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ABC JUEVES 31 3 2005 Nacional LA VENTA DE ARMAS A VENEZUELA 15 El PP solicita que el Congreso condene la ley mordaza en Venezuela y apoye a la disidencia cubana J. L. L. MADRID. La bandera de España no puede servir para dar coartada, ayudar, colaborar y proteger a regímenes políticos que no respetan las libertades públicas y los derechos humanos El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, anunció con esa frase una serie de medidas parlamentarias de su partido que tienen como objetivo evitar el deterioro de la política exterior española. Según Zaplana, los populares están seriamente preocupados y francamente inquietos por las amistades tremendamente peligrosas -Cuba y Venezuela- -que constituyen la base fundamental de la política exterior de Zapatero El PP registró ayer una proposición no de ley centrada en respaldar los esfuerzos de la disidencia cubana por organizar un gran foro público el próximo 20 de mayo. En segundo lugar, el PP presentó una iniciativa para que el Congreso condene expresamente la ley mordaza que, en su opinión, ha impulsado Hugo Chávez en Venezuela. FERNANDO FERNÁNDEZ GALGOS O PODENCOS A sé que estamos en el aniversario del Quijote, pero esta obsesión con convencernos de que España contribuye a la paz y al entendimiento de los pueblos exportando armas a un golpista convicto, aunque sea presidente electo, es demasiado para mi alma cándida. Lo peor de toda la operación es la hipocresía. El gobierno español parece haberse enterado al cerrar Izar de que existe una industria militar y un déficit comercial; de que existen fábricas y trabajadores que dependen de producir y vender armas; de que además es una industria de fuerte contenido tecnológico, útil si no necesaria para cerrar la brecha en investigación y desarrollo. Pero es una realidad que se compagina mal con esa imagen de Campeón de la Paz Mundial a la que tanto rédito electoral le ha sacado. Y como en las buenas novelas, se sacrifica la realidad por la ficción publicitaria. Y vemos a todo el ejecutivo intentando convencernos de que las patrulleras no son armas, que sólo sirven para pescar y disfrutar del Orinoco, y que los helicópteros son para que Chávez Y pueda visitar los pozos de petróleo que Repsol ha conseguido negociar con Petróleos de Venezuela, gracias al profundo entendimiento de Zapatero de las necesidades de la empresa española. Un entendimiento por cierto que también podría demostrar en Italia. Las armas, como el tabaco y el alcohol, se producen para vender y exportar. Lo intentan hacer todos los países y Francia y Brasil, esas dos luminarias del progreso a las que queremos parecernos, están entre los prin- Por algunas cosas que hemos oído, el PSOE habría pedido el Premio Nobel de la Paz para Reagan por la guerra de las galaxias que no era un arma, sino un escudo para protegerse... cipales exportadores de material bélico del mundo. Por eso ambos han propuesto el impuesto Tobin al tráfico de armas, porque lo recaudarían ellos y ganarían por partida doble: venderían lo mismo y además generarían recursos públicos para comprarse buena prensa con las ONGs dedicadas al desarrollo. Pedía yo la semana pasada un poco de realismo. Ahora que el gobierno ha descubierto la realidad del comercio y las relaciones internacionales, ya sólo le queda que no pretenda vendernos galgos por podencos. Si fuera por alguna de las cosas que hemos tenido que oírle estos días, el PSOE habría pedido el Premio Nobel de la Paz para el presidente Reagan por haber desarrollado la guerra de las galaxias, que no era un arma sino un escudo pacífico para protegerse. Si a Rajoy se le hubiera ocurrido semejante perogrullada, hubiéramos disfrutado de alguna joya literaria de corrección política de la secretaria de Estado Leire Pajín, quien por cierto sigue insistiendo en sustituir los créditos FAD por subvenciones. Pero lo que aún nadie ha explicado es por qué ahora el Presidente Zapatero decide vender armas por importe de 1,200 millones de euros a un gobierno fascista que acaba de adquirir 100.000 fusiles de asalto Kaláshnikov y de crear una reserva militar de 100.000 hombres dependiendo directamente de Presidencia.