, puede también terminar como él: despreciado por su alocamiento, aunque en este caso sea en sentido inverso. Y remitido al panteón de los muy ilustres nacionalistas que ahora, en vez de pasar a los libros de historia, son recompensados con la presidencia de una empresa pública. Además, el PNV ya tiene la coartada perfecta: podrá aducir que Ibarretxe estaba advertido. Es cierto, lo estaba. Un grupo de asesores, algunos muy próximos al PNV, alertó al lendakari de las carencias de su iniciativa. El informe lo publicó el diario ABC el 8 de septiembre de 2003, después de que el mismo periódico, bajo la dirección de este autor, desvelase el contenido íntegro de la propuesta separatista. Los técnicos avisaron al presidente del gobierno vasco de múltiples fallas en su planteamiento. A ninguna de estas advertencias ha hecho caso Juan José Ibarretxe. Porque no ha querido o porque no ha podido. Por eso, bordeando el precipicio con temeridad, el PNV hará con el Plan Ibarretxe lo que convenga a sus intereses en el momento oportuno. Si tomó por loco a Sabino Arana cuando aconsejó una liga de vascos españolistas ¿por qué no habría de prescindir de un dirigente que, alterando la sacrosanta tradición de pragmatismo del nacionalismo, con asunción de un protagonismo que no le corresponde en el reparto interno del poder, impulsor de una propuesta inviable, pone en riesgo los intereses de la comunidad nacional La historia tiende a ser circular y sus guiones suelen parecerse aunque los escenarios- -Larrazábal 1893 y Ajuria Enea 2003- -sean tan diferentes.