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12 Nacional SÁBADO 2 4 2005 ABC elecciones vascas Informe Las cuentas de Ibarretxe no están todo lo saneadas que los nacionalistas presumen. Los últimos cuatro años han visto consolidado el estancamiento de una economía, la vasca, marcada por el éxodo de empresarios. Y más, con el plan secesionista de fondo El parón económico de la no España TEXTO: MANUEL MARÍN MADRID. Cuando el 12 de septiembre de 2002, el Círculo de Empresarios advertía en un comunicado del nuevo escenario político y económico que nacía con los últimos trámites de la nueva Ley de Partidos, que a la postre permitió la ilegalización de Batasuna en marzo de 2003, emplazaba a la colaboración de todos los partidos políticos y fuerzas sociales para fomentar un diálogo sincero y la búsqueda de espacios de consenso para conseguir esa deseada convivencia pacífica Subyacía una preocupación latente por las consecuencias no sólo políticas, sino también económicas y sociales, en el desarrollo de la legislatura. Había transcurrido ya el primer año de la legislatura del tripartito nacionalista vasco, con Juan José Ibarretxe a su frente y el horizonte presentaba más dudas que certidumbres. Evolución de la participación del País Vasco en la población, el empleo y el PIB de España, 1980- 2002 7,5 7,28 (Datos en sobre el total español) PIB Empleo Población 6,37 5,56 5,53 5,07 5,0 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 7,0 7,17 6,5 6,04 6,0 5,5 5,69 5,46 6,26 en que la Tesorería de la Seguridad Social haya concluido que existe un déficit entre las cotizaciones y las prestaciones de unos 128 millones de euros, de los cuales 41 corresponden a la diferencia entre cotizaciones y pensiones. Todo esto sólo se traduce en que los jubilados del País Vasco consiguen completar sus ingresos gracias a que, con el sistema de caja única para toda España, reciben una transferencia de recursos desde otras regiones, siendo así beneficiarios de la solidaridad del resto de los españoles concluye Buesa. Déficit en 2010 de 525 millones Pero más allá, las cifras no auguran un mejor futuro para los próximos años ya que las estimaciones pasan por que hasta el año 2010 el número de afiliados a la Seguridad Social aumentará en el País Vasco en un 12 por ciento (llegarán casi al millón de cotizantes) y el de pensionistas lo hará en un 11 por ciento: de 433.000 que hay ahora, a 482.000 al final de la década. En este punto, el catedrático Buesa calcula que la recaudación alcanzará en ese año los 5.662 millones de euros, pero las pensiones requerirán de un mínimo de 6.187 millones. Por ello, alcanza la conclusión de que el déficit actual llegará a multiplicarse por trece y rondará los 525 millones de euros. Lógicamente- -añade a más a más- -se puede afirmar que ese sistema no es sostenible en un País Vasco independiente El informe económico, orientado a predecir el desastre económico que supondría para el País Vasco una hipotética declaración de independencia respecto a España, deja bien a las claras que el triunfo eventual del plan Ibarretxe empobrecería sus arcas hasta extremos insostenibles. Afiliados y pensionistas de la Seguridad Social (Datos en miles de personas) 1.000 900 859,6 873,4 887,3 901,4 914,8 927,6 939,7 951,0 961,5 Incertidumbre del plan Ibarretxe Pero aquella exhortación del Círculo de Empresarios Vascos cayó en el saco roto de un Ejecutivo nacionalista que ya tejía con sus primeros hilos el plan Ibarretxe. De nada sirvió tampoco la defensa cerrada que de la vigencia del Estatuto de Guernica hicieron los empresarios, preocupados por un escenario global de incertidumbre económica, que puede acentuar la desaceleración del crecimiento registrada en la primera mitad del año Era 2002. La legislatura llegó a su fin semanas atrás, y la desaceleración económica se ha trocado en estancamiento. Buena parte de la culpa ha sido de la incertidumbre generada por la evolución del plan soberanista, pese a su rechazo por el Congreso el pasado 1 de febrero. Es lo que el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Mikel Buesa ha dado en llamar la economía de la secesión en un completo estudio sobre los costes de la no España más que negativos para la sociedad vasca. Algunos datos de ese estudio certifican no sólo el parón de la economía vasca, sino que auguran un hipotético pésimo futuro en el caso de que Euskadi llegara a la independencia. 