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ABC SÁBADO 2 4 2005 59 Un libro inédito de Elias Canetti, Fiesta bajo las bombas muestra al escritor como un severo odiador El Museo Picasso de Málaga revisa la pasión del artista por la tauromaquia Reúne 61 obras, en las que el protagonista es el toro como energía sexual b La exposición fue inaugurada por el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves; Christine y Bernard Ruiz Picasso, y la consejera de Cultura, Rosa Torres JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. Sesenta y una obras procedentes de museos y colecciones privadas de Alemania, Francia, Estados Unidos y España configuran una interesante muestra, que cuenta además con ocho importantes piezas arqueológicas, seis de ellas ibéricas, una de época romana y otra persa. Christine Ruiz Picasso recordó durante la presentación de la exposición esa pasión del artista por los toros, una afición, dijo, que nació en su infancia. La muestra recoge un dibujo de 1889- 90, El pequeño picador que fue el primer documento del pintor sobre la fiesta nacional. Tenía tan sólo nueve años. La nuera del pintor se refirió a las corridas de toros en el sur de Francia, que le permitían ponerse en contacto con sus raíces y con sus amigos del exilio. Por su parte, Bernard Ruiz Picasso destacó varios iconos de la obra de su abuelo como el toro, el caballo y la paloma. Y también resaltó la figura ICAL de la mujer, otra de las grandes constantes de su vida. La tauromaquia es un motivo muy picassiano, que le apasionó y que representó constantemente a lo largo de su carrera. Picasso. Toros se centra en la corrida y la figura del toro, mostrando una mezcla de belleza y violencia, así como de sensualidad y sexualidad. El director del museo, Bernardo Laniado- Romero, explicó que existe una estrecha relación en la obra de Picasso entre el toro y la sexualidad. El toro es la energía sexual y la fuerza incontrolable, al que se le permiten todas las transgresiones. Duelo vida- muerte Las obras sobre la corrida proyectan esa gran ansiedad en el duelo vidamuerte, toro- torero, picador- caballo. El toro es el que generalmente agrede, rara vez es el agredido. En este apartado figuran sus primeros óleos Tres años de trabajos Director: Rafael Doctor. Arquitectos: Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla. Presupuesto: 34,5 millones de euros. Superficie: Más de 8.500 metros cuadrados. Hay cinco salas de exposiciones, con una superficie de 3.400 metros cuadrados. A ellos hay que sumar otros 180 metros cuadrados de la sala de proyectos Laboratorio 987 y la posibilidad de exhibir obra en los patios (1.300 metros cuadrados) Colección: Iniciada en 2003, cuenta por el momento con 900 obras de 153 artistas nacionales e internacionales. La tienda, cafetería y restaurante se ubican en una nave en la cara sur. En el ala este se hallan los almacenes, el área de carga y descarga, oficinas, conservación y documentación. Desde el vestíbulo se accede a la Biblioteca y al Laboratorio 987 ron fascinados y con ganas de volver añadió. La sede del MUSAC ha sido diseñado por los arquitectos Luis Moreno Mansilla y Emilio Tuñón, ambos ganadores en 2003 del premio Nacional de Arquitectura por el Auditorio Ciudad de León. El edificio requirió una inversión de 34,5 millones de euros y consta de cinco salas expositivas, con una superficie de 3.400 metros cuadrados y de un espacio específico para el desarrollo de propuestas marcadas por la radicalidad expresiva, denominado Laboratorio 987 Más de 8.500 metros cuadrados de superficie ocupa este museo, cuya fachada exhibe una geometría compleja de cuadrados y rombos y aparece recubierta por 3.351 cristales, de 37 colores diferentes, que están sustentados por quinientas vigas de hierro. La digitalización de la vidriera El Halconero del siglo XIII, de la Catedral de León, ha sido la inspiración de la fachada. La muestra recoge un dibujo, El pequeño picador que el artista realizó con tan sólo nueve años de toros, conservados en el Museo Picasso de Barcelona y realizados en 1896. La exposición, que se podrá contemplar hasta el 3 de julio, presenta un recorrido a través de su carrera desde las primeras representaciones taurinas en Málaga, en las que se refleja un minucioso estudio de la lidia. La obra más importante y singular de la década de los cuarenta es Cabeza de toro de 1942, donde el artista descontextualiza y deconstruye dos elementos de una bicicleta para ofrecer una obra maestra. También figura una magnífica serie de once litografias de 1945. Para Picasso, la representación de la corrida se convierte en soporte para expresar un simbolismo muy complejo en torno a la muerte y el sexo. La Fiesta, considerada como una metáfora de la vida no sólo por su violencia, sino también porque pone en juego la lucha por el poder y el éxito así como las estrategias de seducción de la virilidad y de la feminidad. La muestra se completa con piezas arqueológicas. Conocido es el interés del artista por la escultura ibérica desde que en 1906 pudo apreciarla en la primera gran exposición del Louvre. Picasso coleccionó piezas arqueológicas, entre ellas un toro persa, presente en esta exposición. Un fotógrafo retrata uno de los cuadros de temática taurina de Picasso en el museo malagueño EFE