Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
48 SÁBADO 2 4 2005 ABC Sociedad El Papa agoniza en el Vaticano, eclipsadas las últimas esperanzas de recuperación Perdió el conocimiento al anochecer mientras la Plaza de San Pedro se llenaba de fieles b Falsas alarmas circularon a lo largo de toda la noche, mientras miles de fieles intentaban averiguar el estado del Papa mirando las luces de sus apartamentos JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Las últimas esperanzas de recuperación del Papa se eclipsaron ayer cuando la noche caía sobre Roma y el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro- Valls, anunció que las condiciones generales y cardio- respiratorias del Santo Padre se han agravado todavía más. Se registra una hipotensión arterial cada vez más grave mientras que la respiración se ha vuelto superficial El fiel portavoz durante veinte años, que era doctor en medicina antes de iniciar la profesión de periodista, añadió que se ha consolidado un cuadro clínico de insuficiencia cardiocirculatoria y renal. Los parámetros biológicos están en notorio peligro Aún así, Navarro- Valls señalaba que el Santo Padre, con visible participación, se une a la plegaria de quienes le asisten Poco más tarde, durante la solemne misa en la basílica de San Juan de Letrán, el vicario del Papa para la diócesis de Roma, Camillo Ruini, comentaba en su homilía que Juan Pablo II ya ve y toca al Señor. Está ya unido a Jesucristo, nuestro único salvador El cardenal comentaba con esas palabras la enorme fe del Papa, pero en cierto modo estaban dejando de ser una metáfora para convertirse poco a poco en realidad. Ventanas encendidas Pasadas las ocho de la tarde, cuando la misa a la que habían acudido todas las autoridades italianas- -desde el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, al primer ministro Silvio Berlusconi- -y todos los líderes políticos tocaba a su fin, la noticia de que el Papa había perdido el conocimiento se difundía por todo el mundo. Casi al mismo tiempo, el cardenal Dionigi Tettamanzi celebraba misa en la catedral de Milán en una cadena ininterrumpida de sufragios que recorrían todo el globo según los diversos husos horarios. En la Plaza de San Pedro era ya de noche, y la oscuridad hacia resaltar dos ventanas encendidas. Una era la del estudio privado del Papa- -desde la que se ha asomado tantas veces en estos 26 años y, por ultima vez, el pasado miércoles- y la contigua de la izquierda, era la del secretario personal del Santo Padre, Stanislaw Dziwisz, quien le había administrado la unción de los enfermos en la tarde del jueves, cuando se produjo el primer gran declive en la sa- Miles de personas acudieron en la noche de ayer a la plaza de San Pedro en torno a una gran vigilia EPA En manos de seis médicos y de Dios Joaquín Navarro- Valls relataba en una de sus comparecencias las horas que vivió el Papa durante toda la jornada de ayer. Así indicaba que hacia las 7.15, recordando que hoy es viernes, el día en que hace habitualmente el Vía Crucis, pidió que le leyesen las 14 estaciones. Siguió con atención la lectura de los textos, santiguándose en cada una de las estaciones. Poco después dijo que quería rezar la Liturgia de las Horas y pidió que le leyesen la de Tercia Era la imagen de un Papa orante y sereno, en paz consigo mismo y preparado para su gran encuentro con Dios. Pero su situación era grave, pues las constantes biológicas permanecían alteradas, y la tensión arterial era inestable Quizá hubiera sido prudente trasladarle al Gemelli pero, según Navarro- Valls, cuando le comunicaron la gravedad real de la situación, el Papa preguntó si era estrictamente necesario ir al hospital. Como le dijeron que no, ya que en su apartamento estaba garantizada la asistencia completa, decidió quedarse Su salud quedaba a cargo de seis médicos. Su vida, en las manos de Dios.