800 700 600 500 400 839,9 429,3 432,9 438,9 440,1 447,1 451,4 456,2 464,1 472,7 481,8 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 Infografía ABC 2010 tura se ha consolidado la tendencia de los últimos veinte años, según la cual unas 16.000 personas abandonan el País Vasco cada año, y llegan sólo 12.000. Conclusión, un saldo negativo de 4.000 personas que dejan de habitar en el País Vasco; el número de empleos en esa Comunidad en el año 2002, a mitad de legislatura, fue de unos 915.000, Cuatro de cada diez empresas vascas estudian ya fórmulas alternativas, entre ellas salir de esa Comunidad Los expertos calculan que si hubiera paz, el País Vasco sería un 25 por ciento más rico y tendría 300.000 habitantes más Los pensionistas vascos sólo pueden completar sus ingresos gracias a la caja única española un 20 por ciento mayor que el de hace veinte años. Si se comparan estos datos con el global de España- -aumento superior al 30 por ciento- -no es difícil concluir el retroceso vasco. El informe elaborado por Buesa recuerda cómo paulatinamente ha ido descendiendo la influencia del PIB del País Vasco en el conjunto español, ya que a comienzos de los ochenta representaba el 7,3 por ciento y ahora está rondando el 6 por ciento, por debajo incluso del 6,4 que suponía en el año 2000. ¿Deslocalización o huida? Primero, porque las empresas de esa Comunidad se encuentran muy estrechamente vinculadas al mercado español ya que el 85 por ciento de las transacciones comerciales externas del País Vasco, bien sean importaciones, bien sean exportaciones, tienen lugar dentro del espacio europeo y una media del 60 por ciento, sólo en España. Segundo porque ello obligaría a una deslocalización o traslado de muchas de estas empresas a otras regiones españolas para poder sobrevivir. Y tercero, y es un dato objetivo, porque ya en estos momentos, cuatro de cada diez empresas han empezado a evaluar estrategias de futuro alternativas a su actual situación y, entre otras posibilidades, la más citada es el abandono del País Vasco. En este clima, la incertidumbre, casi la peor de las consejeras para la labor de las empresas, ha hecho del País Vasco su patria. Desequilibrio en la Seguridad Social En otro ámbito de cosas, diversos informes económicos reflejan cómo la situación financiera de la Seguridad Social en el País Vasco presenta un desequilibrio que, si bien no resulta insalvable, sí requiere de la solidaria mano del resto de España para sostenerlo. El envejecimiento de la población vasca, uno de los más acentuados de España, es el motivo. Según Buesa, si mediada la legislatura que ahora ha concluido el 20,8 por ciento de los vascos era pensionista, en el conjunto de España ese porcentaje no alcanzaba el 19 por ciento. Así, mientras que en Euskadi hay 1,99 afiliados a la Seguridad Social por cada pensionista, en España esa ratio se sitúa en 2,08. Todo ello ha desembocado ¿300.000 habitantes de menos? Pero futuribles aparte, los datos objetivos de la vida social y económica vasca resultan tozudos: de no existir violencia y persecución a los constitucionalistas en el País Vasco durante las últimas tres décadas, tendría cerca de 300.000 habitantes más; su Producto Interior Bruto sería un 25 por ciento superior al actual; su economía habría ganado en productividad y competitividad; y su participación en el mercado de trabajo español no habría descendido en dos decenios desde el 6,1 a apenas el 5,5 por ciento actual. Más datos: durante la última legisla-