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96 VIERNES 1 4 2005 ABC Gente Ricardo Bofill junior estrenará el próximo viernes 8 de abril su primer largometraje Hot milk El filme que protagoniza Ana Turpin narra las peripecias de una chica que trabaja en una vaquería perdida en las montañas y que por azar aterriza en la noche ibicenca. Bofill confía en que la gente pase un rato muy divertido. Los Príncipes de Asturias, junto a la abuela de Doña Letizia, Menchu Álvarez del Valle, y el padre de la Princesa, Jesús Ortiz, tras el funeral por José Luiz Ortiz que se celebró ayer en la iglesia de El Carmen, cerca de Ribadesella. El dolor se refleja en el rostro de la Princesa de Asturias El dolor de la Princesa Don Felipe y Doña Letizia asistieron ayer al funeral del abuelo de la Princesa, en el que Jesús Ortiz dirigió unas emotivas palabras a su padre fallecido TEXTO: LETICIA ÁLVAREZ FOTO: EFE n poder ocultar la profunda tristeza, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias asistieron ayer al funeral por el abuelo paterno de Doña Letizia, José Luis Ortiz Velasco, que murió el pasado miércoles a los 82 años a causa de Si una grave dolencia pulmonar y cuyos restos mortales fueron incinerados en la mañana de ayer en Gijón. Pasadas las cinco y media de la tarde y vestidos de negro riguroso, Don Felipe y Doña Letizia- -visiblemente emo- cionada- -llegaron a la pequeña Iglesia de San Salvador de El Carmen, muy próxima a la localidad asturiana de Sardeu, donde reside la abuela de la Princesa, Menchu Álvarez del Valle. Un templo al que la familia solía asistir para oír misa, en alguna ocasión con Don Felipe y Doña Letizia, y cuya entrada ayer se llenó de coronas y ramos de flores enviados por distintas instituciones, familiares y amigos. Entre ellas, las de Sus Majestades los Reyes y los Príncipes de Asturias. Acompañaban a Don Felipe y Doña Letizia la madre de la Princesa, Paloma Rocasolano; su hermana Érika, el marido de ésta, Antonio Vigo, y la hija de ambos, Carla. Poco antes había llegado al templo la viuda, que entró por una puerta lateral, alejada de las cámaras y acompañada de sus hijos, Henar y Jesús Ortiz, con su esposa, Ana Togores. La ceremonia, íntima y familiar, estuvo concelebrada por el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, y los párrocos de El Carmen, José María Orviz, y de Ribadesella, Eugenio Campandegui. En la homilía, monseñor Osoro recordó el día que conoció al abuelo de Doña Letizia, en la Cueva de Covadonga, y le preguntó por su salud. José Luis Ortiz le respondió: Me fío de la Santina y me pongo en sus manos, que es donde mejor se está En el funeral Jesús Ortiz también quiso dedicar unas palabras a su padre fallecido, cuyas cenizas fueron colocadas en un pedestal al lado del altar. Jesús Ortiz afirmó qué grande eres papi y explicó que las siete letras que mejor describían a su padre eran las que conforman la palabra gracias: G de generoso, R de robusto, A de animoso, C de cariño, I de inquieto, A de amar, porque su norte era amar, 56 años de amor matrimonial que se cumplieron el 28 de marzo, y S de sencillez con ese humor británico. Siete letras para dar gracias concluyó el hijo del fallecido. Los Príncipes siguieron el funeral desde la segunda fila de bancos- -en la primera estaba la viuda con sus dos hijos- y Don Felipe reconfortó afectuosamente a Doña Letizia, que no podía ocultar su dolor. Mientras, fuera de la iglesia, decenas de vecinos llegados de las diversas aldeas de Ribadesella seguían la ceremonia religiosa gracias a un sistema de megafonía, bajo un cielo soleado. Durante el oficio religioso, la Coral de Lastres interpretó cánticos de Pascua de Resurrección, músicas de alegría que apelan a la esperanza, y la Salve Marinera que puso fin al funeral. A su término, los Príncipes de Asturias acompañaron a la viuda a su casa de Sardeu y regresaron a Madrid.