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12 Nacional VIERNES 1 4 2005 ABC elecciones vascas Las claves del 17- A Han arrancado unas elecciones históricas. Con el juicio de las urnas al plan Ibarretxe como trasfondo, por primera vez en 25 años los proetarras no concurrirán en unas autonómicas, lo que abre aún más un panorama electoral tradicionalmente incierto Los primeros comicios sin lista de ETA TEXTO: M. L. G. FRANCO, A. ANTOLÍN BILBAO. Tras la confirmación anoche por el Tribunal Constitucional de que Aukera Guztiaz no podrá comparecer a las elecciones autonómicas, precisamente por ser instrumento de ETA, la banda queda fuera por primera vez. Además de su trascendencia como parte del acoso policial y político al mundo terrorista, el impacto electoral de este hecho inédito es de consecuencias imprevisibles. Más que nunca, cualquier previsión sobre el reparto de sus siete escaños actuales y de los resultados del 17- A está en el alero. Más allá del fenómeno batasuno si en mayo de 2001 estuvo en juego el relevo del PNV al frente del Gobierno vasco que no llegó a consumar la alianza PP- PSE, lo que deciden los vascos el 17 de abril, fundamentalmente, es si la utopía nacionalista del plan Ibarretxe se convierte en realidad, o al menos, la consulta anunciada. Lo que ocurrirá si la coalición PNV- EA logra la mayoría absoluta recogiendo muchos votos proetarras o si, en caso de no hacerlo, la previsible llave de IU- Ezker Batua reedita el tripartito pese a haber reclamado la retirada del plan. Con unos buenos resultados, el lendakari cuenta con exigir al presidente del Gobierno el respeto a la voluntad de los vascos argumentando que si acepta lo que se decida en Cataluña tiene que aceptar lo que se decida en el País Vasco, aunque sea con un 51 por ciento del respaldo social y pese al rechazo expreso al plan del Congreso de los Diputados. Según las últimas encuestas, la coalición PNV- EA se quedaría a uno o dos escaños de la mayoría absoluta y su socio IU mantendría al menos sus tres escaños, a expensas de que Aralar (escisión de Batasuna) pudiera entrar en la Cámara por primera vez con uno. Pero las encuestas no han sido nunca fiables en el País Vasco, donde un amplio porcentaje de no nacionalistas ha ocultado tradicionalmente su intención de voto y hay que contar con que el conjunto de los votos de PP y PSE mantiene una estabilidad al alza acercándose también al listón del cincuenta por ciento del electorado. IOSU ONANDIA Despedida con ruido Los diputados de Socialista Abertzaleak brindaron ayer su adiós a la Cámara vasca, coincidiendo con el cierre de su última legislatura. En protesta, los proetarras, como Otegi y Salaberria (en la imagen) interrumpieron el pleno con cánticos y mostrando carteles en euskera en los que se exigía: Respeto a la libertad del pueblo El Partido Comunista de las Tierras Vascas, bajo sospecha El Partido Comunista de las Tierras Vascas, otra de las listas novedosas que concurren a estas elecciones, podría estar integrada por candidatos vinculados a Batasuna y al sindicato abertzale LAB. Incluso se apunta a que algunos de sus integrantes tendrían relación familiar con antiguos miembros de ETA, lo que, de llegar a ser confirmado por las instituciones del Estado, podría llegar a abrir otro proceso de impugnación, ahora en plena campaña electoral. Precisamente, la anulación de la candidatura de Aukera centró anoche el arranque de la campaña, con la satisfacción de populares y socialistas, que llamaron al respeto y al acatamiento de la sentencia, y con las críticas de PNV- EA y de Ezker Batua por el atropello democrático que supone la decisión del Tribunal Constitucional. Los dirigentes de Aukera anunciaron ayer que recurrirán al Tribunal de Estrasburgo. Cambios en el constitucionalismo Tras la apuesta frustrada de 2001, se han producido cambios importantes en la estrategia y en el liderazgo de PP y PSE- EE, que se presentan con nuevos candidatos y más distanciados. En el caso de los populares, el testigo de Mayor Oreja lo ha tomado María San Gil, una cara más amable pero que no ha cambiado la estrategia de firmeza frente al terrorismo y de defensa de los marcos legales. Un nuevo estilo para la misma política que acorraló a ETA hasta hacer desaparecer el mito de la imbatibilidad de la banda. En el caso de los socialistas vascos, el cambio ha sido en la forma y en el fondo. Tras la polémica salida de Nicolás Redondo de la dirección, Patxi López representa un cambio de estrategia que hace prácticamente descartar la coalición PSE- PP buscada explícitamente hace cuatro años, aunque los populares sigan proponiéndolo. El acuerdo con la plataforma Aldaketa, que li- dera el ex consejero de Cultura del Gobierno vasco, Joseba Arregi, y el apoyo a una moción de censura contra un miembro del ejecutivo foral de Álava, junto a mensajes y puestas en escena con guiños al nacionalismo, conforman una maniobra de acercamiento al nacionalismo con horizontes que nos retrotraen a los tiempos de los gobiernos de coalición PNV- PSE. Las urnas, no obstante, tienen la última palabra, y el PP no descarta que los ciudadanos den la espalda al plan Ibarretxe y hagan posible un gobierno no nacionalista en el País Vasco. Algo que no comparte Nicolás Redondo, para quien los vascos han perdido el miedo al plan soberanista del lendakari precisamente por las expectativas de acuerdo que ha abierto el PSOE. Ello habría limado un poco su carácter independentista hasta quedar en un plan Ibarrretxe light que no supondría ruptura inmediata para la actual generación de vascos. Esa expectativa garantizaría al PNV no perder a los nacionalistas moderados mientras su política radical se dirige especialmente al electorado de Batasuna. Mientras, el PP se juega el segundo puesto entre las fuerzas políticas vascas, luchando contra la tradición que otorga ese lugar al partido que gobierna España. Además, los socialistas vascos han tenido muy buenos resultados en las últimas elecciones generales y en las europeas, aunque las encuestas no terminan de aclarar ese posible relevo entre populares y socialistas. Para estos últimos puede ser clave, paradójicamente, poder pescar en el caladero del nacionalismo moderado.