Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 1 4 2005 Opinión 5 Olía desde octubre La denuncia de alguno de los trabajadores de esas obras fantasma del Ayuntamiento de Sevilla aporta indicios de que el Consistorio que preside Alfredo Sánchez Monteseirín podría saber desde octubre de la corruptela montada en el distrito de Macarena. El escándolo crece y crece con un ímpetu proporcional a la comprometida situación política del alcalde. Una base frente a Canarias Después de designar a Marruecos socio prefente (tras la llegada del PSOE al poder) EE. UU. tiene intención de emplazar una base militar al sur del reino alauí, frente al archipiélago canario. El azar ha querido que la noticia salte cuando Zapatero acaba de cerrar la venta de material militar a la Venezuela de Chávez, al que Bush no guarda precisamente entre sus mejores amistades. Sin embargo, hay quien insiste en que la casualidad es el mejor nutriente de los ingenuos y que esta decisión tiene bastante que ver con el calamitoso estado de las relacciones entre Madrid y Washington. Claro Ángel Ron, que ayer intervino en el Foro ABC, atisba como inevitable, aunque decirlo no sea políticamente correcto, que de aquí a tres años los bancos cobren a sus clientes por retirar dinero de los cajeros automáticos. Sin escamotear ninguna respuesta, el presidente del Banco Popular afirmó que el proceso de concentración en la banca no ha terminado todavía. AP Insultos entre dientes. A ocho días de su boda con Camilla Parker Bowles, Carlos de Inglaterra probó ayer la hiel que supone la alta potencia de los micrófonos de hoy en día. En una sesión de fotos junto a sus hijos en la estación de esquí suiza de Klosters, el heredero de la Corona británica llamó, entre dientes y mientras sonreía, bloody people (maldita gente) a los reporteros. En concreto, y tras preguntarle un periodista de la BBC sobre el enlace, Carlos afirmó por lo bajo a sus hijos: No puedo soportar a este hombre. Es horrible Su hijo Enrique- -que recientemente se disfrazó de nazi en vísperas del aniversario del Holocausto judío- -se unió a la burla y, también entre dientes, afirmó con sorna: Esto es tan divertido... MALDITOS ROEDORES DE LA PRENSA ROSA BELMONTE OMO se da la circunstancia de que Carlos de Inglaterra no es Julián Muñoz ni tampoco Pepe Sancho (las corbatas del Príncipe de Gales son mucho mejores) debería evitar decir en público lo que piensa de los periodistas. Por muy malditos (bloody) que le parezcan. Su ex secretario lo acusa de estar aislado de todo. Asegura que no lee periódicos, no ve noticias ni lee C las cartas que le mandan los ciudadanos. Aunque tampoco creo que se esté perdiendo mucho, sólo con ese desprecio por lo real (que no por lo royal) se entiende la falta de prudencia a la hora de articular frases delante de la prensa. Son tan notorias las indiscreciones de los micrófonos chivatos que cualquiera en su lugar debería estar en permanente alerta. Ahí está Luis Aragonés, que, gracias a uno de esos sensibles bichos, se ha convertido en un racista reconocido. Manda huevos. Sin embargo, a Carmen Calvo no le pasa porque siempre tiene la precaución de hablar on the record (dudo que en privado pueda dar más de sí) Según se ha publicado, el Príncipe contrató a un ex agente de las fuerzas especiales del Ejército Británico para vigilar a sus hijos, que han heredado de papá la afición por el polo y por meter la pata. ¿Y quién lo vigila a él? Si no sabe que los micrófonos captan más sonidos de los que deberían, no estaría de más que tomara rabos de pasas para la memoria. Me gustaría ser tu Tampax confesaba en romántica conversación telefónica a su futura esposa. O te pinchan el teléfono o te oyen o te leen los labios (cualquiera de ellos) Siempre me ha llamado la atención la anodina conversación que los príncipes de Asturias mantenían durante su boda. Todas esas frases que alguien se encargó de leer no tienen otra razón de ser que el sentido común de quienes se saben observados. Un lenguaje críptico digno de reyes sería lo adecuado para burlar la vigilancia sonora o lectora. El lunfardo estaría feo, pero algo así (en fino) deberían empezar a idear los mandamases. En fin, vaya coñazo he soltado